Bruselas y Pekín acordaron este lunes activar un sistema de «semáforo» comercial para frenar los picos de exportaciones chinas que amenacen a la industria europea. El principio de acuerdo, alcanzado tras una reunión de alto nivel entre el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y su homólogo chino, Wang Wentao, representa la primera declaración conjunta entre ambas potencias desde 2019 y busca corregir un déficit comercial que la Comisión Europea ya tilda de «insostenible».Sefcovic acudió a la cita con el mandato de los Estados miembros de endurecer la respuesta ante el gigante asiático. «El statu quo no es una opción», advirtió el comisario en la rueda de prensa posterior al encuentro, donde insistió en que, aunque la UE sigue abierta a los negocios, necesita defender su base industrial y exigir un terreno de juego equilibrado para que sus empresas puedan competir de forma justa.Ambos bloques anunciaron el lanzamiento de «consultas sobre comercio e inversión», una plataforma que abordará cuatro ejes prioritarios: el reequilibrio comercial, los controles de exportación, los derechos de propiedad intelectual y la reforma de la Organización Mundial del Comercio. La principal novedad de este foro es la creación de un mecanismo conjunto de control de los flujos comerciales. Ante las preguntas de los periodistas sobre qué aporta este instrumento frente a las herramientas de control con las que ya cuenta la UE, Sefcovic explicó que la clave está en que ahora ambas partes trabajarán «con las mismas estadísticas y números pactados».Así funciona el «sistema semáforo»Este sistema funcionará de forma similar a un semáforo: «Cuando se produzca un aumento repentino de las exportaciones hacia la UE y los datos crucen hacia las alertas amarillas o rojas, se activará una señal clara para que intervengamos a nivel político y atajemos la situación», detalló el comisario, destacando que Pekín ha aceptado este enfoque político si los picos de exportación amenazan con ser perjudiciales para la economía europea. Bruselas busca evitar así que las empresas chinas aprovechen el margen de las negociaciones para introducir stocks masivos en el mercado europeo antes de que se agote el plazo fijado.En el centro de las preocupaciones de Bruselas está el fuerte aumento del déficit comercial con China, motivado por el incremento de las exportaciones del gigante asiático hacia el mercado europeo. En concreto, el déficit supera los 360.000 millones de euros anuales, un desequilibrio que no deja de crecer y ya avanza un 10% más rápido que el año pasado. En paralelo, la UE sigue preparando nuevas medidas para reducir las vulnerabilidades europeas. Entre las opciones figuran instrumentos destinados a diversificar el suministro de materias primas e insumos críticos, así como posibles mecanismos adicionales de defensa comercial para sectores especialmente expuestos a la competencia exterior.Wentao, por su parte, llegó a la reunión
Bruselas y Pekín acordaron este lunes activar un sistema de «semáforo» comercial para frenar los picos de exportaciones chinas que amenacen a la industria europea. El principio de acuerdo, alcanzado tras una reunión de alto nivel entre el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y su homólogo chino, Wang Wentao, representa la primera declaración conjunta entre ambas potencias desde 2019 y busca corregir un déficit comercial que la Comisión Europea ya tilda de «insostenible». Sefcovic acudió a la cita con el mandato de los Estados miembros de endurecer la respuesta ante el gigante asiático. «El statu quo no es una opción», advirtió el comisario en la rueda de prensa posterior al encuentro, donde insistió en que, aunque la UE sigue abierta a los negocios, necesita defender su base industrial y exigir un terreno de juego equilibrado para que sus empresas puedan competir de forma justa. Ambos bloques anunciaron el lanzamiento de «consultas sobre comercio e inversión», una plataforma que abordará cuatro ejes prioritarios: el reequilibrio comercial, los controles de exportación, los derechos de propiedad intelectual y la reforma de la Organización Mundial del Comercio. La principal novedad de este foro es la creación de un mecanismo conjunto de control de los flujos comerciales. Ante las preguntas de los periodistas sobre qué aporta este instrumento frente a las herramientas de control con las que ya cuenta la UE, Sefcovic explicó que la clave está en que ahora ambas partes trabajarán «con las mismas estadísticas y números pactados». Así funciona el «sistema semáforo» Este sistema funcionará de forma similar a un semáforo: «Cuando se produzca un aumento repentino de las exportaciones hacia la UE y los datos crucen hacia las alertas amarillas o rojas, se activará una señal clara para que intervengamos a nivel político y atajemos la situación», detalló el comisario, destacando que Pekín ha aceptado este enfoque político si los picos de exportación amenazan con ser perjudiciales para la economía europea. Bruselas busca evitar así que las empresas chinas aprovechen el margen de las negociaciones para introducir stocks masivos en el mercado europeo antes de que se agote el plazo fijado. En el centro de las preocupaciones de Bruselas está el fuerte aumento del déficit comercial con China, motivado por el incremento de las exportaciones del gigante asiático hacia el mercado europeo. En concreto, el déficit supera los 360.000 millones de euros anuales, un desequilibrio que no deja de crecer y ya avanza un 10% más rápido que el año pasado. En paralelo, la UE sigue preparando nuevas medidas para reducir las vulnerabilidades europeas. Entre las opciones figuran instrumentos destinados a diversificar el suministro de materias primas e insumos críticos, así como posibles mecanismos adicionales de defensa comercial para sectores especialmente expuestos a la competencia exterior. Wentao, por su parte, llegó a la re
La UE y China activarán un sistema de alerta para vigilar los picos de exportaciones chinas, mientras Bruselas exige resultados tangibles antes de la visita de Sefcovic a Pekín
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