En 1923, un joven notario llamado Blas Infante se instalaba en el corazón de Isla Cristina. Lo hacía en una vivienda de la calle Diego Pérez Pascual, un edificio de singular belleza neomudéjar que no solo serviría como su hogar junto a su esposa, Angustias García Parias, sino también como su centro de trabajo. Entre aquellos muros nacieron sus dos hijas, Luisa en 1928 y María de los Ángeles en 1930, y se fraguaron parte de las ideas que hoy sustentan la identidad de Andalucía.. Tras décadas de abandono y un importante proceso de recuperación, el Ayuntamiento de Isla Cristina ha culminado la rehabilitación estructural de este edificio histórico. Soledad Calahuche, Jefa de Servicio de Patrimonio, Archivo y Biblioteca del consistorio, confirma a LA RAZÓN que «la obra de rehabilitación del inmueble está prácticamente lista. Faltan únicamente los suministros de luz y agua».. La intervención, que comenzó en marzo de 2025 tras la adquisición municipal del inmueble en junio de 2024, ha supuesto una inversión superior a los 628.000 euros. El objetivo ha sido doble: preservar un elemento arquitectónico único, con su característica fachada de ladrillo visto y balcones con ajimez, y crear un motor de dinamización cultural.. Como explica Calahuche, la casa, que fue testigo de la influencia que los viajes de Infante a Marruecos tuvieron en su concepción estética, visible en sus arcos de herradura y el parteluz de las ventanas, presentaba un deterioro importante antes de la compra por parte del Ayuntamiento: «Estuvo abandonada y sin uso durante muchísimo tiempo. La rehabilitación debía ser integral, como la que se ha realizado ahora», señala la responsable de Patrimonio.. «Tras un expediente de expropiación, la casa, en la que Infante residió de alquiler, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento, fue entonces cuando, de manera inmediata, empezó la obra porque ya teníamos el proyecto adelantado», añade.. Con la obra civil finalizada, el foco se centra ahora en «llenar de vida» el edificio. La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior, ha concedido recientemente una subvención de 99.099 euros dentro del programa MUNITUR 2025. Este impulso económico permitirá dotar al futuro centro interpretativo de mobiliario divulgativo, paneles explicativos, señalética accesible y soluciones tecnológicas (TIC) para acercar el patrimonio a las nuevas generaciones.. Sobre el concepto museístico, Soledad Calahuche destaca que «nuestra idea es que sea un espacio que presente al visitante tanto la figura de Blas Infante como el tiempo que residió en Isla Cristina. Queremos que se conozca qué hizo aquí y cuál fue su legado a nivel social y cultural en varios ámbitos». Dado el perfil del visitante de la zona, el centro tendrá también una vertiente pedagógica hacia el exterior: «Dado que Isla Cristina recibe mucho turismo de fuera de Andalucía –del resto de España, Portugal y Alemania–, también tenemos el objetivo de presentarles la esencia de nuestra comunidad».. A pesar de que los detalles finales dependen de la licitación del proyecto de contenido, el Ayuntamiento ya ha diseñado la funcionalidad del espacio. No será un museo estático, sino un centro vivo. «Además de la zona expositiva, contará con una sala multiusos disponible tanto para delegaciones municipales como para presentaciones de libros u obras, además de un patio que también se prevé como zona polivalente», adelanta Calahuche.. La importancia de Isla Cristina en la biografía de Infante es capital. El notario residió nueve años en la localidad, dejando una huella profunda en su tejido social. Esta presencia hace que la localidad forme parte de la Ruta de Blas Infante -una red de diez municipios clave en su vida-, que en pocos meses se verá enriquecida con este «gran recurso turístico, cultural e incluso social», afirma la Jefa de Patrimonio. Aunque la ilusión por abrir las puertas es máxima, el consistorio prefiere actuar con cautela respecto a los plazos legales. «Todo dependerá de los plazos de ejecución del proyecto de contenido», explica Calahuche.
