La investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía ha abierto una nueva etapa política en la comunidad marcada por la entrada de Vox en el Gobierno. El acuerdo alcanzado con los de Abascal permitirá al portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Manuel Gavira, asumir una consejería con rango de vicepresidencia que integrará las áreas de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. La oposición, el frente de izquierdas formado por el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, han coincidido en denunciar que PP y Vox no hayan dado a conocer el acuerdo hasta poco antes de la investidura, lo que, a su juicio, impidió un debate parlamentario justo sobre el alcance del nuevo Gobierno. La secretaria general del PSOE-A y portavoz parlamentaria, María Jesús Montero, ha advertido de que «hoy se cruza una línea histórica en Andalucía» porque «por primera vez desde el franquismo, la ultraderecha entra a formar parte del Gobierno andaluz». Montero ha calificado el acuerdo como un «pacto de la vergüenza por partida doble»; primero, por el «absoluto oscurantismo» con el que, a su juicio, Moreno Bonilla ha negociado con Vox; y segundo porque considera que no se trata de un pacto «hecho en Andalucía», sino «cerrado en Madrid». La dirigente socialista ha reprochado que, a escasos minutos de la votación, el Parlamento andaluz siguiera sin conocer el contenido del acuerdo ni las políticas impuestas por Vox. Ha rematado su crítica catalogando la investidura como «un fraude absoluto». Según Montero, el pacto se ha «fraguado en Madrid» por el presidente popular Alberto Núñez Feijóo. Los socialistas consideran que PP y Vox «apuraron los tiempos» para evitar que el resto de grupos pudiera valorar la «letra pequeña» del acuerdo en sede parlamentaria. La crítica a las formas fue compartida por los de Por Andalucía. Su portavoz, Antonio Maíllo, ha calificado el pacto de «infame», lo que, en su opinión, supone el final de la imagen de moderación que Moreno había intentado proyectar. «Se acabó la vía andaluza», ha afirmado Maíllo, que ha interpretado el acuerdo como parte de una operación política más amplia entre Feijóo y Abascal. Asimismo, Maíllo ha denunciado el «desprecio» al Parlamento que, en su opinión, supone anunciar un pacto de gobierno pocas horas antes de la segunda votación de investidura. Para el portavoz de Por Andalucía, la entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz representa un salto político respecto a otros acuerdos autonómicos entre ambas formaciones y abre una etapa ante la que, asegura, la izquierda buscará «alianzas» sociales. Adelante Andalucía también ha incidido en la idea de «ocultación». Su portavoz, José Ignacio García, ha considerado «una vergüenza» que en un «Parlamento democrático» no se haya conocido con antelación el contenido de un acuerdo que condicionará el programa del nuevo Gobierno. «Uno esconde de lo que se avergüenza», ha sentenciado García, en
La izquierda andaluza califica de «infame» el acuerdo entre PP y Vox y acusa a los populares de ocultar hasta el último momento las condiciones de la entrada de la ultraderecha en el Gobierno autonómico
La investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía ha abierto una nueva etapa política en la comunidad marcada por la entrada de Vox en el Gobierno. El acuerdo alcanzado con los de Abascal permitirá al portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Manuel Gavira, asumir una consejería con rango de vicepresidencia que integrará las áreas de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local.La oposición, el frente de izquierdas formado por el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, han coincidido en denunciar que PP y Vox no hayan dado a conocer el acuerdo hasta poco antes de la investidura, lo que, a su juicio, impidió un debate parlamentario justo sobre el alcance del nuevo Gobierno.La secretaria general del PSOE-A y portavoz parlamentaria, María Jesús Montero, ha advertido de que «hoy se cruza una línea histórica en Andalucía» porque «por primera vez desde el franquismo, la ultraderecha entra a formar parte del Gobierno andaluz». Montero ha calificado el acuerdo como un «pacto de la vergüenza por partida doble»; primero, por el «absoluto oscurantismo» con el que, a su juicio, Moreno Bonilla ha negociado con Vox; y segundo porque considera que no se trata de un pacto «hecho en Andalucía», sino «cerrado en Madrid».La dirigente socialista ha reprochado que, a escasos minutos de la votación, el Parlamento andaluz siguiera sin conocer el contenido del acuerdo ni las políticas impuestas por Vox. Ha rematado su crítica catalogando la investidura como «un fraude absoluto».Según Montero, el pacto se ha «fraguado en Madrid» por el presidente popular Alberto Núñez Feijóo. Los socialistas consideran que PP y Vox «apuraron los tiempos» para evitar que el resto de grupos pudiera valorar la «letra pequeña» del acuerdo en sede parlamentaria.La crítica a las formas fue compartida por los de Por Andalucía. Su portavoz, Antonio Maíllo, ha calificado el pacto de «infame», lo que, en su opinión, supone el final de la imagen de moderación que Moreno había intentado proyectar. «Se acabó la vía andaluza», ha afirmado Maíllo, que ha interpretado el acuerdo como parte de una operación política más amplia entre Feijóo y Abascal.Asimismo, Maíllo ha denunciado el «desprecio» al Parlamento que, en su opinión, supone anunciar un pacto de gobierno pocas horas antes de la segunda votación de investidura. Para el portavoz de Por Andalucía, la entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz representa un salto político respecto a otros acuerdos autonómicos entre ambas formaciones y abre una etapa ante la que, asegura, la izquierda buscará «alianzas» sociales.Adelante Andalucía también ha incidido en la idea de «ocultación». Su portavoz, José Ignacio García, ha considerado «una vergüenza» que en un «Parlamento democrático» no se haya conocido con antelación el contenido de un acuerdo que condicionará el programa del nuevo Gobierno. «Uno esconde de lo que se avergüenza», ha sentenciado García, en línea
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