Quizá sea un desconocido para el gran público —en Reino Unido, sin embargo, sí que tiene algo más de fama—, pero todo parece indicar que eso va a cambiar en el futuro próximo. Porque Cassius Taylor ha sido nombrado por la revista Hello! como el soltero de oro del país, el hombre más codiciado y, por tanto, la mayor promesa a nivel de celebridad dentro de la familia real británica. Y no es difícil entender las razones por las que este DJ y consultor independiente de eventos tiene a los críticos a sus pies.. Cassius Taylor es nieto del duque de Kent e hijo de Lady Helen Taylor, que junto a su marido, Timothy Taylor, tuvo otros tres hijos: Columbus, Eloise y Estella. Cassius, que este 2026 cumplirá 30 años, ocupa por tanto una posición en la línea de sucesión al trono de Inglaterra. En concreto, es el número 50, pero ello no significa que este joven, de quien destacan desde el citado medio su altura, su belleza y su sociabilidad, sea alguien muy cercano a la monarquía, si bien es cierto que ocasionalmente sí ha disfrutado de los privilegios su nombre, como cuando asistió a un almuerzo festivo en Buckingham Palace el año pasado.. Cassius es consciente de que su nombre, que no es nada común, es «el mejor regalo» que le hicieron sus padres, dado que es una forma increíble «de romper el hielo». Y todo nació, ha revelado, de un impulso: el que tuvieron Lady Helen y Timothy Taylor —marchante de arte con galerías en Mayfair y Nueva York, como explican desde ¡Hola!— de ponerle a su segundo hijo el mismo nombre de nacimiento del boxeador Muhammad Ali.. Es decir, Cassius Clay. «Nací el 26 de diciembre y me pusieron el nombre de Muhammad Ali. Pero si hubiera nacido 12 horas antes o 12 horas después creo que me habrían llamado Casper», ha bromeado al respecto el joven, que también ha entrado de lleno en el mundo empresarial, a pesar de que en 2025 cerrase su empresa de eventos, Telltale. Hoy por hoy, sin embargo, sigue en el mismo ámbito aunque como profesional freelance, organizando cualquier acto o enveto para marcas —entre sus clientes se encuentra, por ejemplo, Sony— que requieran, en especial, hacer confluir arte y música.. De hecho, eso mismo entra dentro de su lista de prioridades y objetivos para este curso. «[Quiero] Conocer gente estupenda, organizar fiestas increíbles y mantenerme sano. Me encanta sociabilizar, incluso tendría a todos mis conocidos aquí hoy», ha afirmado en la entrevista tras haber sido coronado como «soltero de oro». Algo para lo que ha sumado muchos puntos su aprecio por la cultura y, en concreto, su faceta como DJ. En un recorrido por su casa, recuerda en un momento dado cual fue su «primer recuerdo musical».. «Mi madre solía poner un disco de George Harrison llamado Faster. Estaba inspirado en [los pilotos de automovilismo] Sir Jackie Stewart y Niki Lauda, y probablemente también sea esa la razón por la que soy tan fan a día de hoy de la Fórmula 1», ha reconocido. Pero igualmente menciona otros momentos que ayudaron a afianzar su amor por el pentagrama, como los viajes con su padre en el coche al Wellington College en Berkshire, el internado al que asistió antes de cursar gestión artística en Goldsmiths, que pertenece a la Universidad de Londres.. «Cuando íbamos de camino, escuchaba un programa de radio que conducía Geoff Lloyd llamado Unknown Pleasures. Siempre ponía una mezcla de canciones de lo más ecléctica. Yo creo que aquello me influyó mucho para que luego quisiera dedicarme a la música». Aunque no todos los recuerdos son siempre agradables. Algunos incluso le han hecho sentir vergüenza, como al asistir, cuando tenía 12 años, a un concierto de Oasis en Wembley junto a su madre. Sin embargo, fue con los teloneros, Kasabian, y su gran éxito Fire, cuando vivió una experiencia que ahora cuenta con humor: «Todavía me acuerdo de estar en las butacas y sentirme incómodo porque mi madre no paraba de bailar».. Admite, además, que en septiembre del año pasado cumplió un sueño, cuando pinchó en la discoteca Fabric de Londres, dentro del programa Rave to Save, un evento benéfico organizado para la asociación James’ Place, dedicada a prevenir el suicidio masculino y ayudar a quienes lo han pensado o intentado. De hecho, también ha mostrado su vena más filantrópica junto a Suicide&Co, una red de apoyo especializada en personas que han perdido a un ser querido que se ha quitado la vida.. «Yo mismo he tenido mis dificultades. Creo que la mayoría de la gente las ha tenido. Así que si puedo ayudar, lo haré», ha explicado sobre su respaldo a estas dos asociaciones. Pero no son las únicas ONGs con las que colabora, dado que ahí también entra la Royal Marsden Cancer Charity, en la cual su madre fue miembro del consejo de administración, dado que fue en el Royal Marsden Hospital, donde su padre recibió el tratamiento por un linfoma de Hodgkin, un cáncer que afecta al sistema linfático.. Por último, es importante reseñar, aparte de que se desconoce su historial amoroso, que quien ha sido su gran compañera de vida es Maggie, una Jack Russell terrier cuyas fotos ocupan un importante espacio en el salón de sus padres debido a los 17 años que lleva en la familia. «Ella nos ha ayudado a todos… Es algo indescriptible. Su presencia transmite mucha tranquilidad», ha declarado sobre el gran pilar emocional de los Taylor. «Es un ángel; el amor de mi vida. Estamos todos enamorados de ella. Es ese amor incondicional que te dan los perros en el que, si eres amable y bueno con ellos, te lo dan todo», ha finalizado.
