La NASA ha recibido su nuevo laboratorio volante, un Boeing 777 comercial retirado que ha sido modificado durante más de un año en Waco, Texas, para entrar al servicio de la agencia espacial. El avión, relevo del Douglas DC-8 de la agencia, ya retirado, ha aterrizado este miércoles en el Centro de Investigación Langley de la NASA, en Virginia, convertido en el mayor y más capaz laboratorio de investigación de la flota de Ciencias de la Tierra de la NASA.. ‘Las misiones aerotransportadas de la NASA utilizan instrumentos de vanguardia para explorar y comprender nuestro planeta. El NASA 777 será el mayor laboratorio de investigación aerotransportado de nuestra flota. Recogerá datos para mejorar la vida en nuestro planeta y ampliar nuestro conocimiento del sistema terrestre en su conjunto’, ha afirmado Derek Rutovic, responsable del programa Airborne Science en la sede de la NASA en Washington.. La NASA adquirió el 777, operado anteriormente por Japan Airlines, en 2022 para sustituir al DC-8 retirado. El gigantesco avión de pasajeros ha sido sometido a ‘profundas modificaciones estructurales’ para llegar a ser el laboratorio científico aerotransportado de nueva generación de la agencia.. La transformación en NASA 777. Los ingenieros de L3Harris Technologies iniciaron la transformación en enero de 2025. Esta ha requerido importantes modificaciones estructurales, siendo necesario abrir zonas del fuselaje para instalar hardware especializado. Esto incluyó ampliar las ventanas de la cabina para convertirlas en puntos de observación y realizar aberturas específicas en la parte inferior del fuselaje, de modo que los sensores avanzados y los instrumentos de teledetección dispongan de una línea de visión despejada hacia la superficie terrestre.. Las modificaciones también incluyeron la instalación de puestos de investigación específicos y un complejo sistema de cableado para conectar las cargas útiles equipadas con sensores avanzados, como lidar y espectrómetros infrarrojos.. El DC-8 fue una leyenda durante los 37 años que estuvo operativo, estudiando desde el hielo polar hasta las cenizas volcánicas. Sustituirlo no era una tarea menor. Lo que diferencia al 777 es su enorme autonomía, que le permite permanecer en vuelo mucho más tiempo que los aviones anteriores. Puede mantenerse en el aire durante 18 horas seguidas y transportar 34.000 kilos de equipamiento a una altitud máxima de 13.100 metros.. Además, el avión ha sido diseñado para alojar hasta 100 investigadores, creando un enorme centro de análisis en pleno vuelo. Con un alcance de 16.700 kilómetros, puede explorar de una sola vez algunas de las zonas más remotas del Ártico y el Atlántico.. ‘Estoy ilusionada con lo que aportará el 777. Nos da la capacidad de reunir a más socios, más oportunidades educativas y más instrumentos. Eso marcará una diferencia real en los datos que recopilemos en adelante’, ha afirmado Kirsten Boogaard, responsable del programa NASA 777 en NASA Langley y exsubdirectora del programa DC-8 de la agencia.. La misión NURTURE. La NASA ya tiene preparada su primera gran misión, NURTURE, siglas en inglés del Experimento de Reconocimiento de Estructuras Atmosféricas Corriente Arriba de Norteamérica y de la Incertidumbre de la Tropopausa.. En enero de 2027, el NASA 777 volará a sistemas invernales de alto impacto para recopilar datos atmosféricos, desde Norteamérica y Europa hasta el Ártico, Groenlandia y el Atlántico Norte. Buscará ‘vórtices polares de la tropopausa’, los motores atmosféricos invisibles que están detrás de las olas de frío extremo capaces de paralizar ciudades.. Con esta misión, la NASA espera mejorar la predicción de fenómenos meteorológicos extremos, lo que podría salvar vidas y evitar costes de miles de millones en infraestructuras gracias a una medición exhaustiva de estos eventos.
