Las fuerzas de Estados Unidos e Israel volvieron a golpear en distintos puntos de Irán en el décimo día de guerra, una fecha marcada ya en la historia de la República Islámica por ser el primero de la era del ayatolá Mojtaba Jamenei. El segundo hijo del imán Jamenei, abatido junto a varios miembros de su familia y altos funcionarios de las fuerzas armadas de su país en su cuartel general de Teherán el pasado 28 de febrero, se convierte, a los 56 años y en medio de una circunstancia crítica para el régimen nacido tras la revolución de 1979, en el líder supremo envuelto en un halo de misterio, pues no se le ha visto públicamente desde el inicio de la contienda. Y sobrevolando la amenaza de ser, como le ocurriera a su progenitor y otros miembros de la élite militar de la República Islámica, víctima de una operación aliada.. Por su parte, las fuerzas sobre las que el nuevo ayatolá Jamenei tiene desde la tarde del domingo la máxima autoridad volvieron, en la línea de jornadas precedentes, a atacar infraestructura civil y militar en varios países de la región, incluido Israel y -de nuevo- Turquía. Como ocurriera el miércoles de la semana pasada, un misil procedente de Irán entraba en el espacio aéreo turco antes de ser neutralizado por el sistema defensivo de la OTAN, donde Ankara, nuevamente molesta con Teherán, cuenta con el segundo ejército más poderoso.. «Creo que la guerra está prácticamente terminada». El presidente estadounidense, quien ya aseveró durante el pasado fin de semana que el régimen se había rendido, insistió ayer en una entrevista en la situación crítica de la República Islámica. «Creo que la guerra está prácticamente terminada. No tienen armada, ni comunicaciones, ni Fuerza Aérea». Además, el mandatario norteamericano sugirió la posibilidad de hacerse con el control del tráfico en el estrecho de Ormuz, interrumpido por la amenaza de la Guardia Revolucionaria desde hace más de una semana, y anunció que su país «está muy adelantado» respecto a su plazo inicial estimado de cuatro a cinco semanas para poner fin a la contienda y cantar victoria definitiva contra la teocracia iraní.. Por décimo día consecutivo, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron en la mañana de ayer «una oleada de ataques simultáneos» sobre Teherán, la capital, y otros objetivos como la ciudad de Isfahán y otros puntos del sur de Irán. Horas después los mandos militares del Tsahal hicieron públicos ataques aéreos contra «decenas de infraestructuras pertenecientes al régimen iraní en varias zonas de Irán», entre ellos el cuartel general de los drones de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica desde el que operaba vehículos aéreos no tripulados hacia territorio israelí y se almacenaban otros drones preparados para su lanzamiento.. «El esfuerzo combinado para degradar aún más las capacidades de lanzamiento y las capacidades defensivas del régimen continúa en estos momentos, junto con la expansión constante de los ataques contra la infraestructura de producción de misiles balísticos en todo Irán», aseveraba el Ejército israelí en una comunicación. Entretanto, y a pesar del castigo sufrido durante diez días consecutivos por las fuerzas israelíes y estadounidenses, incluida la eliminación del jefe del Estado y la cúpula militar del régimen, un día más el régimen de los ayatolás continuó dando muestras de desafío a los aliados. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, respondió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurando que tiene «muchas sorpresas también» contra Estados Unidos e Israel. Horas antes, el portavoz de su Ministerio, Esmail Baghaei, dejaba claro que «no hay espacio para las negociaciones mientras los ataques estadounidenses e israelíes continúen».. Además, el portavoz de Exteriores de la República Islámica advirtió contra los supuestos planes de EE UU e Israel de «fragmentar el país y hacerse con sus riquezas petroleras», añadiendo que la meta definitiva de la Administración Trump es «violar nuestra soberanía, derrotar a nuestro pueblo y minar nuestra humanidad». En términos similares a otras jornadas, Baghaei aseveró que «esta no es una guerra de elección, sino de necesidad que se nos ha impuesto».. Bahreín, de los más castigados. Un desafío, el iraní, que fue mucho más allá de lo verbal, pues tanto la Guardia Revolucionaria como el resto de unidades de las fuerzas armadas del régimen volvieron a lanzar ataques con misiles y drones en el territorio de los países vecinos. Uno de los más castigados fue Bahréin, blanco de un grave ataque con drones iraníes que ha impactado infraestructuras críticas y zonas residenciales, dejando al menos 32 personas heridas, entre ellas varios