Irene de Grecia fallecía el pasado 15 de enero, en Madrid, a los 83 años. Unos días más tarde, en Atenas, tenía lugar su funeral, que dio lugar a algunas imágenes llenas de dolor de doña Sofía y su familia. Pero hubo una importante ausencia que llamó la atención, la de Marie-Chantal Miller, la esposa de Pablo de Grecia, quien sí estuvo presente en las exequias junto a tres de sus hijos, Constantino Alexios, Aristides y Achileas de Grecia. El motivo, eso sí, fue justificado desde la casa real helénica: había tenido que quedarse en Manhattan, pues en uno de los hospitales de la isla neoyorquina acababa de ser intervenida su madre, María Clara Pesantes.. Lo curioso entonces es ahondar en la historia de esta mujer y de quien sería su esposo, Robert Miller —por el que cambiaría su nombre a uno mucho más «inglés» y que luego le pondría a su hija—. María Clara, como explican desde la revista Vanity Fair, era hija de Darío Pesantes, un proveedor de alimentos para una empresa petrolera, y Leonor Palacios, una mujer de la alta alcurnia de Ecuador que ayudaba a su esposo en el negocio gracias a que contaba con varios trabajadores en casa para la crianza de María Clara y sus seis hermanos y hermanas.. María Clara nació en la ciudad portuaria de Guayaquil, puerta de entrada a las playas del Pacífico y a las islas Galápagos. Como persona que pertenecía a la alta sociedad, a Darío le convencieron sus amistades para que enviase a sus hijos a estudiar al extranjero, siendo María Clara la penúltima en marcharse a Estados Unidos. En concreto, a Forest Hills, un instituto público en el barrio neoyorquino de Queens. «Ella es muy inteligente y siempre supimos que tendría una vida especial», dijo sobre ella Norma Pesantes, su hermana pequeña, en una entrevista que, en 2009, concedió al diario El Universal.. Y ese algo especial comenzó decidiendo quedarse en la Gran Manzana y, mientras se intentaba ganar la vida como modelo, graduarse en Comercio Internacional. A Ecuador solo regresaba de vacaciones, y su familia se sorprendía por las grandes firmas que vestía. Pero el mayor shock fue cuando les dijo que se casaba apenas seis meses después de haber viajado a Hong Kong. Y es que en aquel avión, como un amor a primera vista, había conocido al hombre de su vida, el susodicho Robert Warren Miller, natural de Quincy, en Massachusetts.. Solo contándole su árbol genealógico a buen seguro que María Clara se había quedado impresionada. Si bien su madre era Sophia June Squarebriggs, profesora canadiense, su padre era Ellis Warren Appleton Miller, un contable y financiero que, detallan desde el citado medio descendía de algunos de los pasajeros del Mayflower, el barco que siglos antes, en 1620, habría transportado a los Padres Peregrinos desde Inglaterra hasta América del Norte, en lo que se considera como un hito en el nacimiento de hasta Estados Unidos.. Por si esto era poco, su familia era la élite colonial norteamericana, pero debido a que provenían de las altas esferas europeas: descendía de los reyes Enrique I de Inglaterra, Luis IV de Francia y Guillermo I de Escocia. Miller, que había asistido a la prestigiosa universidad privada de Cornell, se había graduado en 1955 de Ciencias de la Administración Hotelera. Aquel viaje a Hong Kong había sido un punto de giro en su vida.. Y en la ciudad asiática, por tanto, fue donde celebraron la boda —a Pesantes le encantaba organizar fiestas y, dicen, en una de ellas llegó a aparecer a lomos de un elefante— y donde vivieron unos años tras el enlace. Entre otras cosas porque Robert fue quien impulsó la creación del Grupo DFS, una empresa dedicada a artículos de lujo que hoy por hoy cuenta con más de 400 boutiques en cientos de aeropuertos internacionales. En aquella época, además, María Clara fue nombrada Lady por Reino Unido, ya que fue testigo de la entrega de la colonia de Japón a China por parte de Inglaterra.. Y es que, después de Hong Kong, el matrimonio decidió mudarse a vivir a Londres, dado que era allí donde querían criar a sus tres hijas: Pia, que vino al mundo en 1966; Marie-Chantal, nacida en 1968, y la benjamina, Alexandra, en 1972. Es vox populi que allí entablaron muy buena relación con la aristocracia británica, hasta el punto de que hay quienes sostienen que María Clara, que para entonces ya se había cambiado el nombre, tomaba el té con la reina Isabel II con asiduidad.. Como deseaban que sus hijas se codearan siempre con las altas esferas, las enviaron a que estudiasen en el exclusivo y singular internado Le Rosey de Suiza, así como en un colegio bilingüe de París. El resto es historia: Pia se acabaría casando con Christopher Getty, nieto del magnate petrolero Jean Paul Getty, aunque se divorciarían en 2005; Alexandra también se divorciaría hace unos años de quien fue su marido, el príncipe Alexander von Fürstenberg; y Marie-Chantal encontró el amor en Pablo de Grecia, con quien se dio el «Sí, quiero» en 1995.
