Una monja y un cura con mascarilla llaman a la puerta del establecimiento de compraventa de oro. Son las once y media de la mañana, es la calle de Alcalá, una de las principales arterias de Madrid. A esa hora caminan por sus aceras decenas de personas y circulan por su calzada otros tantos coches. La dependienta del local abre a los dos clientes y vuelve a su cubículo. Estos la requieren para ver unos productos en concreto. Es entonces cuando la atacan, la introducen a la fuerza en la parte trasera del local y llaman al compinche. Aun no saben que es su último golpe y que en unos segundos tendrán todos las manos esposadas. Ni encomendarse a dios con sus disfraces les ha servido de nada.. Seguir leyendo
La carrera delictiva de un grupo que asaltaba joyerías en Madrid acaba con dos de ellos disfrazados de monja y cura. Tenían antecedentes por hurtos y avanzaron en su escalada criminal
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Una monja y un cura con mascarilla llaman a la puerta del establecimiento de compraventa de oro. Son las once y media de la mañana, es la calle de Alcalá, una de las principales arterias de Madrid. A esa hora caminan por sus aceras decenas de personas y circulan por su calzada otros tantos coches. La dependienta del local abre a los dos clientes y vuelve a su cubículo. Estos la requieren para ver unos productos en concreto. Es entonces cuando la atacan, la introducen a la fuerza en la parte trasera del local y llaman al compinche. Aun no saben que es su último golpe y que en unos segundos tendrán todos las manos esposadas. Ni encomendarse a dios con sus disfraces les ha servido de nada.. Es la banda, o al menos una de ellas, que ha tenido a Madrid en vilo el último mes. La banda del Vaticano, como la han bautizado con algo de sorna en ambientes policiales. Seis atracos a joyerías se han sucedido en diferentes puntos de la región y ha recordado a los más veteranos a otras épocas en la que ser joyero era profesión de riesgo. Una simple búsqueda de hemeroteca muestra la realidad de los años 80, cuando las drogas hacían estragos y multiplicaban los golpes de la delincuencia común. 28 de octubre de 1979: Atraco de joyas por valor de treinta millones. En plena calle de Serrano. 3 de junio de 1980: Joyero muerto en un atraco frustrado a su establecimiento. Un crimen ocurrido en la calle de General Ricardos. 7 de noviembre de 1980: Veinte millones de botín en el atraco a una joyería. El golpe fue en el negocio París, en Puente de Vallecas. 20 de noviembre de 1980: Dos jóvenes, muertos al intentar atracar una joyería. Sucedió en el establecimiento Grema, en el barrio del Pilar.. La intensidad de los robos con violencia es mucho menor hoy, por eso esta serie de atracos con imágenes que han inundado las redes sociales ha sido tan llamativa. En toda la Comunidad de Madrid, con 7,1 millones de habitantes, se registraron 9.973 robos con violencia en todo 2025, un 10% menos que el año anterior.. En las estadísticas de este 2026, entrarán los asaltos de la banda del Vaticano. El golpe del disfraz de cura y monja ha supuesto su última acción delictiva. La avaricia rompió el saco. La policía sospecha que están, como mínimo, detrás de los robos a una joyería en un centro comercial en Puente de Vallecas el 18 de mayo y a un establecimiento de compraventa de oro tres días antes. En ese caso, la mujer también fue la que llamó a la puerta. Otra de las sospechas es que eligieron este disfraz coincidiendo con la reciente visita del Papa a Madrid.. En las imágenes de videovigilancia del local de la calle de Alcalá se ve cómo tiran todo al suelo cuando se ven sorprendidos por los agentes, que les esperan afuera. Ese día cayeron los tres que estaban dentro de la tienda, otros dos que hacían labores de vigilancia y dos más que estaban en un coche y que llegaron a colisionar contra un vehículo patrulla. Siete en total, aunque la investigación sigue abierta porque puede haber más miembros de esta banda que ha puesto el turbo en el último mes.. Su escalada criminal ha sido breve, pero intensa. “La cadencia en los golpes depende de la cuantía, si lo que robas es de poco valor o hay muchos para repartir, tienes que robar más. Este tipo de bandas pueden estudiar a la vez cuatro o cinco establecimientos y están preparados para atacar cuado ven el momento”, subraya una fuente policial experta en delitos contra el patrimonio. Por lo que se aprecia en los vídeos, la banda salió con varias bolsas de rafia de la tienda de Puente de Vallecas, pero una se les cae y otra se la arrebata un vecino que estaba en ese momento en el centro comercial. Además, sus objetivos eran joyerías de barrio y pequeños establecimientos. No han pasado de llevarse bisutería y alguna pieza suelta de mayor valor.. El perfil de esta banda no responde a ases del crimen. Algunos de los detenidos tenían reseñas policiales por otros delitos, como los robos al descuido. Uno de ellos había sido arrestado por sustraer objetos de valor a personas tras despistarlos diciéndoles que se les había caído algo al suelo, lo que se conoce como “siembra”, en el argot policial. “La escalada delictiva es algo que vemos mucho, empiezas por hurtos y subes a robos con fuerza o violencia”, añade esta fuente policial. Aunque los testigos describían y en las imágenes se ve cómo sostienen armas, la policía ha confirmado que eran simuladas.. Todos tenían su papel en los golpes. Estaban los que recababan información, los que ejecutaban la sustracción y los que conducían los vehículos. Se cree que el papel de la mujer era el de generar confianza en los empleados de los establecimientos y que no dudaran en abrir la puerta, como sucedió en Torrejón y también en la calle de Alcalá. “Ellos tenían su preparación. Ven que el lugar es idóneo, que hay una vía de escape, que en el momento en el que entran no hay mucha clientela… Empezaban a sentirse confiados”, apuntan fuentes policiales. Con lo que no contaban es con que ya tenían a un puñado de policías expertos en este tipo de bandas tras sus pasos. Cuando aún estaban dentro del local, se vieron rodeados de los agentes del Grupo XIII de Atracos de la Brigada Provincial de Policía Judicial y del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC).. La policía y la Guardia Civil continúa con su investigación para esclarecer qué banda ha coincidido en el tiempo y el lugar con la banda del Vaticano, y que, según las hipótesis actuales, están detrás de los otros dos golpes a las joyerías Jose Luis del centro comercial de La Vaguada, en Madrid, y de Espacio Torrelodones, en el municipio del mismo nombre.
