«Me he cansado de Arrastrando un cadáver, de viajar mucho y ver a todo el mundo quejándose de todo. La vida está para vivirla en vez de para quejarse», decía Ainhoa Cantalapiedra en su última visita al programa Fiesta en referencia su disco más reciente, que lanzó en junio de 2025. Aquel álbum era una respuesta a sí misma, a su pasado: una forma de introspección en la que la artista vasca de 45 años —nació en Galdácano, en Vizcaya, a mediados de septiembre de 1980— abordaba algunas cuitas emocionales que necesitaba dejar atrás definitivamente, un proceso que le servía de agitador y combustible para su propia superación personal.. Pero ahora, por fin, está en otra etapa. Y es que la cantante ha pasado por una transformación vital profunda desde que el público la conociese en la segunda edición de Operación Triunfo, hace más de dos décadas, cuando ella tenía 22 años. Allí, en el reality, coincidió con otros artistas como Manuel Carrasco, Beth, Vega o Hugo Salazar, siendo ella quien se convertiría finalmente en la ganadora, lo que supuso un contrato —que firmó con la discográfica catalana Vale Music— y el comienzo de una carrera.. Sin embargo, ni la industria ni el éxito fueron lo que ella esperaba. A pesar de ser la ganadora del talent show gracias a su enorme torrente de voz, Ainhoa no conseguía descollar como habían hecho los triunfitos de la edición anterior. A ello hay que sumarle que sufrió un accidente de tráfico justo cuando iba a iniciar la gira de presentación de su primer trabajo, posponiéndolo unos meses. Más tarde, en 2003, eso sí, se lanzó al mercado latinoamericano, lo que ha sido una constante en su carrera.. Tras una época en la que cambió de agencia de representación y de sello discográfico tras sus primeros temas y discos, amén de un nuevo accidente de tráfico que le obligó a pasar por quirófano para repararse el tabique nasal debido a problemas respiratorios, Ainhoa decidió alejarse de los medios y centrarse en su siguiente proyecto, que fue innovador en el sistema de promoción, dado que estaba disponible para obtenerlo de manera gratuita desde su web y no se promocionó con ningún single, sino que estaba completo para descargar en la misma página en la que se habían subido otros contenidos relacionados, como videos de su grabación. La buena acogida por parte de sus seguidores, alcanzando las 30.000 descargas, hizo que se lanzase en formato físico.. Por ello, en 2010 intentó representar a España en Eurovisión con la canción Volveré, escrita por ella misma. En el programa Destino Oslo, donde se había de escoger el tema que llevaría nuestro país al certamen al año siguiente, quedó en séptima posición. Fue, además, la época en la que comenzó a colaborar con la televisión, siendo colaboradora en un programa de TeleBilbao, así como formando parte del grupo de cantantes del programa ¡Qué tiempo tan feliz!, de Telecinco, cadena a la que regresaría años más tarde, en 2022, cuando participó en Supervivientes, estando durante 31 días en el concurso, siendo la tercera concursante eliminada.. Entre ambos ciclos, Cantalapiedra realizó una gira por Latinoamérica, un crowdfunding para sacar adelante su siguiente disco y firmo un contrato con Televisa para la banda sonora de la telenovela A que no me dejas. Luego, llegaría la pandemia, durante la cual lanzó un espacio en su canal de YouTube sobre salud vocal, amén de que no dejó de componer ni de colaborar con otros artistas, algo que siempre ha hecho en toda su trayectoria.. Ahora, tras su paso por el reality de Telecinco y tras su último trabajo, tiene claro que ha hecho un punto y aparte en su vida. «Estoy en la etapa de aprender a quererme sin tener miedo y reconocer cómo soy», ha declarado, así como que ha aprendido muchísimo sobre salud mental. «Yo tengo un psicólogo al que voy semanalmente y es supernecesario para todo», ha continuado.. Y es que 2025 le ha servido para tomar multitud de decisiones en su vida, como el hecho de haber trabajado de cara al público, en especial la comunidad LGTBI: «He tomado la decisión este año de trabajar de cara al público y he estado trabajando en un centro, además entregada a mi público LGTBIQ+. Estaba de auxiliar administrativo. He estado todo un año y la gente me reconocía y me pedía una foto. Estoy muy orgullosa de haber hecho eso por trabajar mi ego y demostrar que todos somos iguales. Somos humanos», revelaba ante Emma García.. Y, como colofón en su entrevista, ha dado todo un titular, pues su propósito para este 2026 era quizá inesperado, pero ella lo tiene más que claro. «Nunca había contado esto en público, pero quiero ser madre soltera», finalizaba. Y como Cantalapiedra es alguien que, como demuestra su biografía, siempre consigue lo que se propone, no cabe duda de que muy pronto tendrá a su bebé en brazos.
