Más de 30.000 hombres españoles son diagnosticados cada año de cáncer de próstata. Es el tumor más frecuente en hombres y también uno de los que, detectados a tiempo, tiene una mayor tasa de supervivencia, cercana al 90% a los cinco años. Por eso, la investigación que ha presentado un equipo de científicos australianos es realmente prometedora. Se trata del atlas celular más detallado jamás publicado de los tumores prostáticos en estado temprano de evolución. En otras palabras, un mapa preciso de los sutiles cambios que se generan en las células de este órgano cuando están en pleno proceso de convertirse en cancerosas.. Además, el estudio ha sido capaz de identificar una tipología celular nunca definida hasta ahora y demuestra que algunas células que parecen sanas al microscopio puede que hayan comenzado ya su camino hacia la malignidad.. El equipo investigador, liderado por el profesor Alexander Swarbrick, Co-Director del Programa de Ecosistemas del Cáncer del Instituto Garvan de Australia, ha estudiado tejidos de 24 pacientes que habían sido diagnosticados recientemente de dicha patología. Las muestras se cotejaron con tejidos de uno de los biobancos más grandes del mundo, también en Australia, que contiene tejidos de 16.000 pacientes de cáncer de próstata recogidos durante treinta años.. A partir de estudios muy avanzados de secuenciación de ARN de células únicas se examinó la actividad de cada una de las células de cada tejido. Esta tecnología, conocida por sus siglas en inglés scRNA-Seq, permite estudiar la información genética de una sola célula aislada en lugar de mapear miles de células juntas en busca de patrones de interés. Su efecto es similar al de analizar una a una las miles de naranjas con la que se ha realizado un zumo para conocer qué cantidad de vitaminas o azúcares ha apartado cada una. En la secuenciación convencional solo se puede analizar el zumo ya exprimido. Estudiando individualmente el transcriptoma de cada célula se pueden detectar sutiles variaciones que conducen a un cáncer o encontrar nuevas tipologías celulares antes no descritas.. Pero el verdadero avance de esta investigación es que, además, ha utilizado otra tecnología de nombre complejo pero eficacia espectacular: la transcriptómica espacial, que permite no sólo analizar una a una la expresión genética en cada célula sino hacerlo directamente sobre muestras de tejidos intactas, lo que permite preservar la localización de dicha células. Se sabe por lo tanto qué tipo de célula está más relacionada con un cáncer y en qué lugar del tejido se encuentra.. Como resultado, se ha podido dibujar un atlas novedoso que identifica y localiza 11 tipos celulares mayores, 50 subtipos menores y diferentes estados de evolución de cada uno de ellos en tejidos de cáncer de próstata. Nunca antes se había conseguido tal nivel de detalle en el estudio de una muestra patológica. Este atlas es una fuente de información valiosísima para conocer cómo se forman los tumores y desarrollar nuevas terapias.. Según los autores del estudio, lo más sorprendente de este atlas es el descubrimiento de muchas células que parecen sanas pero que ya han empezado a adquirir cambios genéticos propios de una futura célula tumoral. Eso significaría que las actuales técnicas de diagnóstico al microscopio convencional podrían no ser suficientemente sensibles a este tipo de cambios.. Una de las estrategias que hoy se emplean para diagnosticar el cáncer de próstata es cotejar muestras de tejidos sospechosos bajo la luz del microscopio. Pero según este nuevo avance, podría ocurrir que algunos estados celulares pretumorales sean invisibles. Este fenómeno es especialmente evidente en algunas células epiteliales. Para poder detectar esos sutiles cambios serían necesarias pruebas moleculares más avanzadas.. Además, los investigadores han hallado un tipo de célula antes desconocido al que han llamado fibroblasto perineural asociado al cáncer. Parece que esta célula tumoral se especializa para comunicarse con las terminaciones nerviosas. Aunque no se conoce su función, desde hace años la ciencia está analizando la función del sistema nervioso en el desarrollo de tumores, por lo que estas células podrían suponer un paso adelante en el conocimiento y quizás tratamiento del cáncer de próstata.
