Cada Nochevieja a la medianoche, y al ritmo de las campanadas del reloj de la madrileña Puerta del Sol en la televisión o presencialmente en relojes de ciudades y pueblos, la tradición manda comer doce uvas. El fin, tener suerte para el año venidero, es decir, para 2026. Pero, ojo, según la Asociación Jóvenes Agricultores de Alicante, Asaja, para que las uvas realmente den suerte deben cumplir las siguientes características.. En primer lugar debe ser Uva de Mesa del Vinalopó, comarca de la provincia de Alicante; en concreto, de la variedad Aledo y con pepitas. Es una uva especial, ya que solo se cultiva embolsada, con una técnica de hace 100 años, en esta zona de Alicante y por eso tiene denominación de origen propia.. En el valle del Vinalopó se producen 45 millones de kilos de uva de diferentes variedades, de los que 10 millones se certifican con la denominación de origen. Más del 70 por ciento de esa uva se exporta, siendo los principales países de destino Francia, Italia y países del Este de Europa.. Aledo e Ideal. Las variedades más destacadas son la Aledo y la Ideal, que empiezan a recolectarse a partir de agosto. Hoy por hoy se contabilizan 12.000 hectáreas dedicadas a la producción de este fruto, según los datos de la Asociación Jóvenes Agricultores de la provincia de Alicante, Asaja.. Los municipios en que se cultiva y produce la Uva de Mesa del Vinalopó son Monforte del Cid; Novelda; La Romana; Agost; Aspe; Hondón de las Nieves, y Hondón de los Frailes.. El origen de la técnica. La uva se embolsó en su origen como tratamiento fitosanitario para tratar una plaga de una polilla que se convertía en gusano y mermaba en torno al 70 u 80 por ciento de la producción. El embolsado protege el producto de los picotazos de pájaros y de las avispas, según Asaja. Se sigue usando la bolsa porque retrasa la maduración de la uva y llega fresca a Navidad. Otra de las ventajas es el aspecto de la uva, con la coloración más homogénea; la piel más fina. De hecho, la variedad Aledo, que es la que se consume en Navidad, se embolsa al cien por cien, precisamente por su aspecto.. Campaña de 2025. La uva de mesa del Vinalopó ha vivido en 2025 una de las campañas más complejas de los últimos años. La producción provincial alcanza aproximadamente 45.000 toneladas, pero el balance económico es claramente negativo debido a una caída de precios en origen cercana al 40% respecto a 2024, en un contexto de descenso del consumo de fruta fresca y aumento generalizado de los costes.. La campaña ha estado marcada por una fuerte presión fitosanitaria, con incidencias relevantes de mosquito verde, melazo, oídio y una expansión preocupante de la filoxera, que ha provocado mermas del 35–40% en algunas explotaciones y un incremento notable de los costes de manejo. A ello se ha sumado el impacto del calor extremo en variedades tempranas como Victoria o Doña María.. Los precios, muy inestables, se han situado entre 1,00 y 1,80 €/kg, insuficientes en muchos casos para cubrir costes. Asaja Alicante denuncia que el sector se encuentra atrapado entre una elevada exigencia normativa, una fiscalidad creciente y una competencia desleal que no respeta los mismos estándares.
Según los agricultores, debe ser de mesa del Vinalopó, variedad Aledo y con pepitas
Cada Nochevieja a la medianoche, y al ritmo de las campanadas del reloj de la madrileña Puerta del Sol en la televisión o presencialmente en relojes de ciudades y pueblos, la tradición manda comer doce uvas. El fin, tener suerte para el año venidero, es decir, para 2026. Pero, ojo, según la Asociación Jóvenes Agricultores de Alicante, Asaja, para que las uvas realmente den suerte deben cumplir las siguientes características.. En primer lugar debe ser Uva de Mesa del Vinalopó, comarca de la provincia de Alicante; en concreto, de la variedad Aledo y con pepitas. Es una uva especial, ya que solo se cultiva embolsada, con una técnica de hace 100 años, en esta zona de Alicante y por eso tiene denominación de origen propia.. En el valle del Vinalopó se producen 45 millones de kilos de uva de diferentes variedades, de los que 10 millones se certifican con la denominación de origen. Más del 70 por ciento de esa uva se exporta, siendo los principales países de destino Francia, Italia y países del Este de Europa.. Aledo e Ideal. Las variedades más destacadas son la Aledo y la Ideal, que empiezan a recolectarse a partir de agosto. Hoy por hoy se contabilizan 12.000 hectáreas dedicadas a la producción de este fruto, según los datos de la Asociación Jóvenes Agricultores de la provincia de Alicante, Asaja.. Los municipios en que se cultiva y produce la Uva de Mesa del Vinalopó son Monforte del Cid; Novelda; La Romana; Agost; Aspe; Hondón de las Nieves, y Hondón de los Frailes.. El origen de la técnica. La uva se embolsó en su origen como tratamiento fitosanitario para tratar una plaga de una polilla que se convertía en gusano y mermaba en torno al 70 u 80 por ciento de la producción. El embolsado protege el producto de los picotazos de pájaros y de las avispas, según Asaja. Se sigue usando la bolsa porque retrasa la maduración de la uva y llega fresca a Navidad. Otra de las ventajas es el aspecto de la uva, con la coloración más homogénea; la piel más fina. De hecho, la variedad Aledo, que es la que se consume en Navidad, se embolsa al cien por cien, precisamente por su aspecto.. Campaña de 2025. La uva de mesa del Vinalopó ha vivido en 2025 una de las campañas más complejas de los últimos años. La producción provincial alcanza aproximadamente 45.000 toneladas, pero el balance económico es claramente negativo debido a una caída de precios en origen cercana al 40% respecto a 2024, en un contexto de descenso del consumo de fruta fresca y aumento generalizado de los costes.. La campaña ha estado marcada por una fuerte presión fitosanitaria, con incidencias relevantes de mosquito verde, melazo, oídio y una expansión preocupante de la filoxera, que ha provocado mermas del 35–40% en algunas explotaciones y un incremento notable de los costes de manejo. A ello se ha sumado el impacto del calor extremo en variedades tempranas como Victoria o Doña María.. Los precios, muy inestables, se han situado entre 1,00 y 1,80 €/kg, insuficientes en muchos casos para cubrir costes. Asaja Alicante denuncia que el sector se encuentra atrapado entre una elevada exigencia normativa, una fiscalidad creciente y una competencia desleal que no respeta los mismos estándares.
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