La concejal de Cultura del Ayuntamiento, Núria Escamilla; el rector de la parroquia de Sant Pere d’Octavià, Emili Marlés, y la directora del Centre de Restauració de Béns Mobles de la Generalitat, Mireia Mestre, presentaron las pinturas murales desconocidas hasta ahora halladas en la capilla de Santa Escolàstica. La revelación ha sido posible gracias a los trabajos de restauración impulsados por la propia parroquia en la capilla y su retablo. Unas intervenciones que han permitido destapar, aunque de forma parcial, unas composiciones de notable calidad artística pero que presentan un estado de conservación delicado, marcado por grietas, aberturas en el muro y la adherencia de capas pictóricas superpuestas. “Los trabajos están en curso y, por tanto, presentamos unas pinturas que hemos destapado parcialmente y que están aún en fase de análisis y estudio. Próximamente deberemos determinar qué futuras intervenciones haremos”, explicó la concejal Núria Escamilla.. Los trabajos de restauración han corrido a cargo de la empresa BdC Restauraciones, bajo la supervisión del Servei de Patrimoni Històric i Museu del Ayuntamiento de Sant Cugat y del Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. La financiación ha sido asumida por la parroquia de Sant Pere d’Octavià, con la colaboración del Departament de Cultura de la Generalitat.. Las pinturas corresponden a distintas etapas de uso de la capilla, desde el gótico hasta el siglo XX. El proceso comenzó con calas mecánicas en los muros para identificar las capas subyacentes, seguido de la eliminación de morteros adheridos, la consolidación del soporte y la fijación de la policromía. Entre las fases identificadas destacan tres de especial relevancia. La primera de ellas es sobre la crucifixión, de mediados del siglo XIV. Oculta hasta ahora detrás del retablo, muestra una escena central con Cristo crucificado flanqueado por figuras laterales. A pesar de la erosión en algunos puntos, se aprecian detalles tan finos como el rostro de Cristo o las vetas de la madera en la cruz. Se trata, con toda probabilidad, del programa pictórico del altar del Corpus Christi, de estilo gótico y anterior a la propia construcción de la capilla de Santa Escolàstica. Su conservación es irregular, afectada por factores ambientales y por las capas superpuestas que han provocado inestabilidad y pérdidas.. Otra parte es la que se puede fechar como posterior al XIV y anterior a los siglos XVII-XVIII. Aparecida también tras el retablo, simula un paramento de bloques de piedra en blanco con líneas negras. En la zona izquierda destaca el dibujo de una flor de lis. Esta capa ha sido parcialmente retirada para acceder a la crucifixión inferior.. Por último destaca una ornamentación barroca, de entre los siglos XVII y XVIII, desplegada en los muros laterales, con elementos arquitectónicos, motivos florales y volutas que dialogan con el conjunto barroco de la bóveda y el frontis. Las prospecciones continúan para determinar su extensión y estado.
Los trabajos de restauración en el edificio ha permitido que vuelvan a la luz estas composiciones
La concejal de Cultura del Ayuntamiento, Núria Escamilla; el rector de la parroquia de Sant Pere d’Octavià, Emili Marlés, y la directora del Centre de Restauració de Béns Mobles de la Generalitat, Mireia Mestre, presentaron las pinturas murales desconocidas hasta ahora halladas en la capilla de Santa Escolàstica. La revelación ha sido posible gracias a los trabajos de restauración impulsados por la propia parroquia en la capilla y su retablo. Unas intervenciones que han permitido destapar, aunque de forma parcial, unas composiciones de notable calidad artística pero que presentan un estado de conservación delicado, marcado por grietas, aberturas en el muro y la adherencia de capas pictóricas superpuestas. “Los trabajos están en curso y, por tanto, presentamos unas pinturas que hemos destapado parcialmente y que están aún en fase de análisis y estudio. Próximamente deberemos determinar qué futuras intervenciones haremos”, explicó la concejal Núria Escamilla.. Los trabajos de restauración han corrido a cargo de la empresa BdC Restauraciones, bajo la supervisión del Servei de Patrimoni Històric i Museu del Ayuntamiento de Sant Cugat y del Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. La financiación ha sido asumida por la parroquia de Sant Pere d’Octavià, con la colaboración del Departament de Cultura de la Generalitat.. Las pinturas corresponden a distintas etapas de uso de la capilla, desde el gótico hasta el siglo XX. El proceso comenzó con calas mecánicas en los muros para identificar las capas subyacentes, seguido de la eliminación de morteros adheridos, la consolidación del soporte y la fijación de la policromía. Entre las fases identificadas destacan tres de especial relevancia. La primera de ellas es sobre la crucifixión, de mediados del siglo XIV. Oculta hasta ahora detrás del retablo, muestra una escena central con Cristo crucificado flanqueado por figuras laterales. A pesar de la erosión en algunos puntos, se aprecian detalles tan finos como el rostro de Cristo o las vetas de la madera en la cruz. Se trata, con toda probabilidad, del programa pictórico del altar del Corpus Christi, de estilo gótico y anterior a la propia construcción de la capilla de Santa Escolàstica. Su conservación es irregular, afectada por factores ambientales y por las capas superpuestas que han provocado inestabilidad y pérdidas.. Otra parte es la que se puede fechar como posterior al XIV y anterior a los siglos XVII-XVIII. Aparecida también tras el retablo, simula un paramento de bloques de piedra en blanco con líneas negras. En la zona izquierda destaca el dibujo de una flor de lis. Esta capa ha sido parcialmente retirada para acceder a la crucifixión inferior.. Por último destaca una ornamentación barroca, de entre los siglos XVII y XVIII, desplegada en los muros laterales, con elementos arquitectónicos, motivos florales y volutas que dialogan con el conjunto barroco de la bóveda y el frontis. Las prospecciones continúan para determinar su extensión y estado.
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