menores.. Además, en Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, se escucharon fuertes explosiones mientras los sistemas de defensa aérea interceptaban amenazas de misiles. En Dubái, también en los Emiratos, el aeropuerto sufría ayer interrupciones masivas debido a la inseguridad. En Kuwait y Catar, sus ejércitos informaron de la neutralización de drones y misiles que apuntaban a instalaciones vitales y bases militares en las primeras horas de ayer.. En el otro gran frente bélico, el Líbano, las fuerzas israelíes volvieron a castigar a Hizbulá en distintos puntos del país -por octavo día consecutivo- en medio de una situación humanitaria cada vez más grave. Por su parte, la organización chií proiraní, que continúa sus ataques contra territorio israelí desde sus feudos del sur del país, aseguró ayer a través de su líder en el Parlamento, Mohamed Raad, «no haber tenido otra elección para preservar nuestro honor, orgullo y dignidad», y avisó de que continuarán la contienda contra Tel Aviv “cualquiera que sea el precio”.. Una respuesta fría. Según el medio digital estadounidense Axios, Beirut habría pedido a Israel negociaciones directas de carácter inmediato a fin de poner fin a la escalada de las Fuerzas de Defensa contra Hizbulá. La pieza firmada por el periodista Barak Ravid asegura además que la respuesta tanto de los gobiernos de Israel y Estados Unidos ha sido «fría». De acuerdo al mismo medio, el Gobierno del país de los cedros contactó la semana pasada con el enviado estadounidense Tom Barrack para pedirle su mediación con Tel Aviv.. Además, el Servicio de Acción Exterior de la UE defendía el «derecho a la legítima defensa» de Israel pero calificaba de «brutal» la respuesta de Tel Aviv contra la milicia proiraní en el Líbano en una nueva tentativa, como la también promovida durante el fin de semana por la Presidencia francesa, por poner fin a la escalada en el país. El departamento dirigido por la Alta Representante, Kaja Kallas avisó ayer de que el Estado levantino «corre el riesgo de convertirse en otro frente» en la guerra abierta en la región. Según datos de las autoridades sanitarias del país de los cedros, la campaña de las FDI en su territorio costaba ya al cierre de esta edición la vida de 486 personas y dejaba más de 1.300 heridos.
Las fuerzas de Estados Unidos e Israel volvieron a golpear en distintos puntos de Irán en el décimo día de guerra, una fecha marcada ya en la historia de la República Islámica por ser el primero de la era del ayatolá Mojtaba Jamenei. El segundo hijo del imán Jamenei, abatido junto a varios miembros de su familia y altos funcionarios de las fuerzas armadas de su país en su cuartel general de Teherán el pasado 28 de febrero, se convierte, a los 56 años y en medio de una circunstancia crítica para el régimen nacido tras la revolución de 1979, en el líder supremo envuelto en un halo de misterio, pues no se le ha visto públicamente desde el inicio de la contienda. Y sobrevolando la amenaza de ser, como le ocurriera a su progenitor y otros miembros de la élite militar de la República Islámica, víctima de una operación aliada.. Por su parte, las fuerzas sobre las que el nuevo ayatolá Jamenei tiene desde la tarde del domingo la máxima autoridad volvieron, en la línea de jornadas precedentes, a atacar infraestructura civil y militar en varios países de la región, incluido Israel y -de nuevo- Turquía. Como ocurriera el miércoles de la semana pasada, un misil procedente de Irán entraba en el espacio aéreo turco antes de ser neutralizado por el sistema defensivo de la OTAN, donde Ankara, nuevamente molesta con Teherán, cuenta con el segundo ejército más poderoso.. «Creo que la guerra está prácticamente terminada». El presidente estadounidense, quien ya aseveró durante el pasado fin de semana que el régimen se había rendido, insistió ayer en una entrevista en la situación crítica de la República Islámica. «Creo que la guerra está prácticamente terminada. No tienen armada, ni comunicaciones, ni Fuerza Aérea». Además, el mandatario norteamericano sugirió la posibilidad de hacerse con el control del tráfico en el estrecho de Ormuz, interrumpido por la amenaza de la Guardia Revolucionaria desde hace más de una semana, y anunció que su país «está muy adelantado» respecto a su plazo inicial estimado de cuatro a cinco semanas para poner fin a la contienda y cantar victoria definitiva contra la teocracia iraní.. Por décimo día consecutivo, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron en la mañana de ayer «una oleada de ataques simultáneos» sobre Teherán, la capital, y otros objetivos como la ciudad de Isfahán y otros puntos del sur de Irán. Horas después los mandos militares del Tsahal hicieron públicos ataques