«Ya he tenido que echar a dos personas», asegura visiblemente enfadado un agente de la Guardia Urbana de Barcelona, encargado de mantener el orden en la cola eterna de personas extranjeras que se ha formado alrededor del Ayuntamiento esta mañana para regularizar su situación. De hecho, desde primera hora la fila de personas que esperaban para acceder a la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) rodeaba la parte trasera del edificio consistorial hasta llegar a la plaza Sant Jaume.. La tensión que hay en la fila, además, es máxima, pues algunas de las personas extranjeras han pasado toda la noche en la calle para guardar sitio. Así, cualquier discusión se convierte en una pelea a gritos, y la mayoría tiene su origen en acusaciones de colarse. Para tratar de mantener la calma, dos agentes de la Guardia Urbana custodian la fila en la entrada de la OAC, al mismo tiempo que dos agentes cívicos atienden a aquellas personas que tienen cualquier duda sobre los trámites. Por su lado, los vecinos y los bares de la zona protestan por el uso intensivo de la calle y el ruido generado.. Esta situación vivida hoy frente al Ayuntamiento de Barcelona no es un caso solitario, ya que hace apenas dos días la policía barcelonesa se vio obligada a cerrar la oficina de la calle Tarragona por las múltiples peleas que se generaron en la entrada. Además, las infinitas colas que se formaban en las entradas de las oficinas municipales forzó al gobierno de Collboni a habilitar cuatro centros sin cita previa para atender a las personas que se acogen a este proceso.. Debate en el pleno. En este contexto, los grupos de la oposición han criticado esta mañana durante el pleno la actuación del gobierno municipal, liderado por Jaume Collboni, en la gestión de la regularización de inmigrantes. Desde Barcelona en Comú, que afirmó sentir «cierta vergüenza» por la situación, hasta Vox, que criticó la «improvisación» del alcalde, todos los partidos han criticado a la ejecutiva socialista su intervención en las gestiones de regularización.. En concreto, el Partido Popular ha realizado un ruego durante el pleno municipal para manifestar el «rechazo» de su partido «a la política migratoria del Gobierno de España» y para «reprobar su gestión por no hacer un uso óptimo de los recursos, trasladando la presión asistencial al Ayuntamiento y a las entidades sociales». Además, ha instado al Gobierno a «retirar el Real decreto de regularización masiva» por «vulnerar los principios europeo en materia migratoria». «Si este proceso o uno similar lo hubiera iniciado un gobierno que no fuera del Partido Socialista, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, estaría poniendo el grito en el cielo», ha asegurado el concejal popular, Daniel Sirera.. Por su lado, desde Barcelona en Comú han solicitado «con carácter urgente» que el gobierno socialista municipal «habilite un dispositivo especial de atención y acompañamiento» con la creación de «una ventanilla única» que garantice un acceso «eficiente» a los certificados de empadronamiento. «El peligro es que la regularización se convierta en un laberinto burocrático», ha asegurado la concejal Jess González.. Además, Junts ha criticado las «soluciones puntuales a un problema estructural», y ha exigido «el traspaso de competencias en materia de inmigración», mientras que ERC ha denunciado la «flagrante manca de recursos» y una «muy mala planificación».. La situación de esta mañana ha provocado también que Jaume Collboni haya comparecido ante los medios para «hacer un llamamiento a la tranquilidad». Ha recordado que el plazo para realizar los trámites termina el 30 de junio, y ha avanzado que en los próximos días «reevaluaremos si es necesarios ampliar el refuerzo» para estas personas. Además, ha valorado el «sobreesfuerzo del ayuntamiento para dar respuesta» a los solicitantes. Asimismo, la concejal socialista, Raquel Gil, ha afeado al PP que «en Barcelona hay muchas colas, pero parece que solo incomodan algunas», y ha argumentado que el consistorio está reforzando las OAC para realizar los trámites.
