Silencios no justificados y errores muy difíciles de entender. En el [[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/espana/quien-quien-escenario-acosos-que-cerca-psoe_20251214693dcb39af09df5010863cf4.html|||«me too» socialista]] hay tantos agujeros como en un colador. Será porque en el PSOE hay demasiadas mujeres. Si no, no se entiende que estén aflorando tantos casos de acoso.. Eso de sacar a las mujeres de casa dura ya demasiado. Sería cuestión de hacérselo mirar, de darle una vueltecita a todo eso de las políticas de igualdad, a la discriminación positiva, a los gobiernos paritarios, a las listas cremalleras…. Al PSOE se le ha ido tanto de las manos esta cuestión que ha optado, dice, por ser implacable. Denuncia recibida, cabeza cortada. Y con esta manera de proceder se pone de ejemplo.. Si un hombre tiene por costumbre comportarse como dicen sus denunciantes, ¿de verdad que nadie había oído o visto nada?. El alcalde de Almussafes, Toni González, entró la semana pasada en la lista negra. La secretaria general del PSPV, Diana Morant, y el secretario en la provincia de Valencia, Carlos Fernández Bielsa, compartieron argumentario. Y esto no es muy frecuente. Presumieron de actuar con contundencia sin pronunciar dos palabras que son perfectamente compatibles con este procedimiento: «presunción de inocencia».. No me imagino a la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, ni a la secretaria de Igualdad y delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, mirando para otro lado en un caso de acoso. No me imagino, en general, a ninguna mujer obviando estas denuncias.. Suena más a otra cosa. A que alguien hizo a toda prisa un protocolo cuando le estalló en la cara el «caso Salazar» pensando más en él mismo que en las víctimas, en los posibles denunciados o en las mujeres del partido a las que encomendó esta responsabilidad, pero el daño ya está hecho.. No solo el PSOE se juega mucho en este asunto, se la juega toda la sociedad. Eso, o volvemos todas, queramos o no, a quedarnos en casa a hacer croquetas caseras y a zurcir calcetines.. Si es que C. Tangana tiene razón, hay «demasiadas mujeres». A él también se le fue de las manos.
Denuncia recibida, cabeza cortada, pero ¿de verdad nadie sabía nada?
Silencios no justificados y errores muy difíciles de entender. En el «me too» socialista hay tantos agujeros como en un colador. Será porque en el PSOE hay demasiadas mujeres. Si no, no se entiende que estén aflorando tantos casos de acoso.. Eso de sacar a las mujeres de casa dura ya demasiado. Sería cuestión de hacérselo mirar, de darle una vueltecita a todo eso de las políticas de igualdad, a la discriminación positiva, a los gobiernos paritarios, a las listas cremalleras…. Al PSOE se le ha ido tanto de las manos esta cuestión que ha optado, dice, por ser implacable. Denuncia recibida, cabeza cortada. Y con esta manera de proceder se pone de ejemplo.. Si un hombre tiene por costumbre comportarse como dicen sus denunciantes, ¿de verdad que nadie había oído o visto nada?. El alcalde de Almussafes, Toni González, entró la semana pasada en la lista negra. La secretaria general del PSPV, Diana Morant, y el secretario en la provincia de Valencia, Carlos Fernández Bielsa, compartieron argumentario. Y esto no es muy frecuente. Presumieron de actuar con contundencia sin pronunciar dos palabras que son perfectamente compatibles con este procedimiento: «presunción de inocencia».. No me imagino a la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, ni a la secretaria de Igualdad y delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, mirando para otro lado en un caso de acoso. No me imagino, en general, a ninguna mujer obviando estas denuncias.. Suena más a otra cosa. A que alguien hizo a toda prisa un protocolo cuando le estalló en la cara el «caso Salazar» pensando más en él mismo que en las víctimas, en los posibles denunciados o en las mujeres del partido a las que encomendó esta responsabilidad, pero el daño ya está hecho.. No solo el PSOE se juega mucho en este asunto, se la juega toda la sociedad. Eso, o volvemos todas, queramos o no, a quedarnos en casa a hacer croquetas caseras y a zurcir calcetines.. Si es que C. Tangana tiene razón, hay «demasiadas mujeres». A él también se le fue de las manos.
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