Ciudad de México es una de las capitales del mundo que más se hunde con el paso del tiempo. Por primera vez, este hecho ha quedado registrado por la NASA gracias a NISAR, un nuevo satélite de observación empleado para cartografiar el terreno desde el espacio. De acuerdo con una publicación de la agencia espacial estadounidense realizada este miércoles, el instrumento ha mostrado cómo algunas zonas de la urbe se hundieron más de dos centímetros por mes entre octubre de 2025 y enero de 2026, lo que confirma la aceleración del fenómeno en ciertas áreas urbanas.. El análisis se basa en mediciones preliminares realizadas entre la fecha indicada, durante la estación seca de la capital mexicana. Tal y como se observa en el mapa, algunas partes se muestran en azul oscuro, esto quiere decir que se están hundiendo más de dos centímetros. Por el contrario, las áreas amarillas y rojas probablemente sean señales residuales de ruido que se espera disminuyan a medida que NISAR recopile más datos. La estructura cerca del centro de la imagen es el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, con el lago Nabor Carrillo visible como un oblongo verde oscuro hacia el noreste.. El satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por la NASA y la agencia espacial india ISRO, fue lanzado el 30 de julio de 2025 desde el centro espacial de Satish Dhawan, en India. Esta nueva tecnología permite monitorear los cambios en el terreno casi en tiempo real desde el espacio, lo que podría mejorar la planificación urbana y las estrategias para mitigar los riesgos en las ciudades afectadas.. ¿Desde cuándo y por qué sucede este fenómeno?. El hundimiento en Ciudad de México no se acaba de descubrir. De hecho, es un problema que un ingeniero documentó por primera vez en el 1925, y para las décadas de 1990 y 2000, partes del área metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros al año, dañando infraestructuras como el metro, uno de los mayores sistemas de tránsito rápido de América.. Esto sucede, según ha explicado la NASA en su comunicado, debido a que la capital mexicana está construida sobre un acuífero. El bombeo extensivo de aguas subterráneas, combinado con el peso del desarrollo urbano, ha provocado la compactación del antiguo lecho lacustre bajo la ciudad durante más de un siglo. En algunas zonas del Valle de México, el hundimiento del suelo ha sido constante durante décadas y se ha intensificado en áreas con mayor extracción de agua subterránea para el consumo urbano e industrial.. La misión forma parte de un programa de observación terrestre que busca medir con alta precisión cambios en la superficie del planeta, incluidos movimientos del suelo, desplazamientos de hielo y variaciones en ecosistemas, según información de las agencias espaciales.. «Imágenes como esta confirman que las mediciones de NISAR coinciden con las expectativas», dijo Craig Ferguson, subdirector del proyecto en la sede central de la NASA en Washington. «El radar de NISAR permitirá detectar y rastrear el hundimiento de tierra en regiones más difíciles y densamente vegetadas, como comunidades costeras, donde pueden tener efectos acumulativos tanto de hundimiento como de subida del nivel del mar», ha concluido.
Esta nueva tecnología permite monitorear los cambios en el terreno casi en tiempo real desde el espacio.
Ciudad de México es una de las capitales del mundo que más se hunde con el paso del tiempo. Por primera vez, este hecho ha quedado registrado por la NASA gracias a NISAR, un nuevo satélite de observación empleado para cartografiar el terreno desde el espacio. De acuerdo con una publicación de la agencia espacial estadounidense realizada este miércoles, el instrumento ha mostrado cómo algunas zonas de la urbe se hundieron más de dos centímetros por mes entre octubre de 2025 y enero de 2026, lo que confirma la aceleración del fenómeno en ciertas áreas urbanas.. El análisis se basa en mediciones preliminares realizadas entre la fecha indicada, durante la estación seca de la capital mexicana. Tal y como se observa en el mapa, algunas partes se muestran en azul oscuro, esto quiere decir que se están hundiendo más de dos centímetros. Por el contrario, las áreas amarillas y rojas probablemente sean señales residuales de ruido que se espera disminuyan a medida que NISAR recopile más datos. La estructura cerca del centro de la imagen es el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, con el lago Nabor Carrillo visible como un oblongo verde oscuro hacia el noreste.. El satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por la NASA y la agencia espacial india ISRO, fue lanzado el 30 de julio de 2025 desde el centro espacial de Satish Dhawan, en India. Esta nueva tecnología permite monitorear los cambios en el terreno casi en tiempo real desde el espacio, lo que podría mejorar la planificación urbana y las estrategias para mitigar los riesgos en las ciudades afectadas.. ¿Desde cuándo y por qué sucede este fenómeno?. El hundimiento en Ciudad de México no se acaba de descubrir. De hecho, es un problema que un ingeniero documentó por primera vez en el 1925, y para las décadas de 1990 y 2000, partes del área metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros al año, dañando infraestructuras como el metro, uno de los mayores sistemas de tránsito rápido de América.. Esto sucede, según ha explicado la NASA en su comunicado, debido a que la capital mexicana está construida sobre un acuífero. El bombeo extensivo de aguas subterráneas, combinado con el peso del desarrollo urbano, ha provocado la compactación del antiguo lecho lacustre bajo la ciudad durante más de un siglo. En algunas zonas del Valle de México, el hundimiento del suelo ha sido constante durante décadas y se ha intensificado en áreas con mayor extracción de agua subterránea para el consumo urbano e industrial.. La misión forma parte de un programa de observación terrestre que busca medir con alta precisión cambios en la superficie del planeta, incluidos movimientos del suelo, desplazamientos de hielo y variaciones en ecosistemas, según información de las agencias espaciales.. «Imágenes como esta confirman que las mediciones de NISAR coinciden con las expectativas», dijo Craig Ferguson, subdirector del proyecto en la sede central de la NASA en Washington. «El radar de NISAR permitirá detectar y rastrear el hundimiento de tierra en regiones más difíciles y densamente vegetadas, como comunidades costeras, donde pueden tener efectos acumulativos tanto de hundimiento como de subida del nivel del mar», ha concluido.
