El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) desarrolla un proyecto europeo de innovación agroalimentaria dirigido a la dinamización de la zona transfronteriza con Portugal, a través del aprovechamiento de sus recursos autóctonos, a través de sus variedades vegetales y ganaderas, los microorganismos asociados a cultivos y la búsqueda de nuevos alimentos.. La Alianza Estratégica Transfronteriza para el Impulso y Desarrollo de Redes de I+D+i Agroalimentaria (Atidrai-Agro) es una iniciativa conjunta entre España y el país vecino, que se desarrolla desde enero de este año hasta 2028, y está financiada con 10,9 millones de euros cofinanciados por la UE a través del programa Interreg (Poctep), de los que 1,2 millones están siendo gestionados por el Itacyl, como recoge Ical.. El coordinador del proyecto e investigador de microrganismos agrícolas del Itacyl, Jerson Garita Cambronero, defendió este tipo de actuaciones como “básicas” para dinamizar la zona y apeló como “fundamental” a la cooperación entre ambos países para “aprovechar y poner en valor estos recursos” de La Raya.. El reto, indicó, es poner en común los conocimiento de todos los participantes, en las cuatro áreas de interés, para poder utilizarlos en el desarrollo agroalimentario para beneficiar el crecimiento del área. Y es que destacó que en este macroproyecto están implicados “más de 100 científicos” tanto de la Comunidad a través de Itacyl, como de Csic-Inia, Cicytex, Agacal y diversos organismos portugueses, bajo la coordinación del Ifapa de la Junta de Andalucía.. Unas investigaciones que irán acompañadas, constató, de actuaciones para la transferencia del conocimiento tanto a los sectores productivos como al mundo científico y la sociedad en general.. Jerson Garita Cambronero repasó el contenido del proyecto y concretó que existen cuatro áreas de actuaciones. En primer lugar, apuntó a la recuperación de variedades vegetales autóctonas de la zona, donde la labor de Itacyl se centrará sobre todo en los cereales.. Atidrai-Agro impulsará la creación de una red de bancos de germoplasma para conservar variedades vegetales autóctonas como la vid, el garbanzo o distintos cereales, con el objetivo de facilitar su uso por parte de agricultores e investigadores. Asimismo, el proyecto desarrollará estrategias de sanidad vegetal más sostenibles, centradas en reducir el uso de productos químicos. Para ello, se aplicarán técnicas de biocontrol, mejora de la resistencia natural de las plantas y manejo integrado en cultivos como la viña, los frutos rojos, el almendro o el castaño.. Otra parta del proyecto se dirige, explicó, a la búsqueda de microorganismos asociados a cultivos, como la vid, frutales y hortícolas que sean “de interés” para uso biotecnológico en la agricultura, para potenciar el crecimiento u obtener cultivos capaces de afrontar mejor las enfermedades o los patógenos. El reto es poner en marcha un banco transfroterizo donde todos los grupos que trabajan tengan un espacio centralizado con todos esos microorganismos y estén disponibles para investigaciones y el uso de las cepas, dijo.. Ganadería. En materia de ganadería,el coordinador del proyecto en la Comunidad remarcó que se abordarán diversos aspectos, desde la sanidad en el bovino, la mejora en métodos de producción del ovino y la aplicación de nuevas tecnologías. Asimismo, remarcó la apesta por poner en valor algunas especies de razas animales de la zona como el cerdo, con las aportaciones de los bancos de esperma, y conservar las que estén en peligro, como es el caso del alentejano.. El objetivo es mejorar la rentabilidad de las explotaciones, la calidad de las producciones y la adaptación al clima, con especial atención a las razas autóctonas como la ovina churra y la bovina morucha, de gran relevancia en Castilla y León.. Entre las actuaciones previstas se incluyen nuevas estrategias de alimentación para el ganado y el estudio del efecto del estrés térmico durante la gestación. También se elaborarán mapas sanitarios y se pondrán en marcha sistemas de detección temprana de enfermedades para mejorar el control en las explotaciones.. El proyecto analizará la calidad de la carne y de otros productos de origen animal mediante herramientas avanzadas y desarrollará modelos que permitan predecir su calidad final. Además, se impulsará la conservación de estas razas mediante el refuerzo de los bancos de germoplasma y el estudio de sus recursos genéticos.. Asimismo, también incluye actuaciones de economía circular como el desarrollo de soluciones para aprovechar la lana de oveja y transformarla en fertilizante para su uso en suelos agrícolas. Además, se pondrán en marcha herramientas digitales para el seguimiento de los pastos mediante imágenes de satélite, lo que facilitará una gestión más eficiente de la alimentación del ganado.. Alimentación. Por último, Jerson Garita Cambronero remarcó otra área del proyecto dirigida a buscar nuevos alimentos dirigidos a la innovación en la cadena alimentaria, con el desarrollo de nuevos productos adaptados a las tendencias de consumo.. En este sentido, constató que el objetivo es encontrar alimentos con características beneficiosas para la salud con probióticos o compuestos para lograrlos en bebidas vegetales fermentadas, junto a alternativas a productos cárnicos elaboradas a partir de proteínas vegetales. “Encontrar microorganismos que tenga una diferenciación tecnológica”, dijo.