Los partidos de la oposición critican la actuación de Collboni en la gestión de la regularización de migrantes
«Ya he tenido que echar a dos personas», asegura visiblemente enfadado un agente de la Guardia Urbana de Barcelona, encargado de mantener el orden en la cola eterna de personas extranjeras que se ha formado alrededor del Ayuntamiento esta mañana para regularizar su situación. De hecho, desde primera hora la fila de personas que esperaban para acceder a la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) rodeaba la parte trasera del edificio consistorial hasta llegar a la plaza Sant Jaume.. La tensión que hay en la fila, además, es máxima, pues algunas de las personas extranjeras han pasado toda la noche en la calle para guardar sitio. Así, cualquier discusión se convierte en una pelea a gritos, y la mayoría tiene su origen en acusaciones de colarse. Para tratar de mantener la calma, dos agentes de la Guardia Urbana custodian la fila en la entrada de la OAC, al mismo tiempo que dos agentes cívicos atienden a aquellas personas que tienen cualquier duda sobre los trámites. Por su lado, los vecinos y los bares de la zona protestan por el uso intensivo de la calle y el ruido generado.. Esta situación vivida hoy frente al Ayuntamiento de Barcelona no es un caso solitario, ya que hace apenas dos días la policía barcelonesa se vio obligada a cerrar la oficina de la calle Tarragona por las múltiples peleas que se generaron en la entrada. Además, las infinitas colas que se formaban en las entradas de las oficinas municipales forzó al gobierno de Collboni a habilitar cuatro centros sin cita previa para atender a las personas que se acogen a este proceso.. Debate en el pleno. En este contexto, los grupos de la oposición han criticado esta mañana durante el pleno la actuación del gobierno municipal, liderado por Jaume Collboni, en la gestión de la regularización de inmigrantes. Desde Barcelona en Comú, que afirmó sentir «cierta vergüenza» por la situación, hasta Vox, que criticó la «improvisación» del alcalde, todos los partidos han criticado a la ejecutiva socialista su intervención en las gestiones de regularización.. En concreto, el Partido Popular ha realizado un ruego durante el pleno municipal para manifestar el «rechazo» de su partido «a la política migratoria del Gobierno de España» y para «reprobar su gestión por no hacer un uso óptimo de los recursos, trasladando la presión asistencial al Ayuntamiento y a las entidades sociales». Además, ha instado al Gobierno a «retirar el Real decreto de regularización masiva» por «vulnerar los principios europeo en materia migratoria». «Si este proceso o uno similar lo hubiera iniciado un gobierno que no fuera del Partido Socialista, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, estaría poniendo el grito en el cielo», ha asegurado el concejal popular, Daniel Sirera.. Por su lado, desde Barcelona en Comú han solicitado «con carácter urgente» que el gobierno socialista municipal «habilite un dispositivo especial de atención y acompañamiento» con la creación de «una ventanilla única» que garantice un acceso «eficiente» a los certificados de empadronamiento. «El peligro es que la regularización se convierta en un laberinto burocrático», ha asegurado la concejal Jess González.. Además, Junts ha criticado las «soluciones puntuales a un problema estructural», y ha exigido «el traspaso de competencias en materia de inmigración», mientras que ERC ha denunciado la «flagrante manca de recursos» y una «muy mala planificación».. La situación de esta mañana ha provocado también que Jaume Collboni haya comparecido ante los medios para «hacer un llamamiento a la tranquilidad». Ha recordado que el plazo para realizar los trámites termina el 30 de junio, y ha avanzado que en los próximos días «reevaluaremos si es necesarios ampliar el refuerzo» para estas personas. Además, ha valorado el «sobreesfuerzo del ayuntamiento para dar respuesta» a los solicitantes. Asimismo, la concejal socialista, Raquel Gil, ha afeado al PP que «en Barcelona hay muchas colas, pero parece que solo incomodan algunas», y ha argumentado que el consistorio está reforzando las OAC para realizar los trámites.
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