La aeronave tiene una autonomía de 18 horas, alcanza los los 13.100 metros de altitud y permitirá estudiar fenómenos meteorológicos extremos
La NASA ha recibido su nuevo laboratorio volante, un Boeing 777 comercial retirado que ha sido modificado durante más de un año en Waco, Texas, para entrar al servicio de la agencia espacial. El avión, relevo del Douglas DC-8 de la agencia, ya retirado, ha aterrizado este miércoles en el Centro de Investigación Langley de la NASA, en Virginia, convertido en el mayor y más capaz laboratorio de investigación de la flota de Ciencias de la Tierra de la NASA.. ‘Las misiones aerotransportadas de la NASA utilizan instrumentos de vanguardia para explorar y comprender nuestro planeta. El NASA 777 será el mayor laboratorio de investigación aerotransportado de nuestra flota. Recogerá datos para mejorar la vida en nuestro planeta y ampliar nuestro conocimiento del sistema terrestre en su conjunto’, ha afirmado Derek Rutovic, responsable del programa Airborne Science en la sede de la NASA en Washington.. La NASA adquirió el 777, operado anteriormente por Japan Airlines, en 2022 para sustituir al DC-8 retirado. El gigantesco avión de pasajeros ha sido sometido a ‘profundas modificaciones estructurales’ para llegar a ser el laboratorio científico aerotransportado de nueva generación de la agencia.. La transformación en NASA 777. Los ingenieros de L3Harris Technologies iniciaron la transformación en enero de 2025. Esta ha requerido importantes modificaciones estructurales, siendo necesario abrir zonas del fuselaje para instalar hardware especializado. Esto incluyó ampliar las ventanas de la cabina para convertirlas en puntos de observación y realizar aberturas específicas en la parte inferior del fuselaje, de modo que los sensores avanzados y los instrumentos de teledetección dispongan de una línea de visión despejada hacia la superficie terrestre.. Las modificaciones también incluyeron la instalación de puestos de investigación específicos y un complejo sistema de cableado para conectar las cargas útiles equipadas con sensores avanzados, como lidar y espectrómetros infrarrojos.. El DC-8 fue una leyenda durante los 37 años que estuvo operativo, estudiando desde el hielo polar hasta las cenizas volcánicas. Sustituirlo no era una tarea menor. Lo que diferencia al 777 es su enorme autonomía, que le permite permanecer en vuelo mucho más tiempo que los aviones anteriores. Puede mantenerse en el aire durante 18 horas seguidas y transportar 34.000 kilos de equipamiento a una altitud máxima de 13.100 metros.. Además, el avión ha sido diseñado para alojar hasta 100 investigadores, creando un enorme centro de análisis en pleno vuelo. Con un alcance de 16.700 kilómetros, puede explorar de una sola vez algunas de las zonas más remotas del Ártico y el Atlántico.. ‘Estoy ilusionada con lo que aportará el 777. Nos da la capacidad de reunir a más socios, más oportunidades educativas y más instrumentos. Eso marcará una diferencia real en los datos que recopilemos en adelante’, ha afirmado Kirsten Boogaard, responsable del programa NASA 777 en NASA Langley y exsubdirectora del programa DC-8 de la agencia.. La misión NURTURE. La NASA ya tiene preparada su primera gran misión, NURTURE, siglas en inglés del Experimento de Reconocimiento de Estructuras Atmosféricas Corriente Arriba de Norteamérica y de la Incertidumbre de la Tropopausa.. En enero de 2027, el NASA 777 volará a sistemas invernales de alto impacto para recopilar datos atmosféricos, desde Norteamérica y Europa hasta el Ártico, Groenlandia y el Atlántico Norte. Buscará ‘vórtices polares de la tropopausa’, los motores atmosféricos invisibles que están detrás de las olas de frío extremo capaces de paralizar ciudades.. Con esta misión, la NASA espera mejorar la predicción de fenómenos meteorológicos extremos, lo que podría salvar vidas y evitar costes de miles de millones en infraestructuras gracias a una medición exhaustiva de estos eventos.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