«Me he cansado de Arrastrando un cadáver, de viajar mucho y ver a todo el mundo quejándose de todo. La vida está para vivirla en vez de para quejarse», decía Ainhoa Cantalapiedra en su última visita al programa Fiesta en referencia su disco más reciente, que lanzó en junio de 2025. Aquel álbum era una respuesta a sí misma, a su pasado: una forma de introspección en la que la artista vasca de 45 años —nació en Galdácano, en Vizcaya, a mediados de septiembre de 1980— abordaba algunas cuitas emocionales que necesitaba dejar atrás definitivamente, un proceso que le servía de agitador y combustible para su propia superación personal.. Pero ahora, por fin, está en otra etapa. Y es que la cantante ha pasado por una transformación vital profunda desde que el público la conociese en la segunda edición de Operación Triunfo, hace más de dos décadas, cuando ella tenía 22 años. Allí, en el reality, coincidió con otros artistas como Manuel Carrasco, Beth, Vega o Hugo Salazar, siendo ella quien se convertiría finalmente en la ganadora, lo que supuso un contrato —que firmó con la discográfica catalana Vale Music— y el comienzo de una carrera.. Sin embargo, ni la industria ni el éxito fueron lo que ella esperaba. A pesar de ser la ganadora del talent show gracias a su enorme torrente de voz, Ainhoa no conseguía descollar como habían hecho los triunfitos de la edición anterior. A ello hay que sumarle que sufrió un accidente de tráfico justo cuando iba a iniciar la gira de presentación de su primer trabajo, posponiéndolo unos meses. Más tarde, en 2003, eso sí, se lanzó al mercado latinoamericano, lo que ha sido una constante en su carrera.. Tras una época en la que cambió de agencia de representación y de sello discográfico tras sus primeros temas y discos, amén de un nuevo accidente de tráfico que le obligó a pasar por quirófano para repararse el tabique nasal debido a problemas respiratorios, Ainhoa decidió alejarse de los medios y centrarse en su siguiente proyecto, que fue innovador en el sistema de promoción, dado que estaba disponible para obtenerlo de manera gratuita desde su web y no se promocionó con ningún single, sino que estaba completo para descargar en la misma página en la que se habían subido otros contenidos relacionados, como videos de su grabación. La buena acogida por parte de sus seguidores, alcanzando las 30.000 descargas, hizo que se lanzase en formato físico.. Por ello, en 2010 intentó representar a España en Eurovisión con la canción Volveré, escrita por ella misma. En el programa Destino Oslo, donde se había de escoger el tema que llevaría nuestro país al certamen al año siguiente, quedó en séptima posición. Fue, además, la época en la que comenzó a colaborar con la televisión, siendo colaboradora en un programa de TeleBilbao, así como formando parte del grupo de cantantes del programa ¡Qué tiempo tan feliz!, de Telecinco, cadena a la que regresaría años más tarde, en 2022, cuando participó en Supervivientes, estando durante 31 días en el concurso, siendo la tercera concursante eliminada.. Entre ambos ciclos, Cantalapiedra realizó una gira por Latinoamérica, un crowdfunding para sacar adelante su siguiente disco y firmo un contrato con Televisa para la banda sonora de la telenovela A que no me dejas. Luego, llegaría la pandemia, durante la cual lanzó un espacio en su canal de YouTube sobre salud vocal, amén de que no dejó de componer ni de colaborar con otros artistas, algo que siempre ha hecho en toda su trayectoria.. Ahora, tras su paso por el reality de Telecinco y tras su último trabajo, tiene claro que ha hecho un punto y aparte en su vida. «Estoy en la etapa de aprender a quererme sin tener miedo y reconocer cómo soy», ha declarado, así como que ha aprendido muchísimo sobre salud mental. «Yo tengo un psicólogo al que voy semanalmente y es supernecesario para todo», ha continuado.. Y es que 2025 le ha servido para tomar multitud de decisiones en su vida, como el hecho de haber trabajado de cara al público, en especial la comunidad LGTBI: «He tomado la decisión este año de trabajar de cara al público y he estado trabajando en un centro, además entregada a mi público LGTBIQ+. Estaba de auxiliar administrativo. He estado todo un año y la gente me reconocía y me pedía una foto. Estoy muy orgullosa de haber hecho eso por trabajar mi ego y demostrar que todos somos iguales. Somos humanos», revelaba ante Emma García.. Y, como colofón en su entrevista, ha dado todo un titular, pues su propósito para este 2026 era quizá inesperado, pero ella lo tiene más que claro. «Nunca había contado esto en público, pero quiero ser madre soltera», finalizaba. Y como Cantalapiedra es alguien que, como demuestra su biografía, siempre consigue lo que se propone, no cabe duda de que muy pronto tendrá a su bebé en brazos.
