Cuando los días se alargan, hay un lugar de España donde el sol parece resistirse a desaparecer. Ese punto se encuentra en Galicia, concretamente en el cabo de Touriñán, en el municipio coruñés de Muxía, considerado el lugar de la España peninsular donde más tarde anochece.. Su ubicación en el extremo occidental del territorio gallego provoca que durante las jornadas cercanas al solsticio de verano el ocaso se retrase notablemente. Mientras en otros puntos del país el sol se oculta poco después de las nueve de la noche, en Touriñán puede hacerlo pasadas las diez, e incluso cerca de las diez y media, dejando todavía claridad en el cielo atlántico bien entrada la noche.. Este fenómeno convierte al cabo en un enclave privilegiado para contemplar uno de los espectáculos naturales más buscados por visitantes y fotógrafos: el último atardecer de España.. El último atardecer de Europa. La singularidad de este lugar va aún más allá. Dos veces al año, el cabo de Touriñán se convierte también en el último punto de la Europa continental donde se pone el sol.. Esto ocurre durante varias semanas en torno al inicio de la primavera y al final del verano, cuando la inclinación del eje terrestre hace que la línea del ocaso atraviese este extremo de la Costa da Morte antes de desplazarse hacia latitudes más septentrionales.. Tras ese periodo, el último atardecer del continente se traslada hacia Noruega, en puntos situados más al norte del círculo polar, antes de volver a descender hacia el Atlántico y regresar de nuevo a Galicia meses después.. Faro sobre la Costa da Morte. Dominando este paisaje se alza el faro de Touriñán, situado en una lengua de tierra que se adentra más de un kilómetro en el océano Atlántico. Desde este punto, los acantilados y el horizonte abierto ofrecen una de las panorámicas más impresionantes del litoral gallego.. La zona también forma parte de la historia marítima de la Costa da Morte, escenario durante siglos de numerosos naufragios debido a la fuerza del mar y a la dificultad de navegación en estas aguas.. Naturaleza y tradición. El cabo se encuentra a pocos kilómetros de Muxía, una villa marinera conocida por el Santuario da Virxe da Barca, situado sobre las rocas frente al océano. Según la tradición, la Virgen llegó hasta este lugar en una barca de piedra para animar al apóstol Santiago durante su predicación en Galicia.. El entorno del santuario está rodeado de grandes piedras legendarias a las que la tradición popular atribuye propiedades milagrosas y curativas, lo que ha convertido el enclave en uno de los lugares más simbólicos del litoral gallego.. Con sus acantilados, rutas de senderismo y un océano abierto que parece no tener fin, Touriñán se ha consolidado como uno de los puntos más especiales de Galicia para contemplar el atardecer, un momento del día que aquí adquiere un significado único: el del último rayo de sol del continente europeo.
Este rincón guarda el último atardecer de la Europa continental, atrayendo cada vez a más visitantes a la Costa da Morte
Cuando los días se alargan, hay un lugar de España donde el sol parece resistirse a desaparecer. Ese punto se encuentra en Galicia, concretamente en el cabo de Touriñán, en el municipio coruñés de Muxía, considerado el lugar de la España peninsular donde más tarde anochece.. Su ubicación en el extremo occidental del territorio gallego provoca que durante las jornadas cercanas al solsticio de verano el ocaso se retrase notablemente. Mientras en otros puntos del país el sol se oculta poco después de las nueve de la noche, en Touriñán puede hacerlo pasadas las diez, e incluso cerca de las diez y media, dejando todavía claridad en el cielo atlántico bien entrada la noche.. Este fenómeno convierte al cabo en un enclave privilegiado para contemplar uno de los espectáculos naturales más buscados por visitantes y fotógrafos: el último atardecer de España.. El último atardecer de Europa. La singularidad de este lugar va aún más allá. Dos veces al año, el cabo de Touriñán se convierte también en el último punto de la Europa continental donde se pone el sol.. Esto ocurre durante varias semanas en torno al inicio de la primavera y al final del verano, cuando la inclinación del eje terrestre hace que la línea del ocaso atraviese este extremo de la Costa da Morte antes de desplazarse hacia latitudes más septentrionales.. Tras ese periodo, el último atardecer del continente se traslada hacia Noruega, en puntos situados más al norte del círculo polar, antes de volver a descender hacia el Atlántico y regresar de nuevo a Galicia meses después.. Faro sobre la Costa da Morte. Dominando este paisaje se alza el faro de Touriñán, situado en una lengua de tierra que se adentra más de un kilómetro en el océano Atlántico. Desde este punto, los acantilados y el horizonte abierto ofrecen una de las panorámicas más impresionantes del litoral gallego.. La zona también forma parte de la historia marítima de la Costa da Morte, escenario durante siglos de numerosos naufragios debido a la fuerza del mar y a la dificultad de navegación en estas aguas.. Naturaleza y tradición. El cabo se encuentra a pocos kilómetros de Muxía, una villa marinera conocida por el Santuario da Virxe da Barca, situado sobre las rocas frente al océano. Según la tradición, la Virgen llegó hasta este lugar en una barca de piedra para animar al apóstol Santiago durante su predicación en Galicia.. El entorno del santuario está rodeado de grandes piedras legendarias a las que la tradición popular atribuye propiedades milagrosas y curativas, lo que ha convertido el enclave en uno de los lugares más simbólicos del litoral gallego.. Con sus acantilados, rutas de senderismo y un océano abierto que parece no tener fin, Touriñán se ha consolidado como uno de los puntos más especiales de Galicia para contemplar el atardecer, un momento del día que aquí adquiere un significado único: el del último rayo de sol del continente europeo.
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