En torno al 90% de los bebés prematuros nacen con anemia y de estos, dos tercios necesitan una transfusión de sangre, que son principalmente aquellos nacidos antes de las 28 semanas de gestación y que se conocen como prematuros extremos. En cifras globales, actualmente, en Cataluña, se transfunde a cerca de medio millar de bebés prematuros al año.. En estos casos, las células de los recién nacidos son inmaduras y, por lo tanto, se desgastan más fácilmente, y además, estos bebés suelen tener más dificultades para producirlas. Así pues, pueden tener un déficit de glóbulos rojos, el cual puede agravarse porque son pacientes que han de someterse con cierta frecuencia a analíticas. Por todo ello, en estos casos se lleva a cabo una medicina preventiva, que pasa por realizar un pinzamiento tardío del cordón umbilical, por minimizar las extracciones de sangre y por administrarles un suplemento de hierro. Pero en ocasiones, todo ello no es suficiente y entonces hay que recurrir a la transfusión de sangre para paliar esa anemia.. El problema es que estas se hacen a partir de sangre de donante adulto y eso provoca un cambio en el perfil sanguíneo del recién nacido. Al respecto, el doctor Miquel Alsina, adjunto del Servicio de Neonatología, dentro del Instituto Clínico de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del Hospital Clínic Barcelona, explica que «con una transfusión de sangre de adulto se modifica el perfil sanguíneo del recién nacido, sobre todo en relación a la hemoglobina, que es la molécula que transporta la sangre a los tejidos, y eso deriva en que la sangre que se administra a los tejidos se haga de forma rápida, lo cual resulta nocivo para el desarrollo de órganos como los pulmones y la retina».. En este contexto, un equipo italiano publicó en 2025 los resultados de un estudio que demostraba que la transfusión de la sangre del cordón umbilical en bebés prematuros extremos con anemia permitía mantener el nivel de glóbulos rojos, reduciendo así las complicaciones asociadas a la prematuridad, pero además ello minimizaba los efectos secundarios de una transfusión de sangre de adulto.. Cataluña, pionera a nivel mundial. En esta línea y siguiendo la estela de los investigadores italianos, el Clínic y el Banco de Sangre y Tejidos pusieron en marcha un estudio para validar esos resultados y demostrar que en Cataluña es factible realizar este tipo de transfusiones. En este trabajo, el primero que se lleva a cabo en España, participaron 41 recién nacidos prematuros extremos con anemia, a 13 de los cuales se les hizo una transfusión con sangre de cordón umbilical, y se pudo confirmar que Cataluña cuenta con la infraestructura y la logística necesarias para llevar a cabo este tipo de procedimiento, siendo así el segundo lugar del mundo en demostrar que está en posición de llevar a cabo transfusiones de sangre de cordón a neonatos prematuros con anemia.. «Tenemos la estructura necesaria para hacerlo, que es el Banco de Cordón del Banco de Sangre y Tejidos, así como la formación requerida para la recogida óptima del cordón y contamos con la logística y el procesamiento del stock imprescindibles en este proceso, lo cual es lo más complicado», explica el doctor Alsina, que al respecto destaca que «abrimos camino porque ya hemos creado evidencia».. Sin embargo, por ahora solo se ha llevado a cabo este procedimiento en el Hospital Clínic y en el contexto de un ensayo, por lo que en siguientes fases sería necesario «demostrar que la transfusión de sangre del cordón umbilical mejora la evolución de los recién nacidos prematuros extremos con anemia a largo plazo para así llevarlo a la práctica clínica» y «escalar este procedimiento a otros centros».. Al respecto, el doctor avanza que «ya hay seis centros interesados en poner en marcha este procedimiento, todos ellos del área de Barcelona, puesto que el plazo de tiempo desde que se solicita la sangre hasta transfundirla no puede ser superior a las seis horas». En cualquier caso, para su implementación de forma generalizada en los hospitales es imprescindible disponer del stock necesario de