Aunque el Saros Rover fue la pieza más llamativa de la presentación, Roborock aprovechó el CES para renovar también su gama más reconocible. La serie insignia Saros, estrenada en 2025, evoluciona ahora con los nuevos Saros 20 y Saros 20 Sonic. El primero refuerza el sistema autónomo StarSight 2.0, capaz de reconocer hasta 201 objetos distintos, y mejora el chasis AdaptiLift 3.0, que permite superar umbrales simples de hasta 4,5 centímetros y dobles de hasta 4,5 + 4 centímetros gracias a un sistema de ruedas y brazo de escalada que se despliega de forma automática. Pero vamos por partes.. El Saros 20 Sonic es, ante todo, una demostración de hasta qué punto un robot aspirador puede adelgazar sin perder orientación. Con solo 7,98 centímetros de altura, su perfil recuerda más al de una bandeja que al de una máquina autónoma, y ese adelgazamiento no es estético: le permite deslizarse bajo sofás, camas y muebles donde el polvo suele sentirse a salvo. Para lograrlo, Roborock ha recurrido al sistema de navegación RetractSense, que repliega sus sensores cuando no son imprescindibles, una solución que habla de un problema clásico en robótica doméstica: ver sin estorbar.. Pero donde el Saros 20 Sonic se desmarca con claridad es en el fregado. El nuevo sistema VibraRise 5.0 utiliza una mopa sónica extensible que vibra 4.000 veces por minuto. No es un número al azar: a esa frecuencia, la fricción deja de ser un simple arrastre húmedo y empieza a comportarse como una microagitación capaz de desprender suciedad adherida. Además, la mopa se extiende para alcanzar bordes y esquinas, esos territorios históricamente olvidados por los robots circulares, como si el diseño geométrico del salón siempre hubiese ido un paso por delante de la ingeniería.. Este modelo comparte músculo con su hermano de presentación: el motor HyperForce de 35.000 pascales de succión. Para poner la cifra en contexto, esa presión negativa es suficiente para levantar partículas incrustadas en alfombras densas, algo que hace solo unos años estaba reservado a aspiradores verticales de gran tamaño. Ambos robots, además, se apoyan en la nueva base RockDock, capaz de lavar las mopas con agua a 100 C. No se trata solo de comodidad: a esa temperatura se eliminan bacterias y residuos grasos sin necesidad de detergentes agresivos, y el mantenimiento deja de depender del usuario, uno de los grandes cuellos de botella de la automatización doméstica.. La renovación se completa con la serie Qrevo, donde el Qrevo Curv 2 Flow introduce una novedad significativa en el ecosistema Roborock: es el primer robot de la marca equipado con rodillos en lugar de cepillos tradicionales. Este cambio, que puede parecer menor, responde a un problema muy concreto: cómo limpiar de forma eficaz sin castigar alfombras delicadas ni dispersar residuos grandes. La tecnología SpiraFlow permite una autolimpieza en tiempo real de los rodillos, mientras que la presión de fregado descendente de 15 newtons asegura contacto constante con el suelo. El sistema Edge-Adaptive extiende el rodillo hacia los bordes, como si el robot fuera consciente de que la suciedad siempre se acumula justo donde menos accesible resulta.. A estas series destinadas al interior del hogar, hay que sumarle el nuevo robot cortacésped RockMow X1 LiDAR y su apellido (LiDAR) ya nos da una clave. En muchos modelos anteriores, este tipo de robots necesitaban instalar cables perimetrales que delimitaban el área de corte y marcaban los límites del jardín. La instalación no solo era tediosa, sino que también podía dañar césped o interferir con raíces superficiales. Con la tecnología presentada por Roborock, ese requisito queda atrás.. El corazón del RockMow X1 LiDAR es su sistema de percepción ambiental Sentisphere con LiDAR de 360, que crea un mapa tridimensional preciso del jardín usando tecnología láser combinada con VSLAM (Visual Simultaneous Localization and Mapping). Gracias a esto, el robot puede “ver” y entender el entorno antes de moverse, detectando obstáculos como árboles, muebles de jardín, juguetes o macetas con una exactitud que solo unos pocos modelos avanzados del mercado ofrecen.. Este enfoque de navegación de alta