Las demandas por los supuestos efectos cancerígenos del herbicida glifosato en Estados Unidos acapararon este viernes casi toda la atención en la junta anual de accionistas del gigante farmacéutico y agroquímico alemán Bayer.. Seguir leyendo
Las cantidades previstas en los litigios por los supuestos efectos cancerígenos del herbicida se perfilan como el segundo mayor desembolso de una empresa alemana tras el de Volkswagen
Las demandas por los supuestos efectos cancerígenos del herbicida glifosato en Estados Unidos acapararon este viernes casi toda la atención en la junta anual de accionistas del gigante farmacéutico y agroquímico alemán Bayer.. “Se ha hecho mucho para reducir significativamente los litigios. La situación sigue siendo dinámica, con hitos y decisiones importantes en las próximas semanas. Vamos paso a paso y estamos preparados para todos los escenarios”, declaró ante los accionistas el presidente del consejo de administración de Bayer AG, Bill Anderson.. El grupo ha destinado hasta ahora 24.000 millones de euros a cubrir los costes legales de los litigios por los supuestos efectos cancerígenos del herbicida glifosato desde que en 2018 adquiriera el grupo estadounidense Monsanto, según cálculos de los medios especializados. En esta suma se incluye la oferta actualmente en curso, con la que el grupo pretende resolver extrajudicialmente las 67.000 demandas existentes y las posibles demandas futuras.. De confirmarse finalmente esta cifra, se convertiría en el segundo desembolso judicial más caro de la historia de las empresas alemanas, solo por detrás del escándalo de la manipulación de las emisiones de los motores diésel del Grupo Volkswagen, que costó unos 33.000 millones al mayor fabricante de coches de Europa.. “En febrero, Monsanto anunció una propuesta de acuerdo que recibió la aprobación provisional a principios de marzo. Numerosos bufetes de abogados demandantes -incluso aquellos que suelen rechazar los acuerdos colectivos- recomiendan a sus clientes que acepten esta oferta”, recordó Anderson.. Los demandantes deben decidir antes de principios de junio y corren un riesgo: si no aceptan el dinero de Bayer, podrían quedarse completamente sin nada, ya que a finales de junio, el Tribunal Supremo de EE UU dictará una sentencia que podría hacer que las demandas por glifosato no tengan ninguna posibilidad de prosperar en los tribunales.. Los inversores de Bayer esperan el próximo lunes un cara a cara decisivo ante el Tribunal Supremo de EE UU cuando se celebre en Washington la vista decisiva, en donde estará presente Anderson, aunque no vaya a intervenir. Sin embargo, queda por ver si los jueces fallarán a favor de Bayer en las semanas posteriores. Para Bayer, el mero hecho de que el Tribunal Supremo haya admitido a trámite el recurso ya supone un éxito. En su opinión, los jueces consideran, por tanto, que el asunto requiere aclaración.. En esencia, se trata de determinar si la clasificación del herbicida glifosato por parte de la Agencia de Protección Ambiental de EE UU (EPA) es vinculante en todo el territorio estadounidense. La EPA considera que el glifosato es seguro y prohíbe incluir una advertencia sobre posibles casos de cáncer en la etiqueta del producto. En los estados federados esto no se reconoce y las demandas presentadas en EE UU se basan en ello.. Asimismo, durante la junta de accionistas, los inversores de Bayer apoyaron la estrategia de reestructuración del presidente del consejo de administración. “Después de dos años, ninguna área de Bayer es ya como era. La empresa se ha vuelto más ágil y rápida”, declaró Anderson, que alabó la cartera de productos de su división farmacéutica, “más prometedoras ahora que nunca”.. “Crop Science está aplicando el plan para aumentar la rentabilidad. La carga de la deuda se ha reducido. Hemos avanzado en nuestra estrategia múltiple para contener los litigios. Y nuestras divisiones han alcanzado prácticamente todos los objetivos financieros para 2025”, resumió el directivo, que “en general” ve “grandes avances”. Pero recordó que aún están en plena fase de reestructuración. “Se ha avanzado de manera decisiva en todas las prioridades estratégicas, pero ninguna está concluida”, apuntó.. Bayer espera que los próximos meses sirvan para allanar el camino hacia un “futuro mejor”. El grupo registró una facturación de 45.600 millones de euros el pasado ejercicio. Mientras, el beneficio ajustado por acción fue de 4,91 euros y se redujo la deuda financiera neta a 29.800 millones de euros. “Sin embargo, como ya se ha anunciado, esperamos que la deuda financiera neta aumente este año debido a los gastos relacionados con los litigios”.
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