Castilla y León es una región histórica formada por los antiguos reinos de Castilla y de León que pede presumir y, de hecho lo hace, de su gran riqueza cultural forjada a lo largo de los siglos de existencia y que, entre otras cosas, se pone de manifiesto en los nombres de las localidades y en cómo se llaman o se denominan a quienes han nacido en cada uno de ellos. O lo que es lo mismo, en los gentilicios.. Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) gentilicio es, dicho de un adjetivo o de un sustantivo, lo que denota relación con un lugar geográfico, pero también aquello que pertenece o se refiere a las gentes o naciones, así como al linaje o la familia.. La mayoría salen por sí solos, como vallisoletano de Valladolid. Pero los hay sorpendentes, curiosos, singulares e incluso raros, como es el caso de alpabardo, que es un pez marino de cuerpo muy alargado y delgado, también llamado sauro, que también puede significar atontado, abobado, bobo o, simple, y que se usa como gentilicio de quienes nacen en la localidad zamorana de Santa Colomba de Sanabria.. En Ávila, por ejemplo, están los hoyancos, que son quienes proceden de Poyales del Hoyo; así como los beguellinos, de Avellaneda; los covacheros, de Cuevas del Valle, o los temblenses y gavlaniegos, de El Tiemblo y Gavilanes, respectivamente.. De Burgos, por ejemplo, son aguiluchos, los de Aguilar de la Bureba; raudenses, los de Roa de Duero; gorretes, los de Mahmud; beliferanos, los de Belorado; o jabalís, los de Arraya de Oca, en la comarca de los Montes de Oca.. A los de Cuevas de San Clemente les llaman raposos; guiletos, a los de Mecerreyes; y ballenatos y bubillos a los nacidos en Frandovínez y Fuentespina.. En León están los gordoneses, de Valle de Sajambre; los barriolenses, de Barrios de Luna; los algadefudos, de Algadefe; o los curticeros, de Rodiezmo.. En Palencia, son aguilarenses, los nacidos en Aguilar de Campoó, también conocidos como galleteros por las fábricas de Gullón o Siro, y botijeros, los de Dueñas.. En Salamanca están los aldeadavilucos, de Aldeadávila de la Ribera; los mirobrigenses, de Ciudad Rodrigo; los garcibueños, de Garcibuey; o los mirandeños, de Miranda del Castañar.. De Valladolid, son fáciles de sacar, los laguneros, de Laguna de Duero; alejanos, los de Alaejos; o peñafielenses y medinenses, los de Peñafiel y Medina del Campo. A los de Tordesillas se les conoce como tordesilanos, pero también torresilanos.. En Segovia están los bernardinos, de Bernardos; los carbonerenses, de Carbonero el mayor; y garcillanenses, los de Garcillán.. Y en Soria están los numantinos, de la capital; los borobianos o loberos, de Borobia; los olvegueños, de Ólvega; o a los Sanleonardinos, nacidos en San Leonardo de Yagüe junto al Cañón del Río Lobos.. También ha gentilicios para referirse a los que viven en determinados territorios o zonas, incluso de varias provincias. Es el caso de los Pinariegos, que así se conocen a los que han nacido en municipios de la Tierra de Pinares, en Burgos o Soria, como es la localidad de Vinuesa; los Terracampinos, que son los que nacieron en pueblos de esta zona en León, Palencia, Valladolid o Zamora; o el Paramés, de Santa María del Páramo leonés. E incluso el propio término de castellano y leonés o castellanoleonés tiene distinto encaje según la Real Academia Española de le Lengua o el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. La primera prefiere que se utilice el término «castellanoleonés» porque refleja de forma inequívoca la alusión a una entidad unitaria desde el punto de vista tanto político como económico. Y en el caso del segundo, se interpreta como dos entidades independientes unidas por una conjunción.
Castilla y León cuenta con una gran riqueza cultural
Castilla y León es una región histórica formada por los antiguos reinos de Castilla y de León que pede presumir y, de hecho lo hace, de su gran riqueza cultural forjada a lo largo de los siglos de existencia y que, entre otras cosas, se pone de manifiesto en los nombres de las localidades y en cómo se llaman o se denominan a quienes han nacido en cada uno de ellos. O lo que es lo mismo, en los gentilicios.. Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) gentilicio es, dicho de un adjetivo o de un sustantivo, lo que denota relación con un lugar geográfico, pero también aquello que pertenece o se refiere a las gentes o naciones, así como al linaje o la familia.. La mayoría salen por sí solos, como vallisoletano de Valladolid. Pero los hay sorpendentes, curiosos, singulares e incluso raros, como es el caso de alpabardo, que es un pez marino de cuerpo muy alargado y delgado, también llamado sauro, que también puede significar atontado, abobado, bobo o, simple, y que se usa como gentilicio de quienes nacen en la localidad zamorana de Santa Colomba de Sanabria.. En Ávila, por ejemplo, están los hoyancos, que son quienes proceden de Poyales del Hoyo; así como los beguellinos, de Avellaneda; los covacheros, de Cuevas del Valle, o los temblenses y gavlaniegos, de El Tiemblo y Gavilanes, respectivamente.. De Burgos, por ejemplo, son aguiluchos, los de Aguilar de la Bureba; raudenses, los de Roa de Duero; gorretes, los de Mahmud; beliferanos, los de Belorado; o jabalís, los de Arraya de Oca, en la comarca de los Montes de Oca.. A los de Cuevas de San Clemente les llaman raposos; guiletos, a los de Mecerreyes; y ballenatos y bubillos a los nacidos en Frandovínez y Fuentespina.. En León están los gordoneses, de Valle de Sajambre; los barriolenses, de Barrios de Luna; los algadefudos, de Algadefe; o los curticeros, de Rodiezmo.. En Palencia, son aguilarenses, los nacidos en Aguilar de Campoó, también conocidos como galleteros por las fábricas de Gullón o Siro, y botijeros, los de Dueñas.. En Salamanca están los aldeadavilucos, de Aldeadávila de la Ribera; los mirobrigenses, de Ciudad Rodrigo; los garcibueños, de Garcibuey; o los mirandeños, de Miranda del Castañar.. De Valladolid, son fáciles de sacar, los laguneros, de Laguna de Duero; alejanos, los de Alaejos; o peñafielenses y medinenses, los de Peñafiel y Medina del Campo. A los de Tordesillas se les conoce como tordesilanos, pero también torresilanos.. En Segovia están los bernardinos, de Bernardos; los carbonerenses, de Carbonero el mayor; y garcillanenses, los de Garcillán.. Y en Soria están los numantinos, de la capital; los borobianos o loberos, de Borobia; los olvegueños, de Ólvega; o a los Sanleonardinos, nacidos en San Leonardo de Yagüe junto al Cañón del Río Lobos.. También ha gentilicios para referirse a los que viven en determinados territorios o zonas, incluso de varias provincias. Es el caso de los Pinariegos, que así se conocen a los que han nacido en municipios de la Tierra de Pinares, en Burgos o Soria, como es la localidad de Vinuesa; los Terracampinos, que son los que nacieron en pueblos de esta zona en León, Palencia, Valladolid o Zamora; o el Paramés, de Santa María del Páramo leonés. E incluso el propio término de castellano y leonés o castellanoleonés tiene distinto encaje según la Real Academia Española de le Lengua o el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. La primera prefiere que se utilice el término «castellanoleonés» porque refleja de forma inequívoca la alusión a una entidad unitaria desde el punto de vista tanto político como económico. Y en el caso del segundo, se interpreta como dos entidades independientes unidas por una conjunción.
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