En la colección Carmen Thyssen del Museo Thyssen-Bornemisza, hay un melancólico cuadro de pequeño formato que muestra una laguna bajo una luz esfuminada, hasta cuya ribera llega una exuberante vegetación tropical de la que destacan unas palmeras reales. Un bote de vela surca las aguas entre la bruma. El cuadro, pintado en 1869, es de Martin Johnson Heade y se llama Amanecer en Nicaragua. No creo que muchos visitantes se fijen en él.. Seguir leyendo
Martin Johnson Heade y Mark Twain se sintieron atraídos por la naturaleza tropical de ensueño del país centroamericano
En la colección Carmen Thyssen del Museo Thyssen-Bornemisza, hay un melancólico cuadro de pequeño formato que muestra una laguna bajo una luz esfuminada, hasta cuya ribera llega una exuberante vegetación tropical de la que destacan unas palmeras reales. Un bote de vela surca las aguas entre la bruma. El cuadro, pintado en 1869, es de Martin Johnson Heade y se llama Amanecer en Nicaragua. No creo que muchos visitantes se fijen en él.. Seguir leyendo
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