Quizá sea un desconocido para el gran público —en Reino Unido, sin embargo, sí que tiene algo más de fama—, pero todo parece indicar que eso va a cambiar en el futuro próximo. Porque Cassius Taylor ha sido nombrado por la revista Hello! como el soltero de oro del país, el hombre más codiciado y, por tanto, la mayor promesa a nivel de celebridad dentro de la familia real británica. Y no es difícil entender las razones por las que este DJ y consultor independiente de eventos tiene a los críticos a sus pies.. Cassius Taylor es nieto del duque de Kent e hijo de Lady Helen Taylor, que junto a su marido, Timothy Taylor, tuvo otros tres hijos: Columbus, Eloise y Estella. Cassius, que este 2026 cumplirá 30 años, ocupa por tanto una posición en la línea de sucesión al trono de Inglaterra. En concreto, es el número 50, pero ello no significa que este joven, de quien destacan desde el citado medio su altura, su belleza y su sociabilidad, sea alguien muy cercano a la monarquía, si bien es cierto que ocasionalmente sí ha disfrutado de los privilegios su nombre, como cuando asistió a un almuerzo festivo en Buckingham Palace el año pasado.. Cassius es consciente de que su nombre, que no es nada común, es «el mejor regalo» que le hicieron sus padres, dado que es una forma increíble «de romper el hielo». Y todo nació, ha revelado, de un impulso: el que tuvieron Lady Helen y Timothy Taylor —marchante de arte con galerías en Mayfair y Nueva York, como explican desde ¡Hola!— de ponerle a su segundo hijo el mismo nombre de nacimiento del boxeador Muhammad Ali.. Es decir, Cassius Clay. «Nací el 26 de diciembre y me pusieron el nombre de Muhammad Ali. Pero si hubiera nacido 12 horas antes o 12 horas después creo que me habrían llamado Casper», ha bromeado al respecto el joven, que también ha entrado de lleno en el mundo empresarial, a pesar de que en 2025 cerrase su empresa de eventos, Telltale. Hoy por hoy, sin embargo, sigue en el mismo ámbito aunque como profesional freelance, organizando cualquier acto o enveto para marcas —entre sus clientes se encuentra, por ejemplo, Sony— que requieran, en especial, hacer confluir arte y música.. De hecho, eso mismo entra dentro de su lista de prioridades y objetivos para este curso. «[Quiero] Conocer gente estupenda, organizar fiestas increíbles y mantenerme sano. Me encanta sociabilizar, incluso tendría a todos mis conocidos aquí hoy», ha afirmado en la entrevista tras haber sido coronado como «soltero de oro». Algo para lo que ha sumado muchos puntos su aprecio por la cultura y, en concreto, su faceta como DJ. En un recorrido por su casa, recuerda en un momento dado cual fue su «primer recuerdo musical».. «Mi madre solía poner un disco de George Harrison llamado Faster. Estaba inspirado en [los pilotos de automovilismo] Sir Jackie Stewart y Niki Lauda, y probablemente también sea esa la razón por la que soy tan fan a día de hoy de la Fórmula 1», ha reconocido. Pero igualmente menciona otros momentos que ayudaron a afianzar su amor por el pentagrama, como los viajes con su padre en el coche al Wellington College en Berkshire, el internado al que asistió antes de cursar gestión artística en Goldsmiths, que pertenece a la Universidad de Londres.. «Cuando íbamos de camino, escuchaba un programa de radio que conducía Geoff Lloyd llamado Unknown Pleasures. Siempre ponía una mezcla de canciones de lo más ecléctica. Yo creo que aquello me influyó mucho para que luego quisiera dedicarme a la música». Aunque no todos los recuerdos son siempre agradables. Algunos incluso le han hecho sentir vergüenza, como al asistir, cuando tenía 12 años, a un concierto de Oasis en Wembley junto a su madre. Sin embargo, fue con los teloneros, Kasabian, y su gran éxito Fire, cuando vivió una experiencia que ahora cuenta con humor: «Todavía me acuerdo de estar en las butacas y sentirme incómodo porque mi madre no paraba de bailar».. Admite, además, que en septiembre del año pasado cumplió un sueño, cuando pinchó en la discoteca Fabric de Londres, dentro del programa Rave to Save, un evento benéfico organizado para la asociación James’ Place, dedicada a prevenir el suicidio masculino y ayudar a quienes lo han pensado o intentado. De hecho, también ha mostrado su vena más filantrópica junto a Suicide&Co, una red de apoyo especializada en personas que han perdido a un ser querido que se ha quitado la vida.. «Yo mismo he tenido mis dificultades. Creo que la mayoría de la gente las ha tenido. Así que si puedo ayudar, lo haré», ha explicado sobre su respaldo a estas dos asociaciones. Pero no son las únicas ONGs con las que colabora, dado que ahí también entra la Royal Marsden Cancer Charity, en la cual su madre fue miembro del consejo de administración, dado que fue en el Royal Marsden Hospital, donde su padre recibió el tratamiento por un linfoma de Hodgkin, un cáncer que afecta al sistema linfático.. Por último, es importante reseñar, aparte de que se desconoce su historial amoroso, que quien ha sido su gran compañera de vida es Maggie, una Jack Russell terrier cuyas fotos ocupan un importante espacio en el salón de sus padres debido a los 17 años que lleva en la familia. «Ella nos ha ayudado a todos… Es algo indescriptible. Su presencia transmite mucha tranquilidad», ha declarado sobre el gran pilar emocional de los Taylor. «Es un ángel; el amor de mi vida. Estamos todos enamorados de ella. Es ese amor incondicional que te dan los perros en el que, si eres amable y bueno con ellos, te lo dan todo», ha finalizado.