sangre de cordón y ahí es donde pinchamos.. Se necesitan donaciones. Tal y como apunta Jesús Fernández, director del Banco de Cordón, «el año pasado se llevaron a cabo 1.200 donaciones en diferentes puntos del Estado, cuando el objetivo era alcanzar las 1.500 y esa cifra supone una caída drástica respecto a años anterior», entre otros factores, se explicaría por el descenso de la natalidad y el desconocimiento acerca de la posibilidad de donar cordón y sus posibles usos. De hecho, en 2016, estas rondaban las 5 mil.. Así pues, teniendo en cuenta que la sangre del cordón umbilical tiene aplicaciones en diferentes ámbitos de la medicina, como en el tratamiento de la leucemia, en el campo de la dermatología, la oftalmología y la traumatología o en la fabricación de medicamentos y la investigación, y puesto que a la semana se registran cuatro donaciones que cumplen los requisitos para elaborar la concentración de hematíes necesaria para ser transfundida esa sangre al prematuro extremo, Fernández hace una llamamiento a la donación, al que se suman Silvia Buenestado y Elisabet Rotela, madres de una paciente transfundida.. «Nuestra hija Eira nació por cesárea de urgencia a las 25 semanas y dos días de gestación y tuvo que estar 79 días en la UCI», contextualiza Silvia para a continuación asegurar que «cuando nos propusieron entrar en el estudio y transfundirla con sangre de cordón umbilical donado lo tuvimos clarísimo». En la actualidad, con apenas un año y medio, Eira da muestras de una evolución muy satisfactoria y sus madres están muy agradecidas a la donante, porque con su generosidad ha contribuido a favorecer el buen estado de salud de la niña.. Al respecto, hay que señalar que, «aunque lo mejor sería usar la sangre del cordón del propio bebé prematuro para este tipo de transfusiones, eso ahora mismo es muy complicado, porque la sangre que queda en la placenta tras su nacimiento es muy baja», explica Alsina.
Es el segundo lugar del mundo que lleva a cabo este procedimiento en el contexto de un estudio, demostrando así que es efectivo y seguro y que es viable su implementación en Cataluña
En torno al 90% de los bebés prematuros nacen con anemia y de estos, dos tercios necesitan una transfusión de sangre, que son principalmente aquellos nacidos antes de las 28 semanas de gestación y que se conocen como prematuros extremos. En cifras globales, actualmente, en Cataluña, se transfunde a cerca de medio millar de bebés prematuros al año.. En estos casos, las células de los recién nacidos son inmaduras y, por lo tanto, se desgastan más fácilmente, y además, estos bebés suelen tener más dificultades para producirlas. Así pues, pueden tener un déficit de glóbulos rojos, el cual puede agravarse porque son pacientes que han de someterse con cierta frecuencia a analíticas. Por todo ello, en estos casos se lleva a cabo una medicina preventiva, que pasa por realizar un pinzamiento tardío del cordón umbilical, por minimizar las extracciones de sangre y por administrarles un suplemento de hierro. Pero en ocasiones, todo ello no es suficiente y entonces hay que recurrir a la transfusión de sangre para paliar esa anemia.. El problema es que estas se hacen a partir de sangre de donante adulto y eso provoca un cambio en el perfil sanguíneo del recién nacido. Al respecto, el doctor Miquel Alsina, adjunto del Servicio de Neonatología, dentro del Instituto Clínico de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del Hospital Clínic Barcelona, explica que «con una transfusión de sangre de adulto se modifica el perfil sanguíneo del recién nacido, sobre todo en relación a la hemoglobina, que es la molécula que transporta la sangre a los tejidos, y eso deriva en que la sangre que se administra a los tejidos se haga de forma rápida, lo cual resulta nocivo para el desarrollo de órganos como los pulmones y la retina».. En este contexto, un equipo italiano publicó en 2025 los resultados de un estudio que demostraba que la transfusión de la sangre del cordón umbilical en bebés prematuros extremos con anemia permitía mantener el nivel de glóbulos rojos, reduciendo así