Castellón ha vuelto a superarse. 25.000 cañas se han repartido para todo aquel que ha querido participar en la Romería, una tradición que este año ha contado con una novedad, se han hecho cañas para niños por primera vez «para que se mantenga el legado», ha explicado la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, que ha dado las gracias a los castellonenses por convertir la lluviosa jornada del sábado en un día de fiesta. «Nada pudo con el pueblo de Castellón». «Si el pueblo estaba en la calle, la Reina y todos los representantes de los ciudadanos también estuvimos en la calle a su lado. Fuimos valientes y pudimos empezar las fiestas, pudimos disparar la traca y se hicieron casi todos los actos, incluso el Pregó, adaptado a las inclemencias meteorológicas y a las circunstancias, en el que salieron más de 1.000 personas».. Y si el pueblo salió pese a la lluvia, esta mañana ha vuelto a volcarse en una multitudinaria «Romeria de les Canyes». Miles de castellonenses han desafiado al mal tiempo y han empuñado la caña coronada con la cinta verde para recorrer los 8 kilómetros que separan el núcleo urbano de la ermita de la Magdalena y que conmemora los orígenes de la ciudad.. Unas cañas coronadas con la tradicional cinta verde y también muchas que también lucían una cinta morada (2.000) en conmemoración del Día de la Mujer y repartidas por la Coordinadora Feminista de Castellón. La presidenta de la Coordinadora, Mariví Garrido, ha explicado a EFE que no se quería restar protagonismo a la jornada festival, pero sí querían dar visibilidad a una fecha tan destacada para la lucha feminista.. Poco después del amanecer, la Plaza Mayor ha comenzado a llenarse de gente que acudía al tradicional reparto de las cañas y también a degustar el peculiar tentempié romero, la «barretxa» (mezcla de cazalla con vino dulce) y la «figa albardà» (un buñuelo de higo), que se toma en los diferentes puestos que habilitan los locales de hostelería en las inmediaciones.. Así, como cada tercer domingo de Cuaresma, la ciudad de Castellón se convierte en el punto de partida de la Romeria de les Canyes. Desde lo alto de la torre del Fadrí, la campana Vicente llamaba a la fiesta tañendo con fuerza para animar iniciar el viaje fundacional.. Preparados para empezar el camino, a la peregrinación se han ido uniendo las miles de personas que han recuperado la tradición de empezar ya ese camino histórico desde el distrito marítimo y emprenden la marcha desde el Grao.. Tras la misa de romeros, la comitiva oficial ha dejado la Plaza Mayor encabezados por la Colla de Dolçainers i Tabaleters de Castelló, seguidos por representantes de entidades festivas, gaiatas y otros invitados, y las reinas de las fiestas.. Después han partido también los representantes políticos, con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, los consellers Miguel Barrachina, Vicente Martínez Mus y Marián Cano, la presidenta de la Diputación, Marta Barrachina y la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García.. También han participado otros políticos como el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, el síndic del PSPV-PSOE, José Muñoz o la presidenta de Les Corts, Llanos Massó.. Todos han partido hacia Sant Roc de Canet para almorzar alguno de los bocadillos típicos de la Romeria como el «ximo» de Castelló, la tortilla de habas, la «coca de tomata», y el tradicional «figa y doset» y continuar luego hacia la ermita.. Con la vista puesta en el cielo, los romeros han ido llegando al ermitorio, done muchos se animan a tocar la campana, cuyo tañido pone banda sonora a toda la jornada.. Tras la misa y la comida, cada año más castellonenses se animan a realizar el camino de vuelta a pie, conocido como la «tornà» ya que, en realidad, es la verdadera esencia de la fundación de la ciudad, y se dirigen por la antigua vía romana del Caminás hasta la basílica de la Virgen del Lledó porque, como manda la tradición: «Si vas a la Magdalena y no paras en Lledó, no puedes decir con la boca llena que eres hijo de Castellón».. Durante la «tornà» se efectúan varias paradas en las que se cantan antiguos gozos, y posteriormente la jornada festiva de hoy, conocida como «Magdalena, festa plena», culmina por la noche con el desfile de las «gaiatas».
