El Sussexit primero y la caída en desgracia del expríncipe Andrés —y, con él, de Sarah Ferguson y sus dos hijas— ha dejado a la familia real británica corta de efectivos cuando, como estos días recientes, el rey Carlos III de Inglaterra no está en el país: el príncipe Guillermo y Kate Middleton han de organizarse hasta que sus tres hijos sean mayores; la princesa Ana se está desdoblando para sus quehaceres según ha reconocido el propio monarca y el menor de los hijos de Isabel II, Eduardo de Edimburgo, apenas si interviene en los asuntos de los Windsor.. Por eso hay voces que están reclamando una mayor presencia, como ha ocurrido en los últimos actos conmemorativos por el centenario del nacimiento de la difunta reina, de Lady Sarah Chatto, la hija menor del primer matrimonio de Margarita del Reino Unido, hermana de la soberana, con el fotógrafo y cineasta británico Antony Armstrong-Jones, matrimonio que duró 18 años, entre 1960 y 1978 —aunque con multitud de problemas y altibajos—, pero que dio pie a que la royal aprendiese y se interesase por el mundo de las artes.. Porque, de hecho, esa es su profesión: pintora. De hecho, ha expuesto en diversas ocasiones, siempre bajo el nombre de Sarah Armstrong-Jones, y habiendo recibido galardones por su obra, como el Premio Winsor & Newton, en 1988, o el Premio Creswick de Paisaje, en 1990. Esta pasión le une a su primo, el actual monarca, que también es aficionado a los pinceles, las acuarelas y los paisajes y que aprecia de Sarah no solo su discreción en su vida y en su trabajo —también es la presidenta desde 2024 del Royal Ballet, del que era vicepresidenta desde 2004—, sino su lealtad, apareciendo en eventos contados a sus 62 años recién cumplidos este pasado 1 de mayo.. Por ejemplo, fue ella quien recibió al rey y a su esposa, la reina consorte Camila en su visita privada a la exposición de moda Queen Elizabeth II: Her Life in Style, un repaso por los vestidos de Isabel II, que se encuentra en la King’s Gallery del palacio de Buckingham y que fue el pistoletazo de salida para las 24 horas de celebración por la efeméride de la difunta reina. Al día siguiente, además, fue el único miembro de la familia real que no tiene funciones oficiales en asistir a un segundo acto por el centenario, en este caso en el Museo Británico.. Una confianza que proviene seguramente de saber que se trata de una royal criada casi como una princesa más, dado que al nacer, en 1964, y hasta el nacimiento del príncipe Guillermo (en 1982), ella era la séptima en la línea de sucesión al trono, aunque ahora ocupa la 29ª posición. Como el actual heredero y su hermano, el príncipe Harry, Sarah y su hermano David, que también recibió la influencia artística de su padre, el primer conde de Snowdon —un título que se creó ad hoc para él—, y hoy es fabricante de muebles, pasaron casi toda su infancia en el palacio de Kensington.. Sin embargo, cuando tenía 14 años, y tras los dos últimos bastante turbulentos, sus padres finalmente se separaron, siendo para ella capital pasar el tiempo junto a sus primos y su familia materna entre Balmoral y Sandringham y perfeccionando sus dotes artísticas y su adolescencia como royal, participando como dama de honor tanto de la princesa Ana con el capitán Mark Phillips como en la del entonces príncipe Carlos y Diana de Gales en 1981.. Para entonces, ya había cursado el bachillerato de artes en la Bedales School de Hampshire, y se había decantado por el Camberwell College of Arts y la Royal Academy Schools. Sin embargo, a los 19 años decidió pasar un par de años con su padre recorriendo India y ayudándole incluso en su trabajo. Porque Lord Snowdon era el encargado durante el rodaje de Pasaje a la India, de David Lean, de la foto fija, y consiguió que su hija —ya que el drama histórico estaba producido por otro miembro de la realeza, John Knatchbull, séptimo barón de Brabourne— obtuviera un puesto de meritoria en el departamento de vestuario.. Precisamente en esta época, es cuando comienza a trabajar en otro proyecto, la adaptación de la novela Calor y polvo. La película, dirigida por James Ivory y que en su estreno en 1983 en España llevaría por título Oriente y Occidente, unió su camino al del actor y futuro artista Daniel Chatto, hijo de un intérprete y una agente teatral. La química fue instantánea, si bien con quien no formalizaron su amor hasta 1987. El 14 de junio de 1994, en la iglesia de St. Stephen Walbrook, en Londres, y en una ceremonia íntima con alrededor de 200 invitados, algo extraño siendo un enlace real, se casaron. Un dato curioso es que Zara Tindall —entonces Zara Phillips— fue una de sus damas de honor.. La pareja ha tenido dos hijos: Samuel, el primogénito, nacido el 28 de julio de 1996 y que se ha decantado por el mundo artístico y hoy en día es escultor; y Arthur, que vino al mundo el 5 de febrero de 1999 y a quien le llamó más la vida militar, sirviendo hoy por hoy en los Royal Marines. Todos ellos están más alejados de la vida en Buckingham Palace, pero si, como parece, Lady Sarah Chatto se vuelve un miembro más que indispensable para su primo Carlos III, quién sabe si no irán apareciendo poco a poco en la agenda de los Windsor. Y es que, aunque no forma parte de la realeza, ella ha demostrado ser alguien leal y que puede ser tenida en cuenta en el organigrama de la casa real británica, como demostró al fungir como madrina de bodas en la unión entre los duques de Sussex.
