Aceptar un trabajo puntual después de jubilarse puede salir muy caro si se incumplen las condiciones de la prestación que se está cobrando. Es lo que le ocurrió a un pensionista italiano de 67 años que ganó apenas 80 euros por una jornada de vendimia y terminó teniendo que devolver cerca de 24.000 euros, el equivalente a un año completo de su pensión. El caso, del que informa el diario italiano Corriere di Bologna, ha reabierto el debate sobre la proporcionalidad de las sanciones previstas para quienes acceden a determinadas modalidades de jubilación anticipada y, posteriormente, realizan una actividad laboral incompatible con ellas. Un día de trabajo que terminó costando un año de pensión Los hechos se remontan a 2020. El hombre se había acogido a la denominada Cuota 100, un sistema de jubilación anticipada aprobado en Italia en 2019 que permitía retirarse a los 62 años siempre que el trabajador hubiera cotizado al menos 38 años. Aunque esta fórmula dejó de admitir nuevos beneficiarios en 2021, quienes ya habían cumplido entonces todos los requisitos pudieron seguir acogidos a ella. Sin embargo, la prestación incluía una condición muy estricta: no podía compatibilizarse con el desempeño de ninguna actividad laboral. Según recoge Corriere di Bologna, el jubilado trabajó durante una jornada en la vendimia y percibió 80 euros. Ese ingreso fue suficiente para que el Instituto Nacional de la Seguridad Social italiano (INPS) reclamara la devolución de toda una anualidad de la pensión. Recurrió la sanción, pero la Justicia dio la razón a la Seguridad Social El pensionista decidió acudir a los tribunales para intentar evitar la devolución del dinero. Sin embargo, el Tribunal de Rávena rechazó su recurso y confirmó la decisión del INPS, obligándole a reintegrar alrededor de 24.000 euros. Su abogado, Manuel Carvello, lamentó la dureza de la sanción y aseguró que este tipo de procedimientos suelen resolverse a favor del organismo público por el impacto que pueden tener sobre otros casos similares. «Cualquier sentencia repercutirá sin duda en un caso nacional», explicó el letrado. «Restar un año entero es injusto» El abogado considera que la legislación no concreta con suficiente claridad cuál debe ser la sanción cuando se incumple esta incompatibilidad. «Esta norma habla genéricamente de incompatibilidad entre la cuota 100 y la posibilidad de trabajar. No se explica de forma unívoca la posible sanción», afirmó. A su juicio, una medida más proporcionada habría sido descontar únicamente los 80 euros obtenidos o, como mucho, la pensión correspondiente al mes en el que se realizó ese trabajo. «Restar un año entero es injusto», concluyó.
El caso, del que informa el diario italiano Corriere di Bologna, ha reabierto el debate sobre la proporcionalidad de las sanciones previstas
Aceptar un trabajo puntual después de jubilarse puede salir muy caro si se incumplen las condiciones de la prestación que se está cobrando. Es lo que le ocurrió a un pensionista italiano de 67 años que ganó apenas 80 euros por una jornada de vendimia y terminó teniendo que devolver cerca de 24.000 euros, el equivalente a un año completo de su pensión.El caso, del que informa el diario italiano Corriere di Bologna, ha reabierto el debate sobre la proporcionalidad de las sanciones previstas para quienes acceden a determinadas modalidades de jubilación anticipada y, posteriormente, realizan una actividad laboral incompatible con ellas.Un día de trabajo que terminó costando un año de pensiónLos hechos se remontan a 2020. El hombre se había acogido a la denominada Cuota 100, un sistema de jubilación anticipada aprobado en Italia en 2019 que permitía retirarse a los 62 años siempre que el trabajador hubiera cotizado al menos 38 años.Aunque esta fórmula dejó de admitir nuevos beneficiarios en 2021, quienes ya habían cumplido entonces todos los requisitos pudieron seguir acogidos a ella. Sin embargo, la prestación incluía una condición muy estricta: no podía compatibilizarse con el desempeño de ninguna actividad laboral.Según recoge Corriere di Bologna, el jubilado trabajó durante una jornada en la vendimia y percibió 80 euros. Ese ingreso fue suficiente para que el Instituto Nacional de la Seguridad Social italiano (INPS) reclamara la devolución de toda una anualidad de la pensión.Recurrió la sanción, pero la Justicia dio la razón a la Seguridad SocialEl pensionista decidió acudir a los tribunales para intentar evitar la devolución del dinero. Sin embargo, el Tribunal de Rávena rechazó su recurso y confirmó la decisión del INPS, obligándole a reintegrar alrededor de 24.000 euros.Su abogado, Manuel Carvello, lamentó la dureza de la sanción y aseguró que este tipo de procedimientos suelen resolverse a favor del organismo público por el impacto que pueden tener sobre otros casos similares.»Cualquier sentencia repercutirá sin duda en un caso nacional», explicó el letrado.»Restar un año entero es injusto»El abogado considera que la legislación no concreta con suficiente claridad cuál debe ser la sanción cuando se incumple esta incompatibilidad.»Esta norma habla genéricamente de incompatibilidad entre la cuota 100 y la posibilidad de trabajar. No se explica de forma unívoca la posible sanción», afirmó.A su juicio, una medida más proporcionada habría sido descontar únicamente los 80 euros obtenidos o, como mucho, la pensión correspondiente al mes en el que se realizó ese trabajo. «Restar un año entero es injusto», concluyó.
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