las complicaciones asociadas a la prematuridad, pero además ello minimizaba los efectos secundarios de una transfusión de sangre de adulto.. Cataluña, pionera a nivel mundial. En esta línea y siguiendo la estela de los investigadores italianos, el Clínic y el Banco de Sangre y Tejidos pusieron en marcha un estudio para validar esos resultados y demostrar que en Cataluña es factible realizar este tipo de transfusiones. En este trabajo, el primero que se lleva a cabo en España, participaron 41 recién nacidos prematuros extremos con anemia, a 13 de los cuales se les hizo una transfusión con sangre de cordón umbilical, y se pudo confirmar que Cataluña cuenta con la infraestructura y la logística necesarias para llevar a cabo este tipo de procedimiento, siendo así el segundo lugar del mundo en demostrar que está en posición de llevar a cabo transfusiones de sangre de cordón a neonatos prematuros con anemia.. «Tenemos la estructura necesaria para hacerlo, que es el Banco de Cordón del Banco de Sangre y Tejidos, así como la formación requerida para la recogida óptima del cordón y contamos con la logística y el procesamiento del stock imprescindibles en este proceso, lo cual es lo más complicado», explica el doctor Alsina, que al respecto destaca que «abrimos camino porque ya hemos creado evidencia».. Sin embargo, por ahora solo se ha llevado a cabo este procedimiento en el Hospital Clínic y en el contexto de un ensayo, por lo que en siguientes fases sería necesario «demostrar que la transfusión de sangre del cordón umbilical mejora la evolución de los recién nacidos prematuros extremos con anemia a largo plazo para así llevarlo a la práctica clínica» y «escalar este procedimiento a otros centros».. Al respecto, el doctor avanza que «ya hay seis centros interesados en poner en marcha este procedimiento, todos ellos del área de Barcelona, puesto que el plazo de tiempo desde que se solicita la sangre hasta transfundirla no puede ser superior a las seis horas». En cualquier caso, para su implementación de forma generalizada en los hospitales es imprescindible disponer del stock necesario de sangre de cordón y ahí es donde pinchamos.. Se necesitan donaciones. Tal y como apunta Jesús Fernández, director del Banco de Cordón, «el año pasado se llevaron a cabo 1.200 donaciones en diferentes puntos del Estado, cuando el objetivo era alcanzar las 1.500 y esa cifra supone una caída drástica respecto a años anterior», entre otros factores, se explicaría por el descenso de la natalidad y el desconocimiento acerca de la posibilidad de donar cordón y sus posibles usos. De hecho, en 2016, estas rondaban las 5 mil.. Así pues, teniendo en cuenta que la sangre del cordón umbilical tiene aplicaciones en diferentes ámbitos de la medicina, como en el tratamiento de la leucemia, en el campo de la dermatología, la oftalmología y la traumatología o en la fabricación de medicamentos y la investigación, y puesto que a la semana se registran cuatro donaciones que cumplen los requisitos para elaborar la concentración de hematíes necesaria para ser transfundida esa sangre al prematuro extremo, Fernández hace una llamamiento a la donación, al que se suman Silvia Buenestado y Elisabet Rotela, madres de una paciente transfundida.. «Nuestra hija Eira nació por cesárea de urgencia a las 25 semanas y dos días de gestación y tuvo que estar 79 días en la UCI», contextualiza Silvia para a continuación asegurar que «cuando nos propusieron entrar en el estudio y transfundirla con sangre de cordón umbilical donado lo tuvimos clarísimo». En la actualidad, con apenas un año y medio, Eira da muestras de una evolución muy satisfactoria y sus madres están muy agradecidas a la donante, porque con su generosidad ha contribuido a favorecer el buen estado de salud de la niña.. Al respecto, hay que señalar que, «aunque lo mejor sería usar la sangre del cordón del propio bebé prematuro para este tipo de transfusiones, eso ahora mismo es muy complicado, porque la sangre que queda en la placenta tras su nacimiento es muy baja», explica Alsina.
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