“Sencillamente, no es algo que se pueda importar: para ello hay que ser, por instinto, un granuja y un maldito, y serlo con solemnidad”. Friedrich Nietzsche escribió esas palabras a su amigo Heinrich Köselitz desde Turín, el 16 de diciembre de 1888, después de escuchar dos veces La Gran Vía, de Chueca y Valverde, “principal reclamo de Madrid”, y de quedar fascinado por la Jota de los tres ratas: “Es lo más fuerte que he escuchado y que he visto, incluso como música: genial, imposible de etiquetar”.. Seguir leyendo
La nueva producción de ‘El Gato Montés’ de Manuel Penella cierra la temporada del coliseo de la calle de Jovellanos como revelación lírica del año, con José Miguel Pérez-Sierra en el foso y la Soleá de la armenia Mané Galoyan
“Sencillamente, no es algo que se pueda importar: para ello hay que ser, por instinto, un granuja y un maldito, y serlo con solemnidad”. Friedrich Nietzsche escribió esas palabras a su amigo Heinrich Köselitz desde Turín, el 16 de diciembre de 1888, después de escuchar dos veces La Gran Vía, de Chueca y Valverde, “principal reclamo de Madrid”, y de quedar fascinado por la Jota de los tres ratas: “Es lo más fuerte que he escuchado y que he visto, incluso como música: genial, imposible de etiquetar”.
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