El Ayuntamiento ha culminado la rehabilitación de este edificio tras décadas de abandono, con el objetivo de ser un centro «vivo»
En 1923, un joven notario llamado Blas Infante se instalaba en el corazón de Isla Cristina. Lo hacía en una vivienda de la calle Diego Pérez Pascual, un edificio de singular belleza neomudéjar que no solo serviría como su hogar junto a su esposa, Angustias García Parias, sino también como su centro de trabajo. Entre aquellos muros nacieron sus dos hijas, Luisa en 1928 y María de los Ángeles en 1930, y se fraguaron parte de las ideas que hoy sustentan la identidad de Andalucía.. Tras décadas de abandono y un importante proceso de recuperación, el Ayuntamiento de Isla Cristina ha culminado la rehabilitación estructural de este edificio histórico. Soledad Calahuche, Jefa de Servicio de Patrimonio, Archivo y Biblioteca del consistorio, confirma a LA RAZÓN que «la obra de rehabilitación del inmueble está prácticamente lista. Faltan únicamente los suministros de luz y agua».. La intervención, que comenzó en marzo de 2025 tras la adquisición municipal del inmueble en junio de 2024, ha supuesto una inversión superior a los 628.000 euros. El objetivo ha sido doble: preservar un elemento arquitectónico único, con su característica fachada de ladrillo visto y balcones con ajimez, y crear un motor de dinamización cultural.. Como explica Calahuche, la casa, que fue testigo de la influencia que los viajes de Infante a Marruecos tuvieron en su concepción estética, visible en sus arcos de herradura y el parteluz de las ventanas, presentaba un deterioro importante antes de la compra por parte del Ayuntamiento: «Estuvo abandonada y sin uso durante muchísimo tiempo. La rehabilitación debía ser integral, como la que se ha realizado ahora», señala la responsable de Patrimonio.. «Tras un expediente de expropiación, la casa, en la que Infante residió de alquiler, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento, fue entonces cuando, de manera inmediata, empezó la obra porque ya teníamos el proyecto adelantado», añade.. Con la obra civil finalizada, el foco se centra ahora en «llenar de vida» el edificio. La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior, ha concedido recientemente una subvención de 99.099 euros dentro del programa MUNITUR 2025. Este impulso económico permitirá dotar al futuro centro interpretativo de mobiliario divulgativo, paneles explicativos, señalética accesible y soluciones tecnológicas (TIC) para acercar el patrimonio a las nuevas generaciones.. Sobre el concepto museístico, Soledad Calahuche destaca que «nuestra idea es que sea un espacio que presente al visitante tanto la figura de Blas Infante como el tiempo que residió en Isla Cristina. Queremos que se conozca qué hizo aquí y cuál fue su legado a nivel social y cultural en varios ámbitos». Dado el perfil del visitante de la zona, el centro tendrá también una vertiente pedagógica hacia el exterior: «Dado que Isla Cristina recibe mucho turismo de fuera de Andalucía –del resto de España, Portugal y Alemania–, también tenemos el objetivo de presentarles la esencia de nuestra comunidad».. A pesar de que los detalles finales dependen de la licitación del proyecto de contenido, el Ayuntamiento ya ha diseñado la funcionalidad del espacio. No será un museo estático, sino un centro vivo. «Además de la zona expositiva, contará con una sala multiusos disponible tanto para delegaciones municipales como para presentaciones de libros u obras, además de un patio que también se prevé como zona polivalente», adelanta Calahuche.. La importancia de Isla Cristina en la biografía de Infante es capital. El notario residió nueve años en la localidad, dejando una huella profunda en su tejido social. Esta presencia hace que la localidad forme parte de la Ruta de Blas Infante -una red de diez municipios clave en su vida-, que en pocos meses se verá enriquecida con este «gran recurso turístico, cultural e incluso social», afirma la Jefa de Patrimonio. Aunque la ilusión por abrir las puertas es máxima, el consistorio prefiere actuar con cautela respecto a los plazos legales. «Todo dependerá de los plazos de ejecución del proyecto de contenido», explica Calahuche.
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