La resistencia a los antibióticos se ha convertido en uno de los mayores desafíos de la medicina moderna, generando lo que la comunidad científica denomina una «tormenta perfecta»: un aumento drástico de infecciones difíciles de tratar coincidiendo con una escasez mundial de nuevos medicamentos.. En este escenario de urgencia, un estudio internacional liderado por el el Dr. Younes Smani (CABD-UPO) en el que ha participado el Dr. Abdelkrim Hmadcha, investigador del Instituto de Investigación Biosanitaria (IIB-VIU) de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, ha identificado una solución prometedora: ENOblock, un fármaco anticancerígeno que ha demostrado ser altamente eficaz para combatir bacterias multirresistentes.. El trabajo, publicado en la prestigiosa revista científica EMBO Molecular Medicine, supone un avance significativo en la lucha contra la Acinetobacter baumannii. Este patógeno es uno de los más peligrosos del mundo y ha sido catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el nivel de Prioridad 1 (Crítica) dentro de su lista de bacterias para las que se necesitan urgentemente nuevos antibióticos.. Innovación estratégica: reposicionamiento de fármacos. Para acelerar la búsqueda de una cura, el equipo de investigación recurrió a métodos computacionales avanzados y cribado de alto rendimiento. En lugar de desarrollar una molécula desde cero (un proceso que lleva años), optaron por el reposicionamiento de fármacos: investigar si medicamentos ya existentes podían tener nuevas aplicaciones.. Gracias a este abordaje, identificaron que ENOblock, un fármaco que ya era conocido en la comunidad científica por sus efectos contra el cáncer y que ha superado fases de desarrollo preclínico en oncología, posee también una potente actividad antimicrobiana.. Los resultados obtenidos por el equipo arrojan conclusiones contundentes sobre la capacidad de este fármaco. En primer lugar, su potencia frente a la resistencia. ENOblock mostró una fuerte actividad contra cepas multirresistentes, incluidas aquellas que ya no responden a la colistina ni a los carbapenémicos (antibióticos de uso hospitalario). Su capacidad para inhibir el crecimiento bacteriano resultó ser significativamente superior a la de los antibióticos convencionales en estos aislamientos resistentes.. En segundo lugar, la sinergia vital con Colistin. Uno de los hallazgos más relevantes es que ENOblock actúa como un «potenciador». Cuando se combina con colistina (un antibiótico de último recurso), se produce un efecto sinérgico que mejora notablemente la eficacia del tratamiento.. En tercer lugar, el éxito de supervivencia in vivo. Las pruebas realizadas en modelos de infección (utilizando Galleria mellonella) demostraron la eficacia terapéutica real del hallazgo. Mientras que el tratamiento solo con colistina ofrecía una supervivencia de apenas el 25%, la combinación con el fármaco ENOblock elevó la supervivencia de las larvas hasta el 75% e incluso el 100% en algunas concentraciones.. Un mecanismo novedoso y seguro. El estudio destaca que este fármaco ataca a la bacteria a través de una vía no explorada hasta ahora: actúa sobre la enolasa bacteriana, una diana metabólica esencial. Esto abre la puerta al desarrollo de nuevas familias de antibióticos que las bacterias aún no saben cómo esquivar.. Además, la investigación aporta datos tranquilizadores sobre su seguridad. Los resultados indican que ENOblock tiene un perfil de seguridad favorable en células humanas. El fármaco compromete rápidamente la membrana de la bacteria y reduce su capacidad de invadir células, pero lo hace sin alcanzar niveles tóxicos para las células del paciente (su eficacia antimicrobiana se activa a dosis tres veces inferiores a sus niveles de toxicidad).. Según los investigadores, este hallazgo actúa como un «mecanismo de reparación» capaz de retrasar el avance hacia la temida Era Post-Antibiótica. El proyecto es fruto de una sólida colaboración internacional que refuerza el papel de la investigación interdisciplinar, contando con la participación de VIU y la Universidad Pablo de Olavide en España, junto a la Fundación MEDINA, la Universidad de Belgrado (Serbia) y la Universidad Mahidol (Tailandia).