aéreos contra «decenas de infraestructuras pertenecientes al régimen iraní en varias zonas de Irán», entre ellos el cuartel general de los drones de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica desde el que operaba vehículos aéreos no tripulados hacia territorio israelí y se almacenaban otros drones preparados para su lanzamiento.. «El esfuerzo combinado para degradar aún más las capacidades de lanzamiento y las capacidades defensivas del régimen continúa en estos momentos, junto con la expansión constante de los ataques contra la infraestructura de producción de misiles balísticos en todo Irán», aseveraba el Ejército israelí en una comunicación. Entretanto, y a pesar del castigo sufrido durante diez días consecutivos por las fuerzas israelíes y estadounidenses, incluida la eliminación del jefe del Estado y la cúpula militar del régimen, un día más el régimen de los ayatolás continuó dando muestras de desafío a los aliados. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, respondió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurando que tiene «muchas sorpresas también» contra Estados Unidos e Israel. Horas antes, el portavoz de su Ministerio, Esmail Baghaei, dejaba claro que «no hay espacio para las negociaciones mientras los ataques estadounidenses e israelíes continúen».. Además, el portavoz de Exteriores de la República Islámica advirtió contra los supuestos planes de EE UU e Israel de «fragmentar el país y hacerse con sus riquezas petroleras», añadiendo que la meta definitiva de la Administración Trump es «violar nuestra soberanía, derrotar a nuestro pueblo y minar nuestra humanidad». En términos similares a otras jornadas, Baghaei aseveró que «esta no es una guerra de elección, sino de necesidad que se nos ha impuesto».. Bahreín, de los más castigados. Un desafío, el iraní, que fue mucho más allá de lo verbal, pues tanto la Guardia Revolucionaria como el resto de unidades de las fuerzas armadas del régimen volvieron a lanzar ataques con misiles y drones en el territorio de los países vecinos. Uno de los más castigados fue Bahréin, blanco de un grave ataque con drones iraníes que ha impactado infraestructuras críticas y zonas residenciales, dejando al menos 32 personas heridas, entre ellas varios menores.. Además, en Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, se escucharon fuertes explosiones mientras los sistemas de defensa aérea interceptaban amenazas de misiles. En Dubái, también en los Emiratos, el aeropuerto sufría ayer interrupciones masivas debido a la inseguridad. En Kuwait y Catar, sus ejércitos informaron de la neutralización de drones y misiles que apuntaban a instalaciones vitales y bases militares en las primeras horas de ayer.. En el otro gran frente bélico, el Líbano, las fuerzas israelíes volvieron a castigar a Hizbulá en distintos puntos del país -por octavo día consecutivo- en medio de una situación humanitaria cada vez más grave. Por su parte, la organización chií proiraní, que continúa sus ataques contra territorio israelí desde sus feudos del sur del país, aseguró ayer a través de su líder en el Parlamento, Mohamed Raad, «no haber tenido otra elección para preservar nuestro honor, orgullo y dignidad», y avisó de que continuarán la contienda contra Tel Aviv “cualquiera que sea el precio”.. Una respuesta fría. Según el medio digital estadounidense Axios, Beirut habría pedido a Israel negociaciones directas de carácter inmediato a fin de poner fin a la escalada de las Fuerzas de Defensa contra Hizbulá. La pieza firmada por el periodista Barak Ravid asegura además que la respuesta tanto de los gobiernos de Israel y Estados Unidos ha sido «fría». De acuerdo al mismo medio, el Gobierno del país de los cedros contactó la semana pasada con el enviado estadounidense Tom Barrack para pedirle su mediación con Tel Aviv.. Además, el Servicio de Acción Exterior de la UE defendía el «derecho a la legítima defensa» de Israel pero calificaba de «brutal» la respuesta de Tel Aviv contra la milicia proiraní en el Líbano en una nueva tentativa, como la también promovida durante el fin de semana por la Presidencia francesa, por poner fin a la escalada en el país. El departamento dirigido por la Alta Representante, Kaja Kallas avisó ayer de que el Estado levantino «corre el riesgo de convertirse en otro frente» en la guerra abierta en la región. Según datos de las autoridades sanitarias del país de los cedros, la campaña de las FDI en su territorio costaba ya al cierre de esta edición la vida de 486 personas y dejaba más de 1.300 heridos.
Las Fuerzas Armadas israelíes anuncian una nueva ola de ataques simultáneos sobre Teherán y otros objetivos
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