La limpieza del hogar es clave para mantener un ambiente saludable y libre de bacterias. Los expertos en higiene doméstica insisten en la importancia de limpiar y desinfectar correctamente las superficies de uso diario, especialmente en espacios como la cocina y el baño, donde se acumulan restos de grasa, humedad y suciedad. Mantener la casa limpia no solo mejora la imagen del hogar, sino que también ayuda a prevenir alergias, malos olores y la proliferación de gérmenes.. Los dos elementos usados en todas las casas para ello son el estropajo y la bayeta, que se han convertido en productos imprescindibles para la limpieza doméstica. Estos utensilios permiten eliminar la suciedad incrustada, limpiar encimeras, vitrocerámicas, azulejos y muebles, y conseguir mejores resultados con menos esfuerzo. Los esfuerzos se suelen centrar en elegir el mejor estropajo para la cocina o una bayeta absorbente y se olvidan otros aspectos claves como la limpieza o la sustitución de los mismos.. De nada sirve tener el mejor estropajo si está completamente desgastado porque no puede ejercer su función como debería. La divulgadora científica Boticaria García explicó en el programa ‘Y Ahora Sonsoles’ la frecuencia con la que se debe cambiar este utensilio clave para la limpieza del hogar.. Un estropajo no es para siempre. Boticaria García despertó la sorpresa del resto de personas en el plató al revelar la frecuencia ideal del mencionado cambio: «El estropajo hay que cambiarlo cada semana». No siempre es igual: «Depende lo que toque». Más exhaustiva debe ser la limpieza de las bayetas: «Debe ser cada día». Sonsoles Ortega bromeaba: «Ay, que yo no lo cambio nunca, me voy a morir». La divulgadora científica puntualizó: «La sostenibilidad está reñida con la salud pública».. Detalló en el programa que hay tres estados en los que puede estar un estropajo: «El semáforo verde es el que está impecable». Pasado el tiempo, no demasiado empieza a verse peor: «El semáforo amarillo es el que lleva una semana y aparece la pelusilla blanca». Su recomendación es clara: «Habría que tirarlo en una semana». Pide romper con ciertas técnicas de limpieza: «Hay gente que lo mete en un cazo al microondas y se limpia».. Señala el motivo por el que nunca se debe hacer eso: «Es peor todavía porque las bacterias malas no se mueren». Explica su funcionamiento: «Las medio malas se mueren, pero las malas se multiplican y se hacen fuertes». También hay otro gran peligro: «No se tienen que hervir porque salen microplásticos y eso te lo puedes acabar comiendo». Presenta como solución el uso de los cepillos: «Porque se ventila y se puede meter en el lavavajillas, a 60 grados, para limpiarlo mejor».. La limpieza debe ser diaria. Aunque centra los esfuerzos en convencer de la importancia de cambiarlo cada semana, se debe limpiar diariamente. muchas veces no se desinfecta con la frecuencia necesaria. Mantener el estropajo limpio ayuda a mejorar la higiene doméstica y prolonga su vida útil. Uno de los métodos más eficaces para limpiar un estropajo es aclararlo bien después de cada uso y eliminar todos los restos de comida o grasa. Después, se recomienda dejarlo secar completamente en un lugar ventilado para evitar la humedad.
La divulgadora científica reveló la frecuencia ideal para permitir que la limpieza de las distintas zonas de la casa sea ideal
La limpieza del hogar es clave para mantener un ambiente saludable y libre de bacterias. Los expertos en higiene doméstica insisten en la importancia de limpiar y desinfectar correctamente las superficies de uso diario, especialmente en espacios como la cocina y el baño, donde se acumulan restos de grasa, humedad y suciedad. Mantener la casa limpia no solo mejora la imagen del hogar, sino que también ayuda a prevenir alergias, malos olores y la proliferación de gérmenes.. Los dos elementos usados en todas las casas para ello son el estropajo y la bayeta, que se han convertido en productos imprescindibles para la limpieza doméstica. Estos utensilios permiten eliminar la suciedad incrustada, limpiar encimeras, vitrocerámicas, azulejos y muebles, y conseguir mejores resultados con menos esfuerzo. Los esfuerzos se suelen centrar en elegir el mejor estropajo para la cocina o una bayeta absorbente y se olvidan otros aspectos claves como la limpieza o la sustitución de los mismos.. De nada sirve tener el mejor estropajo si está completamente desgastado porque no puede ejercer su función como debería. La divulgadora científica Boticaria García explicó en el programa ‘Y Ahora Sonsoles’ la frecuencia con la que se debe cambiar este utensilio clave para la limpieza del hogar.. Un estropajo no es para siempre. Boticaria García despertó la sorpresa del resto de personas en el plató al revelar la frecuencia ideal del mencionado cambio: «El estropajo hay que cambiarlo cada semana». No siempre es igual: «Depende lo que toque». Más exhaustiva debe ser la limpieza de las bayetas: «Debe ser cada día». Sonsoles Ortega bromeaba: «Ay, que yo no lo cambio nunca, me voy a morir». La divulgadora científica puntualizó: «La sostenibilidad está reñida con la salud pública».. Detalló en el programa que hay tres estados en los que puede estar un estropajo: «El semáforo verde es el que está impecable». Pasado el tiempo, no demasiado empieza a verse peor: «El semáforo amarillo es el que lleva una semana y aparece la pelusilla blanca». Su recomendación es clara: «Habría que tirarlo en una semana». Pide romper con ciertas técnicas de limpieza: «Hay gente que lo mete en un cazo al microondas y se limpia».. Señala el motivo por el que nunca se debe hacer eso: «Es peor todavía porque las bacterias malas no se mueren». Explica su funcionamiento: «Las medio malas se mueren, pero las malas se multiplican y se hacen fuertes». También hay otro gran peligro: «No se tienen que hervir porque salen microplásticos y eso te lo puedes acabar comiendo». Presenta como solución el uso de los cepillos: «Porque se ventila y se puede meter en el lavavajillas, a 60 grados, para limpiarlo mejor».. La limpieza debe ser diaria. Aunque centra los esfuerzos en convencer de la importancia de cambiarlo cada semana, se debe limpiar diariamente. muchas veces no se desinfecta con la frecuencia necesaria. Mantener el estropajo limpio ayuda a mejorar la higiene doméstica y prolonga su vida útil. Uno de los métodos más eficaces para limpiar un estropajo es aclararlo bien después de cada uso y eliminar todos los restos de comida o grasa. Después, se recomienda dejarlo secar completamente en un lugar ventilado para evitar la humedad.
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