El regreso de Mónica Oltra a la política ha supuesto un revulsivo para la izquierda valenciana. Paradójicamente, todos celebran su vuelta. Eso sí, por diferentes motivos. Cada uno se acoge a lo que más le conviene sabiendo que el ritmo judicial será determinante en esta arriesgada operación. El nuevo líder de Iniciativa, Carles Esteve, y diputado autonómico de Compromís, lució ayer en Les Corts una camiseta con la cara de Oltra y una palabra: «Lawfare».. Según la formación nacionalista, Oltra es una víctima de un sistema judicial que, en este caso, permite que una persona inocente esté siendo perseguida sin que haya un delito.. Todos saben que Oltra no es una rival que se pueda despreciar y si realmente logra movilizar a la izquierda, la subida de Compromís puede poner en apuros a la mayoría del bloque de la derecha. El presidente de la Generalitat, Juanfran Peréz Llorca, se aplicó durante la sesión de control de ayer en destacar las contradicciones que pueden hacer perder valor a la formación nacionalista. Y si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el «blanco» de los populares, a Compromís hay que darle por el mismo lado.. El PP va a explotar un término muy gráfico para desmontar ese halo de partido reivindicativo y combativo del que presume Compromís. Pérez Llorca llamó tantas veces «pagafantas» al portavoz de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, como ocasiones tuvo para dirigirse a él.. El presidente lamentó que siga sirviendo de apoyo a Pedro Sánchez y le echó en cara que solo le preocupen los asuntos que pueda afectar a los populares, aunque afecte a pacientes de cáncer, como es el caso del presunto desfalco de 25 millones en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) que dependen de la líder Diana Morant.. Le preguntó, sin obtener respuesta, qué le parece que la comisionada de la dana, Zulima Pérez, dejara «tirados» a los alcaldes de la dana en la primera reunión programada de la comisión mixta para irse a hacerse fotos con el ministro de Hacienda, Arcadi España, tras su toma de posesión. «Usted no quiere que las cosas que le vienen mal se investiguen para mantener su silla», le espetó.. Por contra, Pérez Llorca aseguró que llegará «hasta el final» para saber si la denuncia de Compromís, que señala al ex presidente Francisco Camps por haber gastado en un año 15.000 euros en combustible de su coche oficial, es cierta. «Yo no me caso con nadie, tenemos que ser ejemplares», y Compromís «debería hacer lo mismo y exigir al Gobierno». Además, no perdió la oportunidad para señalar al expresidente Ximo Puig diciendo que fue el que más dinero gastó en 2025. Los derechos que el Estatuto de los ex presidentes recoge para Puig le permitieron gastar del erario 187.073 euros, y «eso que vive en Francia», pues es embajador de la OCDE en París.. Y aunque la sesión de control se enredó con estos asuntos, la izquierda tenía claro que quería seguir con la comisión de servicios que la pareja de Pérez Llorca ha obtenido en la Diputación de Valencia. Este aseguró que su mujer accedió a su plaza en el Ayuntamiento de Finestrat cumpliendo la legalidad y que logró consolidar su plaza.. El síndic socialista, José Muñoz, tiró de hemeroteca y se refirió a una noticia de El País de 2008 en la que se señala a Pérez Llorca por haber «colocado» a 34 militantes del PP cuando era alcalde de Finestrat. «Esto no va a ser lo último que va a salir; háganos un favor a todos, dimita y convoque elecciones».. Y con esto, mientras el ex presidente Mazón escuchaba algo familiar desde su escaño, la política valenciana estrenó una nueva etapa.
Pérez Llorca explota la parte servil de la formación nacionalista a Pedro Sánchez y acusa a Baldovía de ser un «pagafantas»
El regreso de Mónica Oltra a la política ha supuesto un revulsivo para la izquierda valenciana. Paradójicamente, todos celebran su vuelta. Eso sí, por diferentes motivos. Cada uno se acoge a lo que más le conviene sabiendo que el ritmo judicial será determinante en esta arriesgada operación. El nuevo líder de Iniciativa, Carles Esteve, y diputado autonómico de Compromís, lució ayer en Les Corts una camiseta con la cara de Oltra y una palabra: «Lawfare».. Según la formación nacionalista, Oltra es una víctima de un sistema judicial que, en este caso, permite que una persona inocente esté siendo perseguida sin que haya un delito.. Todos saben que Oltra no es una rival que se pueda despreciar y si realmente logra movilizar a la izquierda, la subida de Compromís puede poner en apuros a la mayoría del bloque de la derecha. El presidente de la Generalitat, Juanfran Peréz Llorca, se aplicó durante la sesión de control de ayer en destacar las contradicciones que pueden hacer perder valor a la formación nacionalista. Y si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el «blanco» de los populares, a Compromís hay que darle por el mismo lado.. El PP va a explotar un término muy gráfico para desmontar ese halo de partido reivindicativo y combativo del que presume Compromís. Pérez Llorca llamó tantas veces «pagafantas» al portavoz de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, como ocasiones tuvo para dirigirse a él.. El presidente lamentó que siga sirviendo de apoyo a Pedro Sánchez y le echó en cara que solo le preocupen los asuntos que pueda afectar a los populares, aunque afecte a pacientes de cáncer, como es el caso del presunto desfalco de 25 millones en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) que dependen de la líder Diana Morant.. Le preguntó, sin obtener respuesta, qué le parece que la comisionada de la dana, Zulima Pérez, dejara «tirados» a los alcaldes de la dana en la primera reunión programada de la comisión mixta para irse a hacerse fotos con el ministro de Hacienda, Arcadi España, tras su toma de posesión. «Usted no quiere que las cosas que le vienen mal se investiguen para mantener su silla», le espetó.. Por contra, Pérez Llorca aseguró que llegará «hasta el final» para saber si la denuncia de Compromís, que señala al ex presidente Francisco Camps por haber gastado en un año 15.000 euros en combustible de su coche oficial, es cierta. «Yo no me caso con nadie, tenemos que ser ejemplares», y Compromís «debería hacer lo mismo y exigir al Gobierno». Además, no perdió la oportunidad para señalar al expresidente Ximo Puig diciendo que fue el que más dinero gastó en 2025. Los derechos que el Estatuto de los ex presidentes recoge para Puig le permitieron gastar del erario 187.073 euros, y «eso que vive en Francia», pues es embajador de la OCDE en París.. Y aunque la sesión de control se enredó con estos asuntos, la izquierda tenía claro que quería seguir con la comisión de servicios que la pareja de Pérez Llorca ha obtenido en la Diputación de Valencia. Este aseguró que su mujer accedió a su plaza en el Ayuntamiento de Finestrat cumpliendo la legalidad y que logró consolidar su plaza.. El síndic socialista, José Muñoz, tiró de hemeroteca y se refirió a una noticia de El País de 2008 en la que se señala a Pérez Llorca por haber «colocado» a 34 militantes del PP cuando era alcalde de Finestrat. «Esto no va a ser lo último que va a salir; háganos un favor a todos, dimita y convoque elecciones».. Y con esto, mientras el ex presidente Mazón escuchaba algo familiar desde su escaño, la política valenciana estrenó una nueva etapa.
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