El doctor Abdelkrim Hmadcha, investigador de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), ha participado en este estudio pionero publicado en la prestigiosa revista EMBO Molecular Medicine
La resistencia a los antibióticos se ha convertido en uno de los mayores desafíos de la medicina moderna, generando lo que la comunidad científica denomina una «tormenta perfecta»: un aumento drástico de infecciones difíciles de tratar coincidiendo con una escasez mundial de nuevos medicamentos.. En este escenario de urgencia, un estudio internacional liderado por el el Dr. Younes Smani (CABD-UPO) en el que ha participado el Dr. Abdelkrim Hmadcha, investigador del Instituto de Investigación Biosanitaria (IIB-VIU) de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, ha identificado una solución prometedora: ENOblock, un fármaco anticancerígeno que ha demostrado ser altamente eficaz para combatir bacterias multirresistentes.. El trabajo, publicado en la prestigiosa revista científica EMBO Molecular Medicine, supone un avance significativo en la lucha contra la Acinetobacter baumannii. Este patógeno es uno de los más peligrosos del mundo y ha sido catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el nivel de Prioridad 1 (Crítica) dentro de su lista de bacterias para las que se necesitan urgentemente nuevos antibióticos.. Innovación estratégica: reposicionamiento de fármacos. Para acelerar la búsqueda de una cura, el equipo de investigación recurrió a métodos computacionales avanzados y cribado de alto rendimiento. En lugar de desarrollar una molécula desde cero (un proceso que lleva años), optaron por el reposicionamiento de fármacos: investigar si medicamentos ya existentes podían tener nuevas aplicaciones.. Gracias a este abordaje, identificaron que ENOblock, un fármaco que ya era conocido en la comunidad científica por sus efectos contra el cáncer y que ha superado fases de desarrollo preclínico en oncología, posee también una potente actividad antimicrobiana.. Los resultados obtenidos por el equipo arrojan conclusiones contundentes sobre la capacidad de este fármaco. En primer lugar, su potencia frente a la resistencia. ENOblock mostró una fuerte actividad contra cepas multirresistentes, incluidas aquellas que ya no responden a la colistina ni a los carbapenémicos (antibióticos de uso hospitalario). Su capacidad para inhibir el crecimiento bacteriano resultó ser significativamente superior a la de los antibióticos convencionales en estos aislamientos resistentes.. En segundo lugar, la sinergia vital con Colistin. Uno de los hallazgos más relevantes es que ENOblock actúa como un «potenciador». Cuando se combina con colistina (un antibiótico de último recurso), se produce un efecto sinérgico que mejora notablemente la eficacia del tratamiento.. En tercer lugar, el éxito de supervivencia in vivo. Las pruebas realizadas en modelos de infección (utilizando Galleria mellonella) demostraron la eficacia terapéutica real del hallazgo. Mientras que el tratamiento solo con colistina ofrecía una supervivencia de apenas el 25%, la combinación con el fármaco ENOblock elevó la supervivencia de las larvas hasta el 75% e incluso el 100% en algunas concentraciones.. Un mecanismo novedoso y seguro. El estudio destaca que este fármaco ataca a la bacteria a través de una vía no explorada hasta ahora: actúa sobre la enolasa bacteriana, una diana metabólica esencial. Esto abre la puerta al desarrollo de nuevas familias de antibióticos que las bacterias aún no saben cómo esquivar.. Además, la investigación aporta datos tranquilizadores sobre su seguridad. Los resultados indican que ENOblock tiene un perfil de seguridad favorable en células humanas. El fármaco compromete rápidamente la membrana de la bacteria y reduce su capacidad de invadir células, pero lo hace sin alcanzar niveles tóxicos para las células del paciente (su eficacia antimicrobiana se activa a dosis tres veces inferiores a sus niveles de toxicidad).. Según los investigadores, este hallazgo actúa como un «mecanismo de reparación» capaz de retrasar el avance hacia la temida Era Post-Antibiótica. El proyecto es fruto de una sólida colaboración internacional que refuerza el papel de la investigación interdisciplinar, contando con la participación de VIU y la Universidad Pablo de Olavide en España, junto a la Fundación MEDINA, la Universidad de Belgrado (Serbia) y la Universidad Mahidol (Tailandia).
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