El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat han sellado un acuerdo de gran alcance para transformar uno de los barrios más vulnerables de la ciudad. El alcalde, Jaume Collboni, y el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, han anunciado una inversión conjunta de 415 millones de euros en diez años destinada a la regeneración urbana del Besòs i el Maresme, un enclave marcado desde hace décadas por graves deficiencias estructurales en su parque de vivienda.. El acuerdo, presentado en el marco de la Comisión Mixta entre ambas administraciones celebrada en el Palau de la Generalitat —la tercera desde la llegada de Collboni a la alcaldía y la segunda desde la investidura de Salvador Illa—, busca acelerar de forma decisiva la rehabilitación de edificios construidos principalmente en los años 50 y 60, muchos de ellos durante el tardofranquismo. Se trata de inmuebles que, con el paso del tiempo, han acumulado problemas estructurales visibles: grietas, humedades, desprendimientos e incluso la necesidad recurrente de apuntalamientos por parte de los servicios de emergencia.. Durante años, los vecinos se han acostumbrado a convivir con esta degradación, en uno de los barrios con menor renta de la capital catalana. Informes técnicos municipales han oscilado en el diagnóstico: en un momento se llegó a estimar que 2.800 viviendas presentaban deficiencias graves, cifra que posteriormente se redujo a unas 1.473. En cualquier caso, el alcance del problema ha sido evidente, mientras que los planes existentes —como el proyecto piloto impulsado durante el mandato de Ada Colau, limitado a nueve edificios y 192 pisos— resultaban claramente insuficientes.. El nuevo plan. El nuevo pacto pretende cambiar esa dinámica. El objetivo es actuar sobre hasta 200 fincas y mejorar las condiciones de vida de más de 4.000 familias en la próxima década. Para ello, el Ayuntamiento aportará 265 millones de euros, mientras que la Generalitat contribuirá con unos 15 millones anuales, hasta completar los 415 millones comprometidos. Esta inversión permitirá cubrir una parte muy significativa de las rehabilitaciones, con porcentajes que, según el consistorio, oscilarán entre el 80% y el 100% en función de cada caso.. Una de las claves del acuerdo será la creación de una sociedad anónima mixta, con participación mayoritaria municipal, que actuará como órgano de gobernanza y coordinación. Esta herramienta busca superar los obstáculos burocráticos que hasta ahora habían ralentizado la llegada de ayudas y facilitar la ejecución de los proyectos, incluyendo el aprovechamiento de los fondos europeos Next Generation destinados al barrio.. Además, se pondrá en marcha una oficina específica en el Besòs i el Maresme para atender a los vecinos, canalizar sus demandas y acompañar los procesos de rehabilitación. También se prevé la inspección de hasta 1.500 viviendas, en línea con compromisos adquiridos previamente en acuerdos presupuestarios municipales. Paralelamente, se intensificarán las reuniones con las comunidades de propietarios para concretar las actuaciones y resolver dudas.. Collboni ha presentado el acuerdo como un “paso de gigante” para garantizar el derecho de los vecinos a permanecer en el barrio, subrayando que el ritmo de intervención actual hacía imposible llegar a tiempo para resolver una problemática enquistada. El alcalde también ha destacado que la aportación de la Generalitat permitirá liberar recursos municipales que podrán destinarse a otros barrios con necesidades similares, como Trinitat Vella o La Pau.. Por su parte, Dalmau ha enmarcado el pacto como un “acuerdo de país” que permitirá saldar una deuda histórica con estas zonas de Barcelona. El conseller ha defendido el modelo de colaboración bilateral, argumentando que la singularidad de la capital catalana exige mecanismos específicos de cooperación entre administraciones. En esta línea, ha celebrado la nueva etapa de relaciones institucionales abierta con el Govern de Illa, que considera más fluida y orientada a resultados concretos.. Más allá de la vivienda, la Comisión Mixta también ha abordado otros ámbitos como derechos sociales, sanidad, educación, política lingüística, deporte y promoción económica, aunque sin acuerdos detallados por el momento. Sí ha trascendido la voluntad de reforzar la presencia municipal en el Consorci de Normalització Lingüística y el compromiso del Ayuntamiento de acompañar el despliegue del Pla CURA de la Generalitat, orientado a agilizar las prestaciones de dependencia y reducir las listas de espera.
