El Bicing, el servicio público de alquiler de bicicletas de Barcelona, tendrá una flota totalmente eléctrica a partir del verano de 2027 y dejará de ofrecer bicicletas mecánicas o tradicionales. Según ha avanzado hoy El País y ha confirmado el Ayuntamiento de Barcelona, durante el primer semestre del próximo año las 3.000 bicicletas mecánicas del Bicing, que representan el 62% de la flota, desaparecerán y la oferta pasará a ser «100 % eléctrica».. Además, fuentes del consistorio explican que recientemente, a raíz de los problemas de disponibilidad y de mantenimiento en el Bicing, se han activado los mecanismos de penalización previstos en el contrato y se ha sancionado a la empresa adjudicataria con 150.000 euros. La transformación en eléctrica de toda la flota del Bicing es una de las medidas que forma parte de un plan de acción para mejorar el servicio ya en marcha, que comporta una inversión municipal de hasta 5,8 millones de euros.. El nuevo plan de acción del Bicing incluye, además de transformar toda la flota en eléctricas, crear una reserva de 400 nuevas bicicletas eléctricas, la adquisición y sustitución de 2.000 baterías, la renovación de frenos y otros componentes y seguir ampliando los equipos de mantenimiento. Según el consistorio, la previsión es que el Bicing acabará 2026 con 20,5 millones de desplazamientos, récord histórico del servicio, y este es un éxito atribuible en buena parte al crecimiento de la oferta de bicicletas eléctricas. Los días laborables cada bici eléctrica se usa una media de 16 veces, un uso y un éxito que también comporta un incremento de complejidad de gestión y desgaste de los vehículos, con más necesidad de mantenimiento y reparaciones, señalan desde el ayuntamiento.. A principios de verano, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, destacó que el Bicing es «el tercer medio de transporte público de la ciudad, después del metro y del autobús». En este sentido, anunció que aumentará un 50% la oferta de Bicing en el próximo mandato hasta llegar a las 12.000 bicicletas y con estaciones nuevas. Sin embargo, esta promesa electoral -en un año hay elecciones municipales- contrasta con la realidad: el actual mandato de Collboni es el que menos kilómetros de carril bici ha construido en toda la historia de la ciudad. Tal y como denunció el BACC, Barcelona sufre un «frenazo rotundo» de las políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte.
El Ayuntamiento multa a la empresa adjudicataria por los problemas de disponibilidad y mantenimiento
El Bicing, el servicio público de alquiler de bicicletas de Barcelona, tendrá una flota totalmente eléctrica a partir del verano de 2027 y dejará de ofrecer bicicletas mecánicas o tradicionales. Según ha avanzado hoy El País y ha confirmado el Ayuntamiento de Barcelona, durante el primer semestre del próximo año las 3.000 bicicletas mecánicas del Bicing, que representan el 62% de la flota, desaparecerán y la oferta pasará a ser «100 % eléctrica».. Además, fuentes del consistorio explican que recientemente, a raíz de los problemas de disponibilidad y de mantenimiento en el Bicing, se han activado los mecanismos de penalización previstos en el contrato y se ha sancionado a la empresa adjudicataria con 150.000 euros. La transformación en eléctrica de toda la flota del Bicing es una de las medidas que forma parte de un plan de acción para mejorar el servicio ya en marcha, que comporta una inversión municipal de hasta 5,8 millones de euros.. El nuevo plan de acción del Bicing incluye, además de transformar toda la flota en eléctricas, crear una reserva de 400 nuevas bicicletas eléctricas, la adquisición y sustitución de 2.000 baterías, la renovación de frenos y otros componentes y seguir ampliando los equipos de mantenimiento. Según el consistorio, la previsión es que el Bicing acabará 2026 con 20,5 millones de desplazamientos, récord histórico del servicio, y este es un éxito atribuible en buena parte al crecimiento de la oferta de bicicletas eléctricas. Los días laborables cada bici eléctrica se usa una media de 16 veces, un uso y un éxito que también comporta un incremento de complejidad de gestión y desgaste de los vehículos, con más necesidad de mantenimiento y reparaciones, señalan desde el ayuntamiento.. A principios de verano, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, destacó que el Bicing es «el tercer medio de transporte público de la ciudad, después del metro y del autobús». En este sentido, anunció que aumentará un 50% la oferta de Bicing en el próximo mandato hasta llegar a las 12.000 bicicletas y con estaciones nuevas. Sin embargo, esta promesa electoral -en un año hay elecciones municipales- contrasta con la realidad: el actual mandato de Collboni es el que menos kilómetros de carril bici ha construido en toda la historia de la ciudad. Tal y como denunció el BACC, Barcelona sufre un «frenazo rotundo» de las políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte.
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