Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, Cruz Roja Española consolida su papel como uno de los principales dispositivos de inclusión sociolaboral del país. En un contexto donde persisten profundas desigualdades estructurales que penalizan el acceso a un mercado laboral estable y de calidad, la organización humanitaria despliega respuestas integrales basadas en los derechos, la igualdad de oportunidades y el trato equitativo.. Durante 2025, a través de su Área de Empleo, la entidad ha atendido a más de 280.000 personas, con más de 120.000 usuarios con datos consolidados, lo que permite un seguimiento detallado de los itinerarios de inserción. Para hacer frente a las barreras de acceso al empleo, se han llevado a cabo 983.097 respuestas de información, orientación, activación, acompañamiento y seguimiento.. Las estrategias de intervención han priorizado colectivos especialmente vulnerables, alcanzando a 35.500 personas jóvenes, entre ellas más de 29.000 menores de 30 años (15.800 mujeres), y a más de 41.800 personas mayores de 45 años, de las cuales 29.300 son mujeres.. En este marco, 26.000 personas participaron en itinerarios de empleo, mientras que los programas intensivos alcanzaron a 54.601 personas, con una participación femenina superior a las 35.000 usuarias. De ellas, 34.900 cuentan con datos consolidados, lo que permite evaluar resultados con mayor precisión. Por tramos de edad, los itinerarios han beneficiado a más de 18.500 jóvenes (9.500 mujeres) y a más de 18.000 personas mayores de 45 años (13.000 mujeres). La tasa media de inserción laboral se sitúa en el 48%, reflejo de la eficacia del modelo de acompañamiento integral.. Contra el edadismo. Para contrarrestar fenómenos como el edadismo, la organización ha impulsado iniciativas como el Proyecto Desafío +45 PLUS, logrando una tasa de inserción del 53%. Paralelamente, la capacitación se mantiene como eje estratégico: 58.234 personas participaron en acciones formativas, de las cuales 34.238 fueron mujeres (59%), desarrollándose 17.534 acciones formativas que suman 756.777 horas de formación. Además, 8.529 personas realizaron prácticas en entornos reales de trabajo, con una destacada participación femenina del 70%.. El impacto del modelo se apoya en una sólida red empresarial. La colaboración con 16.000 empresas ha generado más de 41.000 alianzas, facilitando que 29.685 personas accedieran a un empleo y se formalizaran más de 34.000 contratos, de los cuales casi 12.000 fueron inserciones directas mediadas por Cruz Roja.. La perspectiva de género. El análisis del mercado laboral confirma la persistencia de brechas estructurales que afectan especialmente a las mujeres. En respuesta, estas constituyen el eje central del Plan de Empleo, representando el 64% de las participantes en itinerarios intensivos. Además, la organización ha atendido a más de 1.600 mujeres víctimas de violencia de género, reforzando su acceso al empleo como vía de autonomía.. Programas específicos como Incorpora, en colaboración con la Fundación “la Caixa”, han permitido intervenir con 2.786 personas, de las cuales el 84% son mujeres, incluyendo 701 víctimas de violencia de género, logrando 1.645 inserciones laborales. Otras iniciativas como Puentes por la igualdad en el empleo han facilitado la inserción de cerca de 3.900 mujeres, mientras que el proyecto SARA ha reforzado la inclusión de mujeres migrantes.. El valor del autoempleo: arraigo territorial y pertenencia. El autoempleo continúa consolidándose como herramienta clave frente a la precariedad laboral. A través del Proyecto Impulsa de Apoyo al Autoempleo y Microcréditos, Cruz Roja ha atendido a 1.112 personas (702 mujeres), ha formado a 379 y ha contribuido a la creación de 156 empresas, de las cuales 97 están lideradas por mujeres. Además, se han acompañado 145 iniciativas en su fase de consolidación.. Este impulso al emprendimiento tiene un impacto directo en la cohesión territorial y la lucha contra la despoblación, especialmente en entornos rurales, donde el 66% de los apoyos se destinan a mujeres. Los proyectos desarrollados abarcan desde iniciativas tecnológicas hasta modelos tradicionales adaptados a nuevos mercados.. Nuevas narrativas y retos estructurales para 2026. Ante la transformación del mercado laboral, Cruz Roja ha reforzado su apuesta por la digitalización, mejorando las competencias tecnológicas de 27.339 personas mediante herramientas innovadoras como el servicio CREe o simuladores de inteligencia artificial.. En el marco del 25º aniversario del Plan de Empleo, la organización fija como prioridades para 2026 garantizar el acceso a empleo