La Armada de EE. UU. ha retomado, con discreción, las pruebas con fuego real de su prototipo de cañón electromagnético de riel. Los ensayos en White Sands, Nuevo México, reflejan que el interés por esta arma de alta velocidad sigue vivo, pese a los problemas técnicos que frenaron el programa y llevaron a que en 2021 se cancelara. Los motivos alegados entonces fueron los costes excesivos, las dudas sobre su viabilidad operativa y los retos técnicos por resolver. Sin embargo, otros países como Japón y China continuaron con sus programas y ya han presentado cañones electromagnéticos experimentales montados en buques, lo que probablemente ha influido en el cambio de parecer del Ejército estadounidense.. Los cañones electromagnéticos de riel son armas avanzadas que emplean potentes corrientes eléctricas, en vez de propelentes químicos, para lanzar proyectiles a través de raíles paralelos a velocidades hipersónicas de Mach 6 a 7, es decir, unos 7.400 a 8.600 km/h.. Las últimas pruebas han recopilado datos sobre lanzamientos de proyectiles a alta velocidad como parte de trabajos de apoyo a la Oficina Conjunta para la Transición de Tecnologías Hipersónicas, perteneciente al Departamento de Defensa de EE. UU. y que busca acelerar el desarrollo de tecnologías hipersónicas. Esto indica que continúan los esfuerzos para desarrollar la tecnología de lanzamiento electromagnético con vistas a futuras capacidades navales, según informa The War Zone.. Ya en 2025, General Atomics presentó planes para reactivar su cañón electromagnético, proponiéndolo para el plan de defensa antimisiles Golden Dome del Pentágono, incluida una protección reforzada para la base estadounidense de la isla de Guam.. Se reactivan las pruebas. Originalmente, el prototipo de cañón electromagnético de riel de la Marina de Estados Unidos se había instalado en un centro de pruebas terrestre operado por el Centro de Guerra de Superficie Naval, División Dahlgren, en Virginia, antes de ser trasladado en 2019 al polígono de pruebas de White Sands, en Nuevo México, para nuevos ensayos, recoge TWZ.. Los planes para probar el arma en el mar se retrasaron repetidamente y finalmente nunca se llevaron a cabo. En 2021, la Marina de Estados Unidos anunció que cerraba el programa y almacenaba el hardware restante, preservando el sistema para un posible uso futuro.. La nueva información indica que el cañón volvió a utilizarse durante una campaña de pruebas de tres días en febrero de 2025, aunque el propósito exacto de los ensayos sigue sin estar claro. El cañón podría haber servido como plataforma de lanzamiento de alta velocidad para cargas útiles experimentales durante las pruebas, informa el medio.. El interés por esta tecnología también podría estar vinculado a los planes para el propuesto navío de clase Trump, conocido como BBG(X). Se espera que estos grandes buques de guerra lleven misiles, cañones navales convencionales y armas de energía dirigida. Contratistas de defensa como BAE Systems y General Atomics ya habían participado anteriormente en esfuerzos de desarrollo de cañones electromagnéticos. El siguiente vídeo muestra pruebas del cañón electromagnético realizadas en 2016.. Por qué abandonó EE. UU. el cañón electromagnético. Históricamente, la tecnología de cañones electromagnéticos se ha enfrentado a importantes desafíos técnicos. Requieren grandes cantidades de energía eléctrica y sistemas de refrigeración avanzados, especialmente si están diseñados para disparar múltiples rondas con rapidez, lo que suele traducirse en instalaciones voluminosas que dependen de grandes sistemas de almacenamiento de energía y equipos de refrigeración.. Además, disparar proyectiles a velocidades hipersónicas provoca un desgaste significativo del cañón, lo que con el tiempo reduce el alcance y la precisión y plantea posibles riesgos de seguridad.. A pesar de estas dificultades, un cañón electromagnético, que puede ser de riel o de bobinas, operativo y práctico podría ofrecer grandes ventajas en el campo de batalla. El arma podría enfrentarse a una amplia gama de objetivos en mar, tierra y aire a largas distancias. También podría interceptar amenazas de movimiento muy rápido, incluidos misiles hipersónicos.. En comparación con los sistemas tradicionales de misiles, los cañones electromagnéticos ofrecen mayor capacidad de munición y menores costes operativos, ya que sus proyectiles son más pequeños y baratos que los de los misiles guiados.. Japón es el país que más ha avanzado con esta tecnología. En 2025 instaló un prototipo en el buque de pruebas JS Asuka, capaz de disparar proyectiles hipersónicos contra objetivos en movimiento. En las pruebas realizadas, el sistema alcanzó velocidades cercanas a Mach 6 y superó los 200 disparos por cañón, lo que sugiere mejoras tanto en resistencia como en rendimiento.
