Encarna Sánchez utilizaba el micrófono como arma arrojadiza personal. La irritación tomaba el control de su voz. Un modus operandi mediático que pensábamos haber superado. Sin embargo, estas prácticas están resucitando en el boom de las tertulias que hablan con entonación de «verdad absoluta» y nos arrastra a naturalizar una pseudoinformación que campa a sus anchas, mientras se autoreivindica como fórmula moderna para llegar a más gente en tiempos de TikTok. Aunque, de esta forma, solo se congrega a convencidos y se expulsa a la audiencia más generalista.. Pero, luego, aparece Carles Tamayo en el late night de TVE con su capacidad de enriquecer el periodismo clásico a través de la creatividad de las narrativas sembradas en sus años en Youtube, donde se podía experimentar más que en los medios tradicionales. Y, entonces, demuestra qué es periodismo y qué no. Incluso recuerda qué es tomar el pulso a la sociedad y qué son solo vendedores de crecepelo.. Ahí está el otro valor, además del informativo, de Se nos ha ido de las manos, que así se llama este nuevo programa de Tamayo con Bambú Producciones para TVE. La creatividad se abre camino para hacer más atractiva la profundidad de una buena serie documental. El primer capítulo empezó con un didáctico viaje a las raíces del problema de la vivienda en España y, en esta noche de jueves, el segundo episodio ha continuado con las causas del «apagón». Porque Tamayo lo graba todo. Pero no le vale todo lo que graba. Es el quid de su cuestión.. Carles Tamayo y su equipo explora la esencia del periodismo: el reporterismo. El género más completo, pues incluye el periodismo de investigación, el periodismo de entrevista, la crónica periodística e incluso el ingenio de la columna periodística.. Porque en la elaboración de un reportaje o un documental primero te documentas, luego acudes a los lugares de la noticia y, allí, las entrevistas a los protagonistas te terminan desmontando los sesgos de la documentación previa. Y surgen nuevas vías de acción y pensamiento. La historia crece, la curiosidad se ensancha y el periodista termina incorporando su mirada propia al relato. Su mirada al mundo.. En una sociedad donde muchos están obsesionados en convencer, Tamayo retrata: con el atrevimiento que hace a sus docus más televisivos, con la socarronería que mira donde otros solo ven, con la responsabilidad del periodismo de autor que es difícil de manipular porque su hábitat es la picaresca de la calle. Hasta cuando pisa los despachos.
La actualización del documental en prime time. Bueno, en late night real.
20MINUTOS.ES – Televisión
Encarna Sánchez utilizaba el micrófono como arma arrojadiza personal. La irritación tomaba el control de su voz. Un modus operandi mediático que pensábamos haber superado. Sin embargo, estas prácticas están resucitando en el boom de las tertulias que hablan con entonación de «verdad absoluta» y nos arrastra a naturalizar una pseudoinformación que campa a sus anchas, mientrasse autoreivindica como fórmula moderna para llegar a más gente en tiempos de TikTok. Aunque, de esta forma, solo se congrega a convencidos y se expulsa a la audiencia más generalista.. Pero, luego, aparece Carles Tamayo en el late night de TVE con su capacidad de enriquecer el periodismo clásico a través de la creatividad de las narrativas sembradas en sus años en Youtube, donde se podía experimentar más que en los medios tradicionales. Y, entonces, demuestra qué es periodismo y qué no. Incluso recuerda qué es tomar el pulso a la sociedad y qué son solo vendedores de crecepelo.. Ahí está el otro valor, además del informativo, de Se nos ha ido de las manos, que así se llama este nuevo programa de Tamayo con Bambú Producciones para TVE. La creatividad se abre camino para hacer más atractiva la profundidad de una buena serie documental. El primer capítulo empezó con un didáctico viaje a las raíces del problema de la vivienda en España y, en esta noche de jueves, el segundo episodio ha continuado con las causas del «apagón». Porque Tamayo lo graba todo. Pero no le vale todo lo que graba. Es el quid de su cuestión.. Carles Tamayo y su equipo explora la esencia del periodismo: el reporterismo. El género más completo, pues incluye el periodismo de investigación, el periodismo de entrevista, la crónica periodística e incluso el ingenio de la columna periodística.. Porque en la elaboración de un reportaje o un documental primero te documentas, luego acudes a los lugares de la noticia y, allí, las entrevistas a los protagonistas te terminan desmontando los sesgos de la documentación previa. Y surgen nuevas vías de acción y pensamiento. La historia crece, la curiosidad se ensancha y el periodista termina incorporando su mirada propia al relato. Su mirada al mundo.. En una sociedad donde muchos están obsesionados en convencer, Tamayo retrata: con el atrevimiento que hace a sus docus más televisivos, con la socarronería que mira donde otros solo ven, con la responsabilidad del periodismo de autor que es difícil de manipular porque su hábitat es la picaresca de la calle. Hasta cuando pisa los despachos.