Algunas cañas llevaban una cinta morada para celebrar el Día de la Mujer
Castellón ha vuelto a superarse. 25.000 cañas se han repartido para todo aquel que ha querido participar en la Romería, una tradición que este año ha contado con una novedad, se han hecho cañas para niños por primera vez «para que se mantenga el legado», ha explicado la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, que ha dado las gracias a los castellonenses por convertir la lluviosa jornada del sábado en un día de fiesta. «Nada pudo con el pueblo de Castellón». «Si el pueblo estaba en la calle, la Reina y todos los representantes de los ciudadanos también estuvimos en la calle a su lado. Fuimos valientes y pudimos empezar las fiestas, pudimos disparar la traca y se hicieron casi todos los actos, incluso el Pregó, adaptado a las inclemencias meteorológicas y a las circunstancias, en el que salieron más de 1.000 personas».. Y si el pueblo salió pese a la lluvia, esta mañana ha vuelto a volcarse en una multitudinaria «Romeria de les Canyes». Miles de castellonenses han desafiado al mal tiempo y han empuñado la caña coronada con la cinta verde para recorrer los 8 kilómetros que separan el núcleo urbano de la ermita de la Magdalena y que conmemora los orígenes de la ciudad.. Unas cañas coronadas con la tradicional cinta verde y también muchas que también lucían una cinta morada (2.000) en conmemoración del Día de la Mujer y repartidas por la Coordinadora Feminista de Castellón. La presidenta de la Coordinadora, Mariví Garrido, ha explicado a EFE que no se quería restar protagonismo a la jornada festival, pero sí querían dar visibilidad a una fecha tan destacada para la lucha feminista.. Poco después del amanecer, la Plaza Mayor ha comenzado a llenarse de gente que acudía al tradicional reparto de las cañas y también a degustar el peculiar tentempié romero, la «barretxa» (mezcla de cazalla con vino dulce) y la «figa albardà» (un buñuelo de higo), que se toma en los diferentes puestos que habilitan los locales de hostelería en las inmediaciones.. Así, como cada tercer domingo de Cuaresma, la ciudad de Castellón se convierte en el punto de partida de la Romeria de les Canyes. Desde lo alto de la torre del Fadrí, la campana Vicente llamaba a la fiesta tañendo con fuerza para animar iniciar el viaje fundacional.. Preparados para empezar el camino, a la peregrinación se han ido uniendo las miles de personas que han recuperado la tradición de empezar ya ese camino histórico desde el distrito marítimo y emprenden la marcha desde el Grao.. Tras la misa de romeros, la comitiva oficial ha dejado la Plaza Mayor encabezados por la Colla de Dolçainers i Tabaleters de Castelló, seguidos por representantes de entidades festivas, gaiatas y otros invitados, y las reinas de las fiestas.. Después han partido también los representantes políticos, con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, los consellers Miguel Barrachina, Vicente Martínez Mus y Marián Cano, la presidenta de la Diputación, Marta Barrachina y la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García.. También han participado otros políticos como el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, el síndic del PSPV-PSOE, José Muñoz o la presidenta de Les Corts, Llanos Massó.. Todos han partido hacia Sant Roc de Canet para almorzar alguno de los bocadillos típicos de la Romeria como el «ximo» de Castelló, la tortilla de habas, la «coca de tomata», y el tradicional «figa y doset» y continuar luego hacia la ermita.. Con la vista puesta en el cielo, los romeros han ido llegando al ermitorio, done muchos se animan a tocar la campana, cuyo tañido pone banda sonora a toda la jornada.. Tras la misa y la comida, cada año más castellonenses se animan a realizar el camino de vuelta a pie, conocido como la «tornà» ya que, en realidad, es la verdadera esencia de la fundación de la ciudad, y se dirigen por la antigua vía romana del Caminás hasta la basílica de la Virgen del Lledó porque, como manda la tradición: «Si vas a la Magdalena y no paras en Lledó, no puedes decir con la boca llena que eres hijo de Castellón».. Durante la «tornà» se efectúan varias paradas en las que se cantan antiguos gozos, y posteriormente la jornada festiva de hoy, conocida como «Magdalena, festa plena», culmina por la noche con el desfile de las «gaiatas».
Noticias de la Comunidad Valenciana en La Razón