El acuerdo entre Ayuntamiento y Generalitat permitirá rehabilitar hasta 200 edificios con graves deficiencias estructurales
El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat han sellado un acuerdo de gran alcance para transformar uno de los barrios más vulnerables de la ciudad. El alcalde, Jaume Collboni, y el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, han anunciado una inversión conjunta de 415 millones de euros en diez años destinada a la regeneración urbana del Besòs i el Maresme, un enclave marcado desde hace décadas por graves deficiencias estructurales en su parque de vivienda.. El acuerdo, presentado en el marco de la Comisión Mixta entre ambas administraciones celebrada en el Palau de la Generalitat —la tercera desde la llegada de Collboni a la alcaldía y la segunda desde la investidura de Salvador Illa—, busca acelerar de forma decisiva la rehabilitación de edificios construidos principalmente en los años 50 y 60, muchos de ellos durante el tardofranquismo. Se trata de inmuebles que, con el paso del tiempo, han acumulado problemas estructurales visibles: grietas, humedades, desprendimientos e incluso la necesidad recurrente de apuntalamientos por parte de los servicios de emergencia.. Durante años, los vecinos se han acostumbrado a convivir con esta degradación, en uno de los barrios con menor renta de la capital catalana. Informes técnicos municipales han oscilado en el diagnóstico: en un momento se llegó a estimar que 2.800 viviendas presentaban deficiencias graves, cifra que posteriormente se redujo a unas 1.473. En cualquier caso, el alcance del problema ha sido evidente, mientras que los planes existentes —como el proyecto piloto impulsado durante el mandato de Ada Colau, limitado a nueve edificios y 192 pisos— resultaban claramente insuficientes.. El nuevo plan. El nuevo pacto pretende cambiar esa dinámica. El objetivo es actuar sobre hasta 200 fincas y mejorar las condiciones de vida de más de 4.000 familias en la próxima década. Para ello, el Ayuntamiento aportará 265 millones de euros, mientras que la Generalitat contribuirá con unos 15 millones anuales, hasta completar los 415 millones comprometidos. Esta inversión permitirá cubrir una parte muy significativa de las rehabilitaciones, con porcentajes que, según el consistorio, oscilarán entre el 80% y el 100% en función de cada caso.. Una de las claves del acuerdo será la creación de una sociedad anónima mixta, con participación mayoritaria municipal, que actuará como órgano de gobernanza y coordinación. Esta herramienta busca superar los obstáculos burocráticos que hasta ahora habían ralentizado la llegada de ayudas y facilitar la ejecución de los proyectos, incluyendo el aprovechamiento de los fondos europeos Next Generation destinados al barrio.. Además, se pondrá en marcha una oficina específica en el Besòs i el Maresme para atender a los vecinos, canalizar sus demandas y acompañar los procesos de rehabilitación. También se prevé la inspección de hasta 1.500 viviendas, en línea con compromisos adquiridos previamente en acuerdos presupuestarios municipales. Paralelamente, se intensificarán las reuniones con las comunidades de propietarios para concretar las actuaciones y resolver dudas.. Collboni ha presentado el acuerdo como un “paso de gigante” para garantizar el derecho de los vecinos a permanecer en el barrio, subrayando que el ritmo de intervención actual hacía imposible llegar a tiempo para resolver una problemática enquistada. El alcalde también ha destacado que la aportación de la Generalitat permitirá liberar recursos municipales que podrán destinarse a otros barrios con necesidades similares, como Trinitat Vella o La Pau.. Por su parte, Dalmau ha enmarcado el pacto como un “acuerdo de país” que permitirá saldar una deuda histórica con estas zonas de Barcelona. El conseller ha defendido el modelo de colaboración bilateral, argumentando que la singularidad de la capital catalana exige mecanismos específicos de cooperación entre administraciones. En esta línea, ha celebrado la nueva etapa de relaciones institucionales abierta con el Govern de Illa, que considera más fluida y orientada a resultados concretos.. Más allá de la vivienda, la Comisión Mixta también ha abordado otros ámbitos como derechos sociales, sanidad, educación, política lingüística, deporte y promoción económica, aunque sin acuerdos detallados por el momento. Sí ha trascendido la voluntad de reforzar la presencia municipal en el Consorci de Normalització Lingüística y el compromiso del Ayuntamiento de acompañar el despliegue del Pla CURA de la Generalitat, orientado a agilizar las prestaciones de dependencia y reducir las listas de espera.
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