precisión permite al robot planificar rutas eficientes y adaptarse a terrenos complejos sin necesidad de construir una guía física previa. Es comparable a cómo los automóviles autónomos utilizan LiDAR para mapear carreteras en tiempo real: aquí, esa tecnología se aplica al járdin.. Además del LiDAR, el RockMow X1 LiDAR incorpora tracción en las cuatro ruedas (4WD) y un sistema de dirección activa patentado, lo que le da una maniobrabilidad sobresaliente incluso en terrenos irregulares. Puede subir pendientes de hasta aproximadamente 80 % (un ángulo empinado para un robot de jardín) y superar obstáculos de hasta 8 cm de altura, lo que significa que no se detendrá ante pequeñas raíces, desniveles o zonas ligeramente inclinadas.. La suspensión dinámica también contribuye a mantener el corte uniforme incluso sobre terrenos irregulares. En combinación con las seis cuchillas (el doble de lo habitual) y la capacidad de recortar hasta a 3 cm del borde, el resultado es un césped con un acabado parejo, como si lo hubiera hecho un cortador profesional.. El RockMow X1 LiDAR está diseñado para jardines de tamaño considerable: puede cortar hasta 2.000 m² en un solo día, lo que lo hace adecuado para casas con terrenos amplios sin necesidad de intervención humana frecuente. El robot también puede conectarse a la app de Roborock, desde donde se puede ajustar la altura de corte, crear zonas personalizadas, iniciar o detener sesiones de corte, ver mapas del jardín y configurar horarios automáticos de trabajo.. Además, la inclusión de características como sensores de lluvia automáticos que envían al robot de vuelta a su base cuando empieza a llover (detectándolo por sí mismo), conectividad 4G/LTE para control remoto o alarmas antirrobo añade capas de funcionalidad que convierten al robot en un verdadero asistente del hogar, en lugar de una simple máquina de cortar césped. Visto en conjunto, Roborock no habla ya de aspirar, limpiar o cortar de forma más efectiva, sino de moverse mejor.
Roborock no solo ha presentado un robot capaz de saltar, también lanza modelos que mejoran en limpieza, mapeo y versatilidad.
Aunque el Saros Rover fue la pieza más llamativa de la presentación, Roborock aprovechó el CES para renovar también su gama más reconocible. La serie insignia Saros, estrenada en 2025, evoluciona ahora con los nuevos Saros 20 y Saros 20 Sonic. El primero refuerza el sistema autónomo StarSight 2.0, capaz de reconocer hasta 201 objetos distintos, y mejora el chasis AdaptiLift 3.0, que permite superar umbrales simples de hasta 4,5 centímetros y dobles de hasta 4,5 + 4 centímetros gracias a un sistema de ruedas y brazo de escalada que se despliega de forma automática. Pero vamos por partes.. El Saros 20 Sonic es, ante todo, una demostración de hasta qué punto un robot aspirador puede adelgazar sin perder orientación. Con solo 7,98 centímetros de altura, su perfil recuerda más al de una bandeja que al de una máquina autónoma, y ese adelgazamiento no es estético: le permite deslizarse bajo sofás, camas y muebles donde el polvo suele sentirse a salvo. Para lograrlo, Roborock ha recurrido al sistema de navegación RetractSense, que repliega sus sensores cuando no son imprescindibles, una solución que habla de un problema clásico en robótica doméstica: ver sin estorbar.. Pero donde el Saros 20 Sonic se desmarca con claridad es en el fregado. El nuevo sistema VibraRise 5.0 utiliza una mopa sónica extensible que vibra 4.000 veces por minuto. No es un número al azar: a esa frecuencia, la fricción deja de ser un simple arrastre húmedo y empieza a comportarse como una microagitación capaz de desprender suciedad adherida. Además, la mopa se extiende para alcanzar bordes y esquinas, esos territorios históricamente olvidados por los robots circulares, como si el diseño geométrico del salón siempre hubiese ido un paso por delante de la ingeniería.. Este modelo comparte músculo con su hermano de presentación: el motor HyperForce de 35.000 pascales de succión. Para poner la cifra en contexto, esa presión negativa es suficiente para levantar partículas incrustadas en alfombras densas, algo que hace solo unos años estaba reservado a aspiradores