estable, reducir las brechas de género, combatir el edadismo y acompañar los procesos de transición ecológica y digital. El objetivo es consolidar un modelo de inclusión basado en derechos que permita responder a los desafíos estructurales del mercado laboral y evitar que ninguna persona quede atrás.. Casos reales de éxito. Pero detrás de todos estos datos, el impacto humanitario se traduce en historias concretas de resiliencia e identidad que desmontan estereotipos sociales.. El autoempleo permite subvertir la masculinización de ciertos sectores productivos, tal y como evidencia el caso de Juana Valentina, creadora del espacio gastronómico Atoba en Málaga, donde se ha consolidado como una auténtica sushiwoman de referencia.. También destacan proyectos enfocados en las nuevas formas de mercado, como la venta de ropa online impulsada por la joven sevillana Laura, de 22 años, o el innovador ecosistema tecnológico para deportes de contacto cocreado por Angelith en Valladolid.. Frente al desafío demográfico de la España vaciada, el talento emprendedor es la clave innegociable para el arraigo territorial. El 66% de los apoyos a micronegocios rurales han estado destinados a mujeres. Ejemplos como el de Juani, ganadora del premio Impulsa Categoría Rural 2025 por su obrador Candú Pastelería en un pueblo de Granada, o la emprendedora Mónica, quien regenta un negocio de repostería en el entorno rural, evidencian cómo estas iniciativas sostienen a las comunidades locales.. De igual forma, en Valladolid, Lucía aporta un servicio indispensable a través de una empresa de reparto de medicamentos puerta a puerta en aldeas que carecen de atención médica, asegurando servicios vitales para la población más envejecida.. Por último, emergen realidades de inclusión y relevo generacional como la de Neysi y Julio César, un matrimonio de origen cubano que ha revitalizado una tradicional carnicería en el Mercado El Campillo de Valladolid, devolviendo dignidad y estabilidad a sus trayectorias vitales tras un sólido proceso de reinvención profesional. Y casos como el de Iris, fundadora de Brincaluz en León, que demuestran que emprender es, en ocasiones, la única vía realista para conciliar la crianza y el empleo.
La organización despliega intervenciones clave frente a las desigualdades estructurales por razón de género, edad y origen, logrando atender a más de 280.000 personas en el último año.
Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, Cruz Roja Española consolida su papel como uno de los principales dispositivos de inclusión sociolaboral del país. En un contexto donde persisten profundas desigualdades estructurales que penalizan el acceso a un mercado laboral estable y de calidad, la organización humanitaria despliega respuestas integrales basadas en los derechos, la igualdad de oportunidades y el trato equitativo.. Durante 2025, a través de su Área de Empleo, la entidad ha atendido a más de 280.000 personas, con más de 120.000 usuarios con datos consolidados, lo que permite un seguimiento detallado de los itinerarios de inserción. Para hacer frente a las barreras de acceso al empleo, se han llevado a cabo 983.097 respuestas de información, orientación, activación, acompañamiento y seguimiento.. Las estrategias de intervención han priorizado colectivos especialmente vulnerables, alcanzando a 35.500 personas jóvenes, entre ellas más de 29.000 menores de 30 años (15.800 mujeres), y a más de 41.800 personas mayores de 45 años, de las cuales 29.300 son mujeres.. En este marco, 26.000 personas participaron en itinerarios de empleo, mientras que los programas intensivos alcanzaron a 54.601 personas, con una participación femenina superior a las 35.000 usuarias. De ellas, 34.900 cuentan con datos consolidados, lo que permite evaluar resultados con mayor precisión. Por tramos de edad, los itinerarios han beneficiado a más de 18.500 jóvenes (9.500 mujeres) y a más de 18.000 personas mayores de 45 años (13.000 mujeres). La tasa media de inserción laboral se sitúa en el 48%, reflejo de la eficacia del modelo de acompañamiento integral.. Contra el edadismo. Para contrarrestar fenómenos como el edadismo, la organización ha impulsado iniciativas como el Proyecto Desafío +45 PLUS, logrando una tasa de inserción del 53%. Paralelamente, la capacitación se mantiene como eje estratégico: 58.234 personas participaron en acciones formativas, de las cuales 34.238 fueron mujeres (59%), desarrollándose 17.534 acciones formativas que suman 756.777 horas de formación. Además, 8.529 personas realizaron prácticas en entornos reales de trabajo, con una destacada participación femenina del 70%.. El impacto del modelo