Consiguen diseñar un mapa con todas las células que participan en la enfermedad tumoral más común en hombres
Más de 30.000 hombres españoles son diagnosticados cada año de cáncer de próstata. Es el tumor más frecuente en hombres y también uno de los que, detectados a tiempo, tiene una mayor tasa de supervivencia, cercana al 90% a los cinco años. Por eso, la investigación que ha presentado un equipo de científicos australianos es realmente prometedora. Se trata del atlas celular más detallado jamás publicado de los tumores prostáticos en estado temprano de evolución. En otras palabras, un mapa preciso de los sutiles cambios que se generan en las células de este órgano cuando están en pleno proceso de convertirse en cancerosas.. Además, el estudio ha sido capaz de identificar una tipología celular nunca definida hasta ahora y demuestra que algunas células que parecen sanas al microscopio puede que hayan comenzado ya su camino hacia la malignidad.. El equipo investigador, liderado por el profesor Alexander Swarbrick, Co-Director del Programa de Ecosistemas del Cáncer del Instituto Garvan de Australia, ha estudiado tejidos de 24 pacientes que habían sido diagnosticados recientemente de dicha patología. Las muestras se cotejaron con tejidos de uno de los biobancos más grandes del mundo, también en Australia, que contiene tejidos de 16.000 pacientes de cáncer de próstata recogidos durante treinta años.. A partir de estudios muy avanzados de secuenciación de ARN de células únicas se examinó la actividad de cada una de las células de cada tejido. Esta tecnología, conocida por sus siglas en inglés scRNA-Seq, permite estudiar la información genética de una sola célula aislada en lugar de mapear miles de células juntas en busca de patrones de interés. Su efecto es similar al de analizar una a una las miles de naranjas con la que se ha realizado un zumo para conocer qué cantidad de vitaminas o azúcares ha apartado cada una. En la secuenciación convencional solo se puede analizar el zumo ya exprimido. Estudiando individualmente el transcriptoma de cada célula se pueden detectar sutiles variaciones que conducen a un cáncer o encontrar nuevas tipologías celulares antes no descritas.. Pero el verdadero avance de esta investigación es que, además, ha utilizado otra tecnología de nombre complejo pero eficacia espectacular: la transcriptómica espacial, que permite no sólo analizar una a una la expresión genética en cada célula sino hacerlo directamente sobre muestras de tejidos intactas, lo que permite preservar la localización de dicha células. Se sabe por lo tanto qué tipo de célula está más relacionada con un cáncer y en qué lugar del tejido se encuentra.. Como resultado, se ha podido dibujar un atlas novedoso que identifica y localiza 11 tipos celulares mayores, 50 subtipos menores y diferentes estados de evolución de cada uno de ellos en tejidos de cáncer de próstata. Nunca antes se había conseguido tal nivel de detalle en el estudio de una muestra patológica. Este atlas es una fuente de información valiosísima para conocer cómo se forman los tumores y desarrollar nuevas terapias.. Según los autores del estudio, lo más sorprendente de este atlas es el descubrimiento de muchas células que parecen sanas pero que ya han empezado a adquirir cambios genéticos propios de una futura célula tumoral. Eso significaría que las actuales técnicas de diagnóstico al microscopio convencional podrían no ser suficientemente sensibles a este tipo de cambios.. Una de las estrategias que hoy se emplean para diagnosticar el cáncer de próstata es cotejar muestras de tejidos sospechosos bajo la luz del microscopio. Pero según este nuevo avance, podría ocurrir que algunos estados celulares pretumorales sean invisibles. Este fenómeno es especialmente evidente en algunas células epiteliales. Para poder detectar esos sutiles cambios serían necesarias pruebas moleculares más avanzadas.. Además, los investigadores han hallado un tipo de célula antes desconocido al que han llamado fibroblasto perineural asociado al cáncer. Parece que esta célula tumoral se especializa para comunicarse con las terminaciones nerviosas. Aunque no se conoce su función, desde hace años la ciencia está analizando la función del sistema nervioso en el desarrollo de tumores, por lo que estas células podrían suponer un paso adelante en el conocimiento y quizás tratamiento del cáncer de próstata.
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