verticales de gran tamaño. Ambos robots, además, se apoyan en la nueva base RockDock, capaz de lavar las mopas con agua a 100 °C. No se trata solo de comodidad: a esa temperatura se eliminan bacterias y residuos grasos sin necesidad de detergentes agresivos, y el mantenimiento deja de depender del usuario, uno de los grandes cuellos de botella de la automatización doméstica.. La renovación se completa con la serie Qrevo, donde el Qrevo Curv 2 Flow introduce una novedad significativa en el ecosistema Roborock: es el primer robot de la marca equipado con rodillos en lugar de cepillos tradicionales. Este cambio, que puede parecer menor, responde a un problema muy concreto: cómo limpiar de forma eficaz sin castigar alfombras delicadas ni dispersar residuos grandes. La tecnología SpiraFlow permite una autolimpieza en tiempo real de los rodillos, mientras que la presión de fregado descendente de 15 newtons asegura contacto constante con el suelo. El sistema Edge-Adaptive extiende el rodillo hacia los bordes, como si el robot fuera consciente de que la suciedad siempre se acumula justo donde menos accesible resulta.. A estas series destinadas al interior del hogar, hay que sumarle el nuevo robot cortacésped RockMow X1 LiDAR y su apellido (LiDAR) ya nos da una clave. En muchos modelos anteriores, este tipo de robots necesitaban instalar cables perimetrales que delimitaban el área de corte y marcaban los límites del jardín. La instalación no solo era tediosa, sino que también podía dañar césped o interferir con raíces superficiales. Con la tecnología presentada por Roborock, ese requisito queda atrás.. El corazón del RockMow X1 LiDAR es su sistema de percepción ambiental Sentisphere con LiDAR de 360°, que crea un mapa tridimensional preciso del jardín usando tecnología láser combinada con VSLAM (Visual Simultaneous Localization and Mapping). Gracias a esto, el robot puede “ver” y entender el entorno antes de moverse, detectando obstáculos como árboles, muebles de jardín, juguetes o macetas con una exactitud que solo unos pocos modelos avanzados del mercado ofrecen.. Este enfoque de navegación de alta precisión permite al robot planificar rutas eficientes y adaptarse a terrenos complejos sin necesidad de construir una guía física previa. Es comparable a cómo los automóviles autónomos utilizan LiDAR para mapear carreteras en tiempo real: aquí, esa tecnología se aplica al járdin.. Además del LiDAR, el RockMow X1 LiDAR incorpora tracción en las cuatro ruedas (4WD) y un sistema de dirección activa patentado, lo que le da una maniobrabilidad sobresaliente incluso en terrenos irregulares. Puede subir pendientes de hasta aproximadamente 80 % (un ángulo empinado para un robot de jardín) y superar obstáculos de hasta 8 cm de altura, lo que significa que no se detendrá ante pequeñas raíces, desniveles o zonas ligeramente inclinadas.. La suspensión dinámica también contribuye a mantener el corte uniforme incluso sobre terrenos irregulares. En combinación con las seis cuchillas (el doble de lo habitual) y la capacidad de recortar hasta a 3 cm del borde, el resultado es un césped con un acabado parejo, como si lo hubiera hecho un cortador profesional.. El RockMow X1 LiDAR está diseñado para jardines de tamaño considerable: puede cortar hasta 2.000 m² en un solo día, lo que lo hace adecuado para casas con terrenos amplios sin necesidad de intervención humana frecuente. El robot también puede conectarse a la app de Roborock, desde donde se puede ajustar la altura de corte, crear zonas personalizadas, iniciar o detener sesiones de corte, ver mapas del jardín y configurar horarios automáticos de trabajo.. Además, la inclusión de características como sensores de lluvia automáticos que envían al robot de vuelta a su base cuando empieza a llover (detectándolo por sí mismo), conectividad 4G/LTE para control remoto o alarmas antirrobo añade capas de funcionalidad que convierten al robot en un verdadero asistente del hogar, en lugar de una simple máquina de cortar césped. Visto en conjunto, Roborock no habla ya de aspirar, limpiar o cortar de forma más efectiva, sino de moverse mejor.
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