La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha anunciado una importante reordenación de los formatos de antibióticos disponibles en el mercado con el objetivo de fomentar un uso más responsable y reducir el riesgo de automedicación y resistencias bacterianas.. A lo largo del próximo año, España retirará siete presentaciones de antibióticos de gran tamaño, entre ellas algunas de amoxicilina, amoxicilina con ácido clavulánico, fosfomicina o cefuroxima, que incluyen más unidades de las necesarias para la mayoría de tratamientos habituales. Paralelamente, se incorporarán cuatro nuevos formatos más reducidos adaptados a las pautas clínicas actuales.. En concreto, se eliminarán las presentaciones de amoxicilina de 30 unidades de 1000, 750, 500 y 250 mg; amoxicilina clavulánico de 30 unidades de 875/125, 500/125 y 250/62,5 mg y la de 100-12,5 mg/mL; fenoximetilpenicilina de 40 unidades de 500 mg; cloxacilina 40 unidades de 500 mg; cefuroxima de 20 unidades de 500 y 250 mg; cefixima, 21 unidades de 200 mg; y fosfomicina, 2 unidades de 3 g y 12 unidades de 500 mg.. Por su parte, se incorporarán nuevos formatos más ajustados: 20 unidades de amoxicilina 250; fenoximetilpenicilina 160 mL; y 20 unidades de amoxicilina clavulánico de 500/125 mg y 250/62,5 mg.. Según la AEMPS, entre el 35% y el 40% de las prescripciones incluyen actualmente más dosis de las requeridas, lo que facilita que los pacientes conserven comprimidos sobrantes y puedan reutilizarlos sin supervisión médica, aumentando así el riesgo de resistencias bacterianas.. 3.000 muertes al año en España por resistencias bacterianas. Desde el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) se subraya que este cambio responde principalmente a criterios de salud pública. Cada año, las infecciones por bacterias resistentes causan alrededor de 33.000 muertes en Europa, unas 3.000 en España.. Además del impacto sanitario, la medida también tiene un componente medioambiental, pues impedirá que esos excedentes acaben en la basura o el desagüe.. La transición se realizará de forma progresiva durante un año y no afectará a los tratamientos ya disponibles en farmacias. La AEMPS también trabaja en actualizar los sistemas de prescripción para ajustar automáticamente los envases a la duración de los tratamientos.. Las autoridades sanitarias insisten en que el objetivo es mantener la eficacia de los tratamientos y garantizar la seguridad del paciente, al tiempo que se promueve un uso más racional de los antibióticos.
Sanidad ajusta las cajas de fármacos como la amoxicilina a la duración real de los tratamientos para reducir el riesgo de automedicación y resistencias bacterianas
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha anunciado una importante reordenación de los formatos de antibióticos disponibles en el mercado con el objetivo de fomentar un uso más responsable y reducir el riesgo de automedicación y resistencias bacterianas.. A lo largo del próximo año, España retirará siete presentaciones de antibióticos de gran tamaño, entre ellas algunas de amoxicilina, amoxicilina con ácido clavulánico, fosfomicina o cefuroxima, que incluyen más unidades de las necesarias para la mayoría de tratamientos habituales. Paralelamente, se incorporarán cuatro nuevos formatos más reducidos adaptados a las pautas clínicas actuales.. En concreto, se eliminarán las presentaciones de amoxicilina de 30 unidades de 1000, 750, 500 y 250 mg; amoxicilina clavulánico de 30 unidades de 875/125, 500/125 y 250/62,5 mg y la de 100-12,5 mg/mL; fenoximetilpenicilina de 40 unidades de 500 mg; cloxacilina 40 unidades de 500 mg; cefuroxima de 20 unidades de 500 y 250 mg; cefixima, 21 unidades de 200 mg; y fosfomicina, 2 unidades de 3 g y 12 unidades de 500 mg.. Por su parte, se incorporarán nuevos formatos más ajustados: 20 unidades de amoxicilina 250; fenoximetilpenicilina 160 mL; y 20 unidades de amoxicilina clavulánico de 500/125 mg y 250/62,5 mg.. Según la AEMPS, entre el 35% y el 40% de las prescripciones incluyen actualmente más dosis de las requeridas, lo que facilita que los pacientes conserven comprimidos sobrantes y puedan reutilizarlos sin supervisión médica, aumentando así el riesgo de resistencias bacterianas.. Desde el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) se subraya que este cambio responde principalmente a criterios de salud pública. Cada año, las infecciones por bacterias resistentes causan alrededor de 33.000 muertes en Europa, unas 3.000 en España.. Además del impacto sanitario, la medida también tiene un componente