Argentina ganó a Suiza y se mide con Inglaterra en las semifinales, un partido lleno de historia, desde la mano de Maradona hasta la expulsión de Beckham. Sin embargo, el encuentro de cuartos ha dejado un reguero de polémica, que se suma a varias que ya se han vivido con Argentina durante este Mundial. Son decisiones arbitrales que están dando mucho que hablar, que en Argentina defienden como lógicas, mientras que en los países rivales (o posibles rivales como España) se miran con sospecha, como si hubiese un trato de favor de la FIFA hacia el equipo de Messi. Todo empezó desde el primer partido El torneo apenas había comenzado cuando Leo Messi ya protagonizaba el debate más encendido del Mundial. Argentina arrancó la ‘Scaloneta’ en el Mundial 2026 con un triplete de Messi ante Argelia que catapultó a los sudamericanos como grandes favoritos. Sin embargo, en ese mismo encuentro inaugural ocurrió algo que muchos no olvidarán: Messi hizo una entrada por detrás sobre Aissa Mandi, hundiéndole los tacos en el gemelo en una acción que podía haberse castigado con expulsión directa. El colegiado no sacó ni la tarjeta amarilla, y el VAR guardó un silencio que resultó llamativo retrospectivamente: días después, Folarin Balogun, referencia atacante de Estados Unidos, sí recibió la roja por una acción de características similares, con el VAR interviniendo esta vez sin dudas. La comparación entre ambas acciones se convirtió en combustible para la polémica, y el hecho de que la sanción a Balogun fuera posteriormente anulada por la FIFA con la influencia de Donald Trump de por medio complica aún más cualquier intento de establecer qué criterio arbitral rigió uno y otro caso. Argentina siguió acumulando decisiones polémicas en la fase de grupos. Ante Austria, el árbitro dejó pasar una falta de Alexis Mac Allister sobre Xaver Schlager en la jugada que precedió directamente al 1-0 de Messi, pese a las protestas encendidas austriacaos. Ya en la eliminatoria, Cabo Verde protestó por lo que sucedió en la última jugada: Nicolás Tagliafico abandonó el campo para ser tratado y el partido se paró hasta que volvió, cuando Cabo Verde buscaba el empate. Pero estas polémicas son menores, comparado con lo que llegó después. El partido ante Egipto, un caso aparte Si hay un partido que resume toda la controversia arbitral que acompaña a Argentina en este Mundial, ese fue el de octavos de final ante Egipto, donde se acumularon tres episodios polémicos en noventa minutos. El primero pasó casi desapercibido: con el marcador 0-1, Mohamed Salah le robaba el balón a un defensor y se marchaba solo ante el ‘Dibu’ Martínez cuando el árbitro François Letexier pitó falta sobre el propio Salah, que se limitó a sonreír y no reclamó nada. También se puede catalogar como polémica menor comparado con las posteriores. La segunda jugada sí es más recordado: la sala VOR anuló el 0-2 que había marcado Ziko por un leve roce
La selección de Messi ganó a Suiza en cuartos de final, pero como en anteriores encuentros, una decisión arbitral cambió el curso del partido
Argentina ganó a Suiza y se mide con Inglaterra en las semifinales, un partido lleno de historia, desde la mano de Maradona hasta la expulsión de Beckham. Sin embargo, el encuentro de cuartos ha dejado un reguero de polémica, que se suma a varias que ya se han vivido con Argentina durante este Mundial. Son decisiones arbitrales que están dando mucho que hablar, que en Argentina defienden como lógicas, mientras que en los países rivales (o posibles rivales como España) se miran con sospecha, como si hubiese un trato de favor de la FIFA hacia el equipo de Messi.Todo empezó desde el primer partidoEl torneo apenas había comenzado cuando Leo Messi ya protagonizaba el debate más encendido del Mundial. Argentina arrancó la ‘Scaloneta’ en el Mundial 2026 con un triplete de Messi ante Argelia que catapultó a los sudamericanos como grandes favoritos. Sin embargo, en ese mismo encuentro inaugural ocurrió algo que muchos no olvidarán: Messi hizo una entrada por detrás sobre Aissa Mandi, hundiéndole los tacos en el gemelo en una acción que podía haberse castigado con expulsión directa. El colegiado no sacó ni la tarjeta amarilla, y el VAR guardó un silencio que resultó llamativo retrospectivamente: días después, Folarin Balogun, referencia atacante de Estados Unidos, sí recibió la roja por una acción de características similares, con el VAR interviniendo esta vez sin dudas.La comparación entre ambas acciones se convirtió en combustible para la polémica, y el hecho de que la sanción a Balogun fuera posteriormente anulada por la FIFA con la influencia de Donald Trump de por medio complica aún más cualquier intento de establecer qué criterio arbitral rigió uno y otro caso.Argentina siguió acumulando decisiones polémicas en la fase de grupos. Ante Austria, el árbitro dejó pasar una falta de Alexis Mac Allister sobre Xaver Schlager en la jugada que precedió directamente al 1-0 de Messi, pese a las protestas encendidas austriacaos. Ya en la eliminatoria, Cabo Verde protestó por lo que sucedió en la última jugada: Nicolás Tagliafico abandonó el campo para ser tratado y el partido se paró hasta que volvió, cuando Cabo Verde buscaba el empate. Pero estas polémicas son menores, comparado con lo que llegó después.El partido ante Egipto, un caso aparteSi hay un partido que resume toda la controversia arbitral que acompaña a Argentina en este Mundial, ese fue el de octavos de final ante Egipto, donde se acumularon tres episodios polémicos en noventa minutos. El primero pasó casi desapercibido: con el marcador 0-1, Mohamed Salah le robaba el balón a un defensor y se marchaba solo ante el ‘Dibu’ Martínez cuando el árbitro François Letexier pitó falta sobre el propio Salah, que se limitó a sonreír y no reclamó nada. También se puede catalogar como polémica menor comparado con las posteriores.La segunda jugada sí es más recordado: la sala VOR anuló el 0-2 que había marcado Ziko por un leve roce de Haissem Has
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