El objetivo de la Estrategia europea «De la granja a la mesa» marca que el 25% de la producción agrícola tiene que ser ecológica en 2030. Andalucía ya supera el 30%. Prácticamente, una de cada tres hectáreas cultivadas en la comunidad son ecológicas, lo que supone más de la mitad del total nacional. La Superficie Agrícola Utilizada (SAU, por sus siglas) en Andalucía constituye aproximadamente el 50% de la superficie total del territorio andaluz. El auge de la agricultura ecológica, de momento, no se acompasa con la demanda de consumo de sus productos, que se queda en un 2,3%.. Según recoge la Ley de Impulso y Promoción de la Producción Ecológica y Otras Producciones Agrarias, Pesqueras y Acuícolas Certificadas, consultada por LA RAZÓN, «en Andalucía, la producción ecológica se encuentra en auge, siendo líderes tanto a nivel nacional como europeo». La superficie de esta producción diferenciada está en torno a los 1,5 millones de hectáreas, lo que supone aproximadamente el 30% de la superficie agraria de la comunidad autónoma. El número de operadores asciende a más de 21.500», recoge el Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía (BOPA). Asimismo, en Andalucía «existen aproximadamente 6.200 explotaciones ganaderas y más de 3.300 industrias bajo esta certificación». Se trata de «un actor importante en materia agroalimentaria en Andalucía, generando el 21,5 % del empleo agrario» de Andalucía. «No obstante», recoge la norma, «la evolución del consumo no está acompasada con el crecimiento de la producción. Para afianzar el avance de estas producciones, existe la necesidad de acercar el crecimiento de la producción a los índices de consumo, que son bastante más bajos, con el 2,3 % del total de alimentos». El sector ha solicitado reiteradamente una adecuación del marco legislativo para «introducir medidas dirigidas al fomento del consumo y al impulso de la producción ecológica». Con esta norma aprobada por el Parlamento andaluz a finales del año pasado se pretende «dar respuesta a esta demanda, impulsando la promoción del consumo». Entre las producciones agrarias certificadas se encuentra la «producción integrada». Actualmente, la superficie bajo esta certificación de calidad en Andalucía es de alrededor de 433.000 hectáreas y en torno a 45.000 productores, existiendo 26 reglamentos específicos.. Uno de los fines de la norma pasa por la «mitigación del cambio climático y adaptación al mismo; el uso sostenible y la protección de los paisajes, el agua y el suelo; la transición hacia una economía circular, incluida la reducción del desperdicio de alimentos; la prevención y control de la contaminación, y la protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas, teniendo en cuenta» la Ley de Economía Circular de Andalucía.. La norma establece que «se fomentará la producción ecológica de forma prioritaria en la red de espacios naturales protegidos de Andalucía y en los municipios de sus áreas de influencia socioeconómica». «Con el fin de desarrollar la cadena de transformación y comercialización y reforzar la demanda del producto ecológico, se podrán conceder incentivos a la transformación y comercialización de productos ecológicos», indica la ley, que considerará «de manera prioritaria aquellos proyectos que refuercen la posición de los productores en la cadena de valor».
La Ley de Impulso y Promoción de la Producción Ecológica busca el impulso del consumo respetando el medio ambiente
El objetivo de la Estrategia europea «De la granja a la mesa» marca que el 25% de la producción agrícola tiene que ser ecológica en 2030. Andalucía ya supera el 30%. Prácticamente, una de cada tres hectáreas cultivadas en la comunidad son ecológicas, lo que supone más de la mitad del total nacional. La Superficie Agrícola Utilizada (SAU, por sus siglas) en Andalucía constituye aproximadamente el 50% de la superficie total del territorio andaluz. El auge de la agricultura ecológica, de momento, no se acompasa con la demanda de consumo de sus productos, que se queda en un 2,3%.. Según recoge la Ley de Impulso y Promoción de la Producción Ecológica y Otras Producciones Agrarias, Pesqueras y Acuícolas Certificadas, consultada por LA RAZÓN, «en Andalucía, la producción ecológica se encuentra en auge, siendo líderes tanto a nivel nacional como europeo». La superficie de esta producción diferenciada está en torno a los 1,5 millones de hectáreas, lo que supone aproximadamente el 30% de la superficie agraria de la comunidad autónoma. El número de operadores asciende a más de 21.500», recoge el Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía (BOPA). Asimismo, en Andalucía «existen aproximadamente 6.200 explotaciones ganaderas y más de 3.300 industrias bajo esta certificación». Se trata de «un actor importante en materia agroalimentaria en Andalucía, generando el 21,5 % del empleo agrario» de Andalucía. «No obstante», recoge la norma, «la evolución del consumo no está acompasada con el crecimiento de la producción. Para afianzar el avance de estas producciones, existe la necesidad de acercar el crecimiento de la producción a los índices de consumo, que son bastante más bajos, con el 2,3 % del total de alimentos». El sector ha solicitado reiteradamente una adecuación del marco legislativo para «introducir medidas dirigidas al fomento del consumo y al impulso de la producción ecológica». Con esta norma aprobada por el Parlamento andaluz a finales del año pasado se pretende «dar respuesta a esta demanda, impulsando la promoción del consumo». Entre las producciones agrarias certificadas se encuentra la «producción integrada». Actualmente, la superficie bajo esta certificación de calidad en Andalucía es de alrededor de 433.000 hectáreas y en torno a 45.000 productores, existiendo 26 reglamentos específicos.. Uno de los fines de la norma pasa por la «mitigación del cambio climático y adaptación al mismo; el uso sostenible y la protección de los paisajes, el agua y el suelo; la transición hacia una economía circular, incluida la reducción del desperdicio de alimentos; la prevención y control de la contaminación, y la protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas, teniendo en cuenta» la Ley de Economía Circular de Andalucía.. La norma establece que «se fomentará la producción ecológica de forma prioritaria en la red de espacios naturales protegidos de Andalucía y en los municipios de sus áreas de influencia socioeconómica». «Con el fin de desarrollar la cadena de transformación y comercialización y reforzar la demanda del producto ecológico, se podrán conceder incentivos a la transformación y comercialización de productos ecológicos», indica la ley, que considerará «de manera prioritaria aquellos proyectos que refuercen la posición de los productores en la cadena de valor».
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