Itacyl desarrolla un proyecto europeo entre España y Portugal para poner en valor especies vegetales y animales y generar nuevas variedades de alimentos que puedan impulsar la zona transfronteriza
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) desarrolla un proyecto europeo de innovación agroalimentaria dirigido a la dinamización de la zona transfronteriza con Portugal, a través del aprovechamiento de sus recursos autóctonos, a través de sus variedades vegetales y ganaderas, los microorganismos asociados a cultivos y la búsqueda de nuevos alimentos.. La Alianza Estratégica Transfronteriza para el Impulso y Desarrollo de Redes de I+D+i Agroalimentaria (Atidrai-Agro) es una iniciativa conjunta entre España y el país vecino, que se desarrolla desde enero de este año hasta 2028, y está financiada con 10,9 millones de euros cofinanciados por la UE a través del programa Interreg (Poctep), de los que 1,2 millones están siendo gestionados por el Itacyl, como recoge Ical.. El coordinador del proyecto e investigador de microrganismos agrícolas del Itacyl, Jerson Garita Cambronero, defendió este tipo de actuaciones como “básicas” para dinamizar la zona y apeló como “fundamental” a la cooperación entre ambos países para “aprovechar y poner en valor estos recursos” de La Raya.. El reto, indicó, es poner en común los conocimiento de todos los participantes, en las cuatro áreas de interés, para poder utilizarlos en el desarrollo agroalimentario para beneficiar el crecimiento del área. Y es que destacó que en este macroproyecto están implicados “más de 100 científicos” tanto de la Comunidad a través de Itacyl, como de Csic-Inia, Cicytex, Agacal y diversos organismos portugueses, bajo la coordinación del Ifapa de la Junta de Andalucía.. Unas investigaciones que irán acompañadas, constató, de actuaciones para la transferencia del conocimiento tanto a los sectores productivos como al mundo científico y la sociedad en general.. Jerson Garita Cambronero repasó el contenido del proyecto y concretó que existen cuatro áreas de actuaciones. En primer lugar, apuntó a la recuperación de variedades vegetales autóctonas de la zona, donde la labor de Itacyl se centrará sobre todo en los cereales.. Atidrai-Agro impulsará la creación de una red de bancos de germoplasma para conservar variedades vegetales autóctonas como la vid, el garbanzo o distintos cereales, con el objetivo de facilitar su uso por parte de agricultores e investigadores. Asimismo, el proyecto desarrollará estrategias de sanidad vegetal más sostenibles, centradas en reducir el uso de productos químicos. Para ello, se aplicarán técnicas de biocontrol, mejora de la resistencia natural de las plantas y manejo integrado en cultivos como la viña, los frutos rojos, el almendro o el castaño.. Otra parta del proyecto se dirige, explicó, a la búsqueda de microorganismos asociados a cultivos, como la vid, frutales y hortícolas que sean “de interés” para uso biotecnológico en la agricultura, para potenciar el crecimiento u obtener cultivos capaces de afrontar mejor las enfermedades o los patógenos. El reto es poner en marcha un banco transfroterizo donde todos los grupos que trabajan tengan un espacio centralizado con todos esos microorganismos y estén disponibles para investigaciones y el uso de las cepas, dijo.. Ganadería. En materia de ganadería,el coordinador del proyecto en la Comunidad remarcó que se abordarán diversos aspectos, desde la sanidad en el bovino, la mejora en métodos de producción del ovino y la aplicación de nuevas tecnologías. Asimismo, remarcó la apesta por poner en valor algunas especies de razas animales de la zona como el cerdo, con las aportaciones de los bancos de esperma, y conservar las que estén en peligro, como es el caso del alentejano.. El objetivo es mejorar la rentabilidad de las explotaciones, la calidad de las producciones y la adaptación al clima, con especial atención a las razas autóctonas como la ovina churra y la bovina morucha, de gran relevancia en Castilla y León.. Entre las actuaciones previstas se incluyen nuevas estrategias de alimentación para el ganado y el estudio del efecto del estrés térmico durante la gestación. También se elaborarán mapas sanitarios y se pondrán en marcha sistemas de detección temprana de enfermedades para mejorar el control en las explotaciones.. El proyecto analizará la calidad de la carne y de otros productos de origen animal mediante herramientas avanzadas y desarrollará modelos que permitan predecir su calidad final. Además, se impulsará la conservación de estas razas mediante el refuerzo de los bancos de germoplasma y el estudio de sus recursos genéticos.. Asimismo, también incluye actuaciones de economía circular como el desarrollo de soluciones para aprovechar la lana de oveja y transformarla en fertilizante para su uso en suelos agrícolas. Además, se pondrán en marcha herramientas digitales para el seguimiento de los pastos mediante imágenes de satélite, lo que facilitará una gestión más eficiente de la alimentación del ganado.. Alimentación. Por último, Jerson Garita Cambronero remarcó otra área del proyecto dirigida a buscar nuevos alimentos dirigidos a la innovación en la cadena alimentaria, con el desarrollo de nuevos productos adaptados a las tendencias de consumo.. En este sentido, constató que el objetivo es encontrar alimentos con características beneficiosas para la salud con probióticos o compuestos para lograrlos en bebidas vegetales fermentadas, junto a alternativas a productos cárnicos elaboradas a partir de proteínas vegetales. “Encontrar microorganismos que tenga una diferenciación tecnológica”, dijo.
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