El Sussexit primero y la caída en desgracia del expríncipe Andrés —y, con él, de Sarah Ferguson y sus dos hijas— ha dejado a la familia real británica corta de efectivos cuando, como estos días recientes, el rey Carlos III de Inglaterra no está en el país: el príncipe Guillermo y Kate Middleton han de organizarse hasta que sus tres hijos sean mayores; la princesa Ana se está desdoblando para sus quehaceres según ha reconocido el propio monarca y el menor de los hijos de Isabel II, Eduardo de Edimburgo, apenas si interviene en los asuntos de los Windsor.. Por eso hay voces que están reclamando una mayor presencia, como ha ocurrido en los últimos actos conmemorativos por el centenario del nacimiento de la difunta reina, de Lady Sarah Chatto, la hija menor del primer matrimonio de Margarita del Reino Unido, hermana de la soberana, con el fotógrafo y cineasta británico Antony Armstrong-Jones, matrimonio que duró 18 años, entre 1960 y 1978 —aunque con multitud de problemas y altibajos—, pero que dio pie a que la royal aprendiese y se interesase por el mundo de las artes.. Porque, de hecho, esa es su profesión: pintora. De hecho, ha expuesto en diversas ocasiones, siempre bajo el nombre de Sarah Armstrong-Jones, y habiendo recibido galardones por su obra, como el Premio Winsor & Newton, en 1988, o el Premio Creswick de Paisaje, en 1990. Esta pasión le une a su primo, el actual monarca, que también es aficionado a los pinceles, las acuarelas y los paisajes y que aprecia de Sarah no solo su discreción en su vida y en su trabajo —también es la presidenta desde 2024 del Royal Ballet, del que era vicepresidenta desde 2004—, sino su lealtad, apareciendo en eventos contados a sus 62 años recién cumplidos este pasado 1 de mayo.. Por ejemplo, fue ella quien recibió al rey y a su esposa, la reina consorte Camila en su visita privada a la exposición de moda Queen Elizabeth II: Her Life in Style, un repaso por los vestidos de Isabel II, que se encuentra en la King’s Gallery del palacio de Buckingham y que fue el pistoletazo de salida para las 24 horas de celebración por la efeméride de la difunta reina. Al día siguiente, además, fue el único miembro de la familia real que no tiene funciones oficiales en asistir a un segundo acto por el centenario, en este caso en el Museo Británico.. Una confianza que proviene seguramente de saber que se trata de una royal criada casi como una princesa más, dado que al nacer, en 1964, y hasta el nacimiento del príncipe Guillermo (en 1982), ella era la séptima en la línea de sucesión al trono, aunque ahora ocupa la 29ª posición. Como el actual heredero y su hermano, el príncipe Harry, Sarah y su hermano David, que también recibió la influencia artística de su padre, el primer conde de Snowdon —un título que se creó ad hoc para él—, y hoy es fabricante de muebles, pasaron casi toda su infancia en el palacio de Kensington.. Sin embargo, cuando tenía 14 años, y tras los dos últimos bastante turbulentos, sus padres finalmente se separaron, siendo para ella capital pasar el tiempo junto a sus primos y su familia materna entre Balmoral y Sandringham y perfeccionando sus dotes artísticas y su adolescencia como royal, participando como dama de honor tanto de la princesa Ana con el capitán Mark Phillips como en la del entonces príncipe Carlos y Diana de Gales en 1981.. Para entonces, ya había cursado el bachillerato de artes en la Bedales School de Hampshire, y se había decantado por el Camberwell College of Arts y la Royal Academy Schools. Sin embargo, a los 19 años decidió pasar un par de años con su padre recorriendo India y ayudándole incluso en su trabajo. Porque Lord Snowdon era el encargado durante el rodaje de Pasaje a la India, de David Lean, de la foto fija, y consiguió que su hija —ya que el drama histórico estaba producido por otro miembro de la realeza, John Knatchbull, séptimo barón de Brabourne— obtuviera un puesto de meritoria en el departamento de vestuario.. Precisamente en esta época, es cuando comienza a trabajar en otro proyecto, la adaptación de la novela Calor y polvo. La película, dirigida por James Ivory y que en su estreno en 1983 en España llevaría por título Oriente y Occidente, unió su camino al del actor y futuro artista Daniel Chatto, hijo de un intérprete y una agente teatral. La química fue instantánea, si bien con quien no formalizaron su amor hasta 1987. El 14 de junio de 1994, en la iglesia de St. Stephen Walbrook, en Londres, y en una ceremonia íntima con alrededor de 200 invitados, algo extraño siendo un enlace real, se casaron. Un dato curioso es que Zara Tindall —entonces Zara Phillips— fue una de sus damas de honor.. La pareja ha tenido dos hijos: Samuel, el primogénito, nacido el 28 de julio de 1996 y que se ha decantado por el mundo artístico y hoy en día es escultor; y Arthur, que vino al mundo el 5 de febrero de 1999 y a quien le llamó más la vida militar, sirviendo hoy por hoy en los Royal Marines. Todos ellos están más alejados de la vida en Buckingham Palace, pero si, como parece, Lady Sarah Chatto se vuelve un miembro más que indispensable para su primo Carlos III, quién sabe si no irán apareciendo poco a poco en la agenda de los Windsor. Y es que, aunque no forma parte de la realeza, ella ha demostrado ser alguien leal y que puede ser tenida en cuenta en el organigrama de la casa real británica, como demostró al fungir como madrina de bodas en la unión entre los duques de Sussex.