La Armada retoma en White Sands los ensayos con esta arma hipersónica tras años de dudas técnicas, sobrecostes y parálisis del programa
La Armada de EE. UU. ha retomado, con discreción, las pruebas con fuego real de su prototipo de cañón electromagnético de riel. Los ensayos en White Sands, Nuevo México, reflejan que el interés por esta arma de alta velocidad sigue vivo, pese a los problemas técnicos que frenaron el programa y llevaron a que en 2021 se cancelara. Los motivos alegados entonces fueron los costes excesivos, las dudas sobre su viabilidad operativa y los retos técnicos por resolver. Sin embargo, otros países como Japón y China continuaron con sus programas y ya han presentado cañones electromagnéticos experimentales montados en buques, lo que probablemente ha influido en el cambio de parecer del Ejército estadounidense.. Los cañones electromagnéticos de riel son armas avanzadas que emplean potentes corrientes eléctricas, en vez de propelentes químicos, para lanzar proyectiles a través de raíles paralelos a velocidades hipersónicas de Mach 6 a 7, es decir, unos 7.400 a 8.600 km/h.. Las últimas pruebas han recopilado datos sobre lanzamientos de proyectiles a alta velocidad como parte de trabajos de apoyo a la Oficina Conjunta para la Transición de Tecnologías Hipersónicas, perteneciente al Departamento de Defensa de EE. UU. y que busca acelerar el desarrollo de tecnologías hipersónicas. Esto indica que continúan los esfuerzos para desarrollar la tecnología de lanzamiento electromagnético con vistas a futuras capacidades navales, según informa The War Zone.. Ya en 2025, General Atomics presentó planes para reactivar su cañón electromagnético, proponiéndolo para el plan de defensa antimisiles Golden Dome del Pentágono, incluida una protección reforzada para la base estadounidense de la isla de Guam.. Se reactivan las pruebas. Originalmente, el prototipo de cañón electromagnético de riel de la Marina de Estados Unidos se había instalado en un centro de pruebas terrestre operado por el Centro de Guerra de Superficie Naval, División Dahlgren, en Virginia, antes de ser trasladado en 2019 al polígono de pruebas de White Sands, en Nuevo México, para nuevos ensayos, recoge TWZ.. Los planes para probar el arma en el mar se retrasaron repetidamente y finalmente nunca se llevaron a cabo. En 2021, la Marina de Estados Unidos anunció que cerraba el programa y almacenaba el hardware restante, preservando el sistema para un posible uso futuro.. La nueva información indica que el cañón volvió a utilizarse durante una campaña de pruebas de tres días en febrero de 2025, aunque el propósito exacto de los ensayos sigue sin estar claro. El cañón podría haber servido como plataforma de lanzamiento de alta velocidad para cargas útiles experimentales durante las pruebas, informa el medio.. El interés por esta tecnología también podría estar vinculado a los planes para el propuesto navío de clase Trump, conocido como BBG(X). Se espera que estos grandes buques de guerra lleven misiles, cañones navales convencionales y armas de energía dirigida. Contratistas de defensa como BAE Systems y General Atomics ya habían participado anteriormente en esfuerzos de desarrollo de cañones electromagnéticos. El siguiente vídeo muestra pruebas del cañón electromagnético realizadas en 2016.. Por qué abandonó EE. UU. el cañón electromagnético. Históricamente, la tecnología de cañones electromagnéticos se ha enfrentado a importantes desafíos técnicos. Requieren grandes cantidades de energía eléctrica y sistemas de refrigeración avanzados, especialmente si están diseñados para disparar múltiples rondas con rapidez, lo que suele traducirse en instalaciones voluminosas que dependen de grandes sistemas de almacenamiento de energía y equipos de refrigeración.. Además, disparar proyectiles a velocidades hipersónicas provoca un desgaste significativo del cañón, lo que con el tiempo reduce el alcance y la precisión y plantea posibles riesgos de seguridad.. A pesar de estas dificultades, un cañón electromagnético, que puede ser de riel o de bobinas, operativo y práctico podría ofrecer grandes ventajas en el campo de batalla. El arma podría enfrentarse a una amplia gama de objetivos en mar, tierra y aire a largas distancias. También podría interceptar amenazas de movimiento muy rápido, incluidos misiles hipersónicos.. En comparación con los sistemas tradicionales de misiles, los cañones electromagnéticos ofrecen mayor capacidad de munición y menores costes operativos, ya que sus proyectiles son más pequeños y baratos que los de los misiles guiados.. Japón es el país que más ha avanzado con esta tecnología. En 2025 instaló un prototipo en el buque de pruebas JS Asuka, capaz de disparar proyectiles hipersónicos contra objetivos en movimiento. En las pruebas realizadas, el sistema alcanzó velocidades cercanas a Mach 6 y superó los 200 disparos por cañón, lo que sugiere mejoras tanto en resistencia como en rendimiento.
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