El Govern y los comuns han cerrado finalmente un acuerdo para la aprobación de los presupuestos de la Generalitat después de que el ejecutivo de Salvador Illa haya aceptado una de las principales líneas rojas de la formación: la prohibición de la compra especulativa de vivienda en Cataluña.. El acuerdo presupuestario incorpora como anexo la modificación de la ley de urbanismo para limitar de forma efectiva las operaciones especulativas en el mercado inmobiliario. La intención es tramitar esta reforma por la vía de lectura única en el Parlament para que pueda estar en vigor antes del verano.. ¿Qué papel juegan los ayuntamientos?. La modificación legal habilitará a los ayuntamientos catalanes a aprobar planes especiales de urbanismo que restrinjan la compra de vivienda a personas físicas con el objetivo de que residan en ella. Esta limitación se aplicará en zonas declaradas de mercado tensionado y mientras mantengan esa condición.. El objetivo del Govern y los comuns es que los consistorios puedan activar estos mecanismos antes de las elecciones municipales de 2027. Además, la iniciativa podrá llegar a los plenos municipales no solo por vía gubernamental, sino también a propuesta de asociaciones privadas y entidades sociales.. En este sentido, el gobierno municipal liderado por Jaume Collboni podría convertir a Barcelona en la «primera ciudad» en prohibir compras especulativas. De hecho, la líder de BComú en el Ayuntamiento de Barcelona, Gemma Tarafa, ha reclamado al gobierno municipal que materialice el plan especial necesario para hacer posible la medida en la capital catalana, así como aprobar la modificación del plan urbanístico (MPGM) que presentarán en el pleno de febrero para definir que «los pisos son para vivir», indica la formación en un comunicado este jueves.. ¿Qué dice la prohibición?. El acuerdo establece un régimen diferenciado entre pequeños y grandes propietarios. Los pequeños propietarios podrán adquirir hasta un máximo de cuatro viviendas en su municipio de residencia habitual —frente a la única vivienda que contemplaba inicialmente la propuesta de los comuns— siempre que las destinen a alquiler con el precio topado, a residencia habitual propia o a familiares de hasta segundo grado. En cambio, los grandes tenedores no podrán comprar pisos de forma individual y solo podrán adquirir edificios enteros, con la obligación de destinarlos íntegramente a alquiler residencial con precios regulados. El texto prevé además mecanismos para impedir la compra progresiva piso a piso de un mismo edificio con fines especulativos.. En el caso de las segundas residencias, tanto pequeños como grandes propietarios podrán adquirir vivienda en un municipio distinto al de su residencia habitual, aunque no podrán destinarla al alquiler. Quedan exentas de estas limitaciones las administraciones públicas, las fundaciones y las entidades del tercer sector que trabajen con vivienda social, siempre que los inmuebles se destinen a alquiler protegido, social o asequible.
Jaume Collboni podría convertir a Barcelona en la «primera ciudad» en limitar este tipo de operaciones
El Govern y los comuns han cerrado finalmente un acuerdo para la aprobación de los presupuestos de la Generalitat después de que el ejecutivo de Salvador Illa haya aceptado una de las principales líneas rojas de la formación: la prohibición de la compra especulativa de vivienda en Cataluña.. El acuerdo presupuestario incorpora como anexo la modificación de la ley de urbanismo para limitar de forma efectiva las operaciones especulativas en el mercado inmobiliario. La intención es tramitar esta reforma por la vía de lectura única en el Parlament para que pueda estar en vigor antes del verano.. ¿Qué papel juegan los ayuntamientos?. La modificación legal habilitará a los ayuntamientos catalanes a aprobar planes especiales de urbanismo que restrinjan la compra de vivienda a personas físicas con el objetivo de que residan en ella. Esta limitación se aplicará en zonas declaradas de mercado tensionado y mientras mantengan esa condición.. El objetivo del Govern y los comuns es que los consistorios puedan activar estos mecanismos antes de las elecciones municipales de 2027. Además, la iniciativa podrá llegar a los plenos municipales no solo por vía gubernamental, sino también a propuesta de asociaciones privadas y entidades sociales.. En este sentido, el gobierno municipal liderado por Jaume Collboni podría convertir a Barcelona en la «primera ciudad» en prohibir compras especulativas. De hecho, la líder de BComú en el Ayuntamiento de Barcelona, Gemma Tarafa, ha reclamado al gobierno municipal que materialice el plan especial necesario para hacer posible la medida en la capital catalana, así como aprobar la modificación del plan urbanístico (MPGM) que presentarán en el pleno de febrero para definir que «los pisos son para vivir», indica la formación en un comunicado este jueves.. ¿Qué dice la prohibición?. El acuerdo establece un régimen diferenciado entre pequeños y grandes propietarios. Los pequeños propietarios podrán adquirir hasta un máximo de cuatro viviendas en su municipio de residencia habitual —frente a la única vivienda que contemplaba inicialmente la propuesta de los comuns— siempre que las destinen a alquiler con el precio topado, a residencia habitual propia o a familiares de hasta segundo grado. En cambio, los grandes tenedores no podrán comprar pisos de forma individual y solo podrán adquirir edificios enteros, con la obligación de destinarlos íntegramente a alquiler residencial con precios regulados. El texto prevé además mecanismos para impedir la compra progresiva piso a piso de un mismo edificio con fines especulativos.. En el caso de las segundas residencias, tanto pequeños como grandes propietarios podrán adquirir vivienda en un municipio distinto al de su residencia habitual, aunque no podrán destinarla al alquiler. Quedan exentas de estas limitaciones las administraciones públicas, las fundaciones y las entidades del tercer sector que trabajen con vivienda social, siempre que los inmuebles se destinen a alquiler protegido, social o asequible.
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