La Audiencia de Navarra ha condenado a 4 años y un día de prisión a un profesor de un colegio de Pamplona por un delito de agresión sexual a una alumna de 10 años durante el recreo escolar.. Además de la pena de cárcel, el tribunal le impone 6 años de alejamiento de la menor, 10 años de inhabilitación para trabajar con menores y 5 años de libertad vigilada una vez cumplida la condena.. El acusado también deberá indemnizar a la víctima con 4.000 euros por el daño moral causado, según recoge la sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.. Los hechos ocurrieron en marzo de 2024, cuando el profesor llevó a la niña y a otra alumna a un almacén del centro con el pretexto de buscar unas pelotas, donde se produjeron los tocamientos.. El tribunal considera “plenamente creíble” el testimonio de la menor, respaldado por pruebas policiales y periciales, y concluye que su relato es coherente y persistente durante todo el proceso.. La Audiencia destaca que la versión del acusado ha ido cambiando con el tiempo y que las pruebas del caso corroboran la declaración de la víctima, lo que ha sido clave para la condena.
La Audiencia de Navarra impone prisión, alejamiento e inhabilitación a un docente por agresión sexual a una menor
La Audiencia de Navarra ha condenado a 4 años y un día de prisión a un profesor de un colegio de Pamplona por un delito de agresión sexual a una alumna de 10 años durante el recreo escolar.. Además de la pena de cárcel, el tribunal le impone 6 años de alejamiento de la menor, 10 años de inhabilitación para trabajar con menores y 5 años de libertad vigilada una vez cumplida la condena.. El acusado también deberá indemnizar a la víctima con 4.000 euros por el daño moral causado, según recoge la sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.. Los hechos ocurrieron en marzo de 2024, cuando el profesor llevó a la niña y a otra alumna a un almacén del centro con el pretexto de buscar unas pelotas, donde se produjeron los tocamientos.. El tribunal considera “plenamente creíble” el testimonio de la menor, respaldado por pruebas policiales y periciales, y concluye que su relato es coherente y persistente durante todo el proceso.. La Audiencia destaca que la versión del acusado ha ido cambiando con el tiempo y que las pruebas del caso corroboran la declaración de la víctima, lo que ha sido clave para la condena.
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