Olvido Gara, más conocida como Alaska, ha acudido al plató de El Hormiguero para hablar de su último disco con Fangoria, La verdad o la imaginación, del que interpretó un tema al final, Me voy.. La cantante, casada con Mario Vaquerizo, habló de muchas cosas, en un juego, extrapolando los temas del disco, que de alguna manera tienen que ver con ella.. Así, Alaska dijo que prefiere la imaginación a la verdad. «La imaginación te ayuda a sobrevivir a la verdad. Esto es un mundo paralelo: lo que haces, lo que lees, lo que vives para sobrevivir a la cruda realidad. La imaginación ayuda a tener un mundo que te resulte más agradable».. Sobre la verdad, que a veces resulta directa, dijo: «A veces, tengo que decir: ¿Te he preguntado a ti? Pues no me digas tu opinión si no te la he pedido. Eso es ser maleducado».. Dijo que sus ciudades favoritas en el mundo son, por este orden, Benidorm, Londres, Madrid y México y que cree que si volviera a conocer a Mario ahora, se enamoraría de nuevo de él, que a veces se olvida de que está cerca y cuando lo ve, piensa que le gustan mucho sus ojos.. Contó que apenas bebe, que pasa de estar contenta a caerse redonda. «Me gusta mucho la sidra y soy mala bebedora. Tengo muy poco aguante. Pero en casa estamos bien repartidos. Yo he sido agitadora nocturna. He tenido bares. Lo he vivido mucho durante una temporada de mi vida».. Respecto a sus manías, no soporta ver a la gente lavándose los dientes (su marido no aguanta los pies ajenos y siempre va con calcetín a la playa). En los realities y en el cine el momento que la gente está en el baño no lo puedo ver. Me da asco. Los dentistas no sé cómo hacen, son las personas con más valor del mundo».. Reconoció que con la edad «yo he cogido más manías (que Mario), también porque soy hija única. Y vienes con las manías de serie. Mario es una persona que ha trabajado en una oficina y hablan todos a la vez. Yo si hablas no puedo trabajar. Nuevas no tengo, son las de siempre. Lo apunto todo, que no estés hablando a mi lado, que no me corten cuando hablo… Es que luego no puedo recuperar».. Y de su dieta señaló que «las patatas fritas son las reinas. Pero no somos especialitos. Además, Mario fue el típico niño que comió. lentejas, cocido, carne, verdura.. Todo. De las salchipapás, quítame las ‘salchi'».. Colecciona bolsas de plástico, de Galerías Preciados, Saldos Arias, Sepu (grandes almacenes ya desaparecidos) pero reconoce que cuando abre un cajón donde las guardó, se encuentra el plástico deshecho, en polvo.. Y aceptó que se lleva con ella misma «razonablemente bien. Me lo trabajo. Yo me quiero mucho, pero no siempre al 100%. Es que es lo que hay». Y que en su epitafio pondrá: «Se conoció a sí misma».. Dio consejos a los jóvenes músicos, como que los conciertos no duren más de una hora, aunque ella puede soportar a Raphael, tres, de lo que le gusta.
La cantante acudió al plató con Pablo Motos para presentar su nuevo disco con Fangoria, ‘La verdad o la imaginación’.
20MINUTOS.ES – Televisión
Olvido Gara, más conocida como Alaska, ha acudido al plató de El Hormiguero para hablar de su último disco con Fangoria, La verdad o la imaginación, del que interpretó un tema al final, Me voy.. La cantante, casada con Mario Vaquerizo, habló de muchas cosas, en un juego, extrapolando los temas del disco, que de alguna manera tienen que ver con ella.. Así, Alaska dijo que prefiere la imaginación a la verdad. «La imaginación te ayuda a sobrevivir a la verdad. Esto es un mundo paralelo: lo que haces, lo que lees, lo que vives para sobrevivir a la cruda realidad. La imaginación ayuda a tener un mundo que te resulte más agradable».. Sobre la verdad, que a veces resulta directa, dijo: «A veces, tengo que decir: ¿Te he preguntado a ti? Pues no me digas tu opinión si no te la he pedido. Eso es ser maleducado».. Dijo que sus ciudades favoritas en el mundo son, por este orden, Benidorm, Londres, Madrid y México y que cree que si volviera a conocer a Mario ahora, se enamoraría de nuevo de él, que a veces se olvida de que está cerca y cuando lo ve, piensa que le gustan mucho sus ojos.. Contó que apenas bebe, que pasa de estar contenta a caerse redonda. «Me gusta mucho la sidra y soy mala bebedora. Tengo muy poco aguante. Pero en casa estamos bien repartidos. Yo he sido agitadora nocturna. He tenido bares. Lo he vivido mucho durante una temporada de mi vida».. Respecto a sus manías, no soporta ver a la gente lavándose los dientes (su marido no aguanta los pies ajenos y siempre va con calcetín a la playa). En los realities y en el cine el momento que la gente está en el baño no lo puedo ver. Me da asco. Los dentistas no sé cómo hacen, son las personas con más valor del mundo».. Reconoció que con la edad «yo he cogido más manías (que Mario), también porque soy hija única. Y vienes con las manías de serie. Mario es una persona que ha trabajado en una oficina y hablan todos a la vez. Yo si hablas no puedo trabajar. Nuevas no tengo, son las de siempre. Lo apunto todo, que no estés hablando a mi lado, que no me corten cuando hablo… Es que luego no puedo recuperar».. Y de su dieta señaló que «las patatas fritas son las reinas. Pero no somos especialitos. Además, Mario fue el típico niño que comió. lentejas, cocido, carne, verdura.. Todo. De las salchipapás, quítame las ‘salchi'».. Colecciona bolsas de plástico, de Galerías Preciados, Saldos Arias, Sepu (grandes almacenes ya desaparecidos) pero reconoce que cuando abre un cajón donde las guardó, se encuentra el plástico deshecho, en polvo.. Y aceptó que se lleva con ella misma «razonablemente bien. Me lo trabajo. Yo me quiero mucho, pero no siempre al 100%. Es que es lo que hay». Y que en su epitafio pondrá: «Se conoció a sí misma».. Dio consejos a los jóvenes músicos, como que los conciertos no duren más de una hora, aunque ella puede soportar a Raphael, tres, de lo que le gusta.