Irene de Grecia fallecía el pasado 15 de enero, en Madrid, a los 83 años. Unos días más tarde, en Atenas, tenía lugar su funeral, que dio lugar a algunas imágenes llenas de dolor de doña Sofía y su familia. Pero hubo una importante ausencia que llamó la atención, la de Marie-Chantal Miller, la esposa de Pablo de Grecia, quien sí estuvo presente en las exequias junto a tres de sus hijos, Constantino Alexios, Aristides y Achileas de Grecia. El motivo, eso sí, fue justificado desde la casa real helénica: había tenido que quedarse en Manhattan, pues en uno de los hospitales de la isla neoyorquina acababa de ser intervenida su madre, María Clara Pesantes.. Lo curioso entonces es ahondar en la historia de esta mujer y de quien sería su esposo, Robert Miller —por el que cambiaría su nombre a uno mucho más «inglés» y que luego le pondría a su hija—. María Clara, como explican desde la revista Vanity Fair, era hija de Darío Pesantes, un proveedor de alimentos para una empresa petrolera, y Leonor Palacios, una mujer de la alta alcurnia de Ecuador que ayudaba a su esposo en el negocio gracias a que contaba con varios trabajadores en casa para la crianza de María Clara y sus seis hermanos y hermanas.. María Clara nació en la ciudad portuaria de Guayaquil, puerta de entrada a las playas del Pacífico y a las islas Galápagos. Como persona que pertenecía a la alta sociedad, a Darío le convencieron sus amistades para que enviase a sus hijos a estudiar al extranjero, siendo María Clara la penúltima en marcharse a Estados Unidos. En concreto, a Forest Hills, un instituto público en el barrio neoyorquino de Queens. «Ella es muy inteligente y siempre supimos que tendría una vida especial», dijo sobre ella Norma Pesantes, su hermana pequeña, en una entrevista que, en 2009, concedió al diario El Universal.. Y ese algo especial comenzó decidiendo quedarse en la Gran Manzana y, mientras se intentaba ganar la vida como modelo, graduarse en Comercio Internacional. A Ecuador solo regresaba de vacaciones, y su familia se sorprendía por las grandes firmas que vestía. Pero el mayor shock fue cuando les dijo que se casaba apenas seis meses después de haber viajado a Hong Kong. Y es que en aquel avión, como un amor a primera vista, había conocido al hombre de su vida, el susodicho Robert Warren Miller, natural de Quincy, en Massachusetts.. Solo contándole su árbol genealógico a buen seguro que María Clara se había quedado impresionada. Si bien su madre era Sophia June Squarebriggs, profesora canadiense, su padre era Ellis Warren Appleton Miller, un contable y financiero que, detallan desde el citado medio descendía de algunos de los pasajeros del Mayflower, el barco que siglos antes, en 1620, habría transportado a los Padres Peregrinos desde Inglaterra hasta América del Norte, en lo que se considera como un hito en el nacimiento de hasta Estados Unidos.. Por si esto era poco, su familia era la élite colonial norteamericana, pero debido a que provenían de las altas esferas europeas: descendía de los reyes Enrique I de Inglaterra, Luis IV de Francia y Guillermo I de Escocia. Miller, que había asistido a la prestigiosa universidad privada de Cornell, se había graduado en 1955 de Ciencias de la Administración Hotelera. Aquel viaje a Hong Kong había sido un punto de giro en su vida.. Y en la ciudad asiática, por tanto, fue donde celebraron la boda —a Pesantes le encantaba organizar fiestas y, dicen, en una de ellas llegó a aparecer a lomos de un elefante— y donde vivieron unos años tras el enlace. Entre otras cosas porque Robert fue quien impulsó la creación del Grupo DFS, una empresa dedicada a artículos de lujo que hoy por hoy cuenta con más de 400 boutiques en cientos de aeropuertos internacionales. En aquella época, además, María Clara fue nombrada Lady por Reino Unido, ya que fue testigo de la entrega de la colonia de Japón a China por parte de Inglaterra.. Y es que, después de Hong Kong, el matrimonio decidió mudarse a vivir a Londres, dado que era allí donde querían criar a sus tres hijas: Pia, que vino al mundo en 1966; Marie-Chantal, nacida en 1968, y la benjamina, Alexandra, en 1972. Es vox populi que allí entablaron muy buena relación con la aristocracia británica, hasta el punto de que hay quienes sostienen que María Clara, que para entonces ya se había cambiado el nombre, tomaba el té con la reina Isabel II con asiduidad.. Como deseaban que sus hijas se codearan siempre con las altas esferas, las enviaron a que estudiasen en el exclusivo y singular internado Le Rosey de Suiza, así como en un colegio bilingüe de París. El resto es historia: Pia se acabaría casando con Christopher Getty, nieto del magnate petrolero Jean Paul Getty, aunque se divorciarían en 2005; Alexandra también se divorciaría hace unos años de quien fue su marido, el príncipe Alexander von Fürstenberg; y Marie-Chantal encontró el amor en Pablo de Grecia, con quien se dio el «Sí, quiero» en 1995.