se apoya en una sólida red empresarial. La colaboración con 16.000 empresas ha generado más de 41.000 alianzas, facilitando que 29.685 personas accedieran a un empleo y se formalizaran más de 34.000 contratos, de los cuales casi 12.000 fueron inserciones directas mediadas por Cruz Roja.. La perspectiva de género. El análisis del mercado laboral confirma la persistencia de brechas estructurales que afectan especialmente a las mujeres. En respuesta, estas constituyen el eje central del Plan de Empleo, representando el 64% de las participantes en itinerarios intensivos. Además, la organización ha atendido a más de 1.600 mujeres víctimas de violencia de género, reforzando su acceso al empleo como vía de autonomía.. Programas específicos como Incorpora, en colaboración con la Fundación “la Caixa”, han permitido intervenir con 2.786 personas, de las cuales el 84% son mujeres, incluyendo 701 víctimas de violencia de género, logrando 1.645 inserciones laborales. Otras iniciativas como Puentes por la igualdaden el empleo han facilitado la inserción de cerca de 3.900 mujeres, mientras que el proyecto SARA ha reforzado la inclusión de mujeres migrantes.. El valor del autoempleo: arraigo territorial y pertenencia. El autoempleo continúa consolidándose como herramienta clave frente a la precariedad laboral. A través del Proyecto Impulsa de Apoyo al Autoempleo y Microcréditos, Cruz Roja ha atendido a 1.112 personas (702 mujeres), ha formado a 379 y ha contribuido a la creación de 156 empresas, de las cuales 97 están lideradas por mujeres. Además, se han acompañado 145 iniciativas en su fase de consolidación.. Este impulso al emprendimiento tiene un impacto directo en la cohesión territorial y la lucha contra la despoblación, especialmente en entornos rurales, donde el 66% de los apoyos se destinan a mujeres. Los proyectos desarrollados abarcan desde iniciativas tecnológicas hasta modelos tradicionales adaptados a nuevos mercados.. Nuevas narrativas y retos estructurales para 2026. Ante la transformación del mercado laboral, Cruz Roja ha reforzado su apuesta por la digitalización, mejorando las competencias tecnológicas de 27.339 personas mediante herramientas innovadoras como el servicio CREe o simuladores de inteligencia artificial.. En el marco del 25º aniversario del Plan de Empleo, la organización fija como prioridades para 2026 garantizar el acceso a empleo estable, reducir las brechas de género, combatir el edadismo y acompañar los procesos de transición ecológica y digital. El objetivo es consolidar un modelo de inclusión basado en derechos que permita responder a los desafíos estructurales del mercado laboral y evitar que ninguna persona quede atrás.. Casos reales de éxito. Pero detrás de todos estos datos, el impacto humanitario se traduce en historias concretas de resiliencia e identidad que desmontan estereotipos sociales.. El autoempleo permite subvertir la masculinización de ciertos sectores productivos, tal y como evidencia el caso de Juana Valentina, creadora del espacio gastronómico Atoba en Málaga, donde se ha consolidado como una auténtica sushiwoman de referencia.. También destacan proyectos enfocados en las nuevas formas de mercado, como la venta de ropa online impulsada por la joven sevillana Laura, de 22 años, o el innovador ecosistema tecnológico para deportes de contacto cocreado por Angelith en Valladolid.. Frente al desafío demográfico de la España vaciada, el talento emprendedor es la clave innegociable para el arraigo territorial. El 66% de los apoyos a micronegocios rurales han estado destinados a mujeres. Ejemplos como el de Juani, ganadora del premio Impulsa Categoría Rural 2025 por su obrador Candú Pastelería en un pueblo de Granada, o la emprendedora Mónica, quien regenta un negocio de repostería en el entorno rural, evidencian cómo estas iniciativas sostienen a las comunidades locales.. De igual forma, en Valladolid, Lucía aporta un servicio indispensable a través de una empresa de reparto de medicamentos puerta a puerta en aldeas que carecen de atención médica, asegurando servicios vitales para la población más envejecida.. Por último, emergen realidades de inclusión y relevo generacional como la de Neysi y Julio César, un matrimonio de origen cubano que ha revitalizado una tradicional carnicería en el Mercado El Campillo de Valladolid, devolviendo dignidad y estabilidad a sus trayectorias vitales tras un sólido proceso de reinvención profesional. Y casos como el de Iris, fundadora de Brincaluz en León, que demuestran que emprender es, en ocasiones, la única vía realista para conciliar la crianza y el empleo.
Noticias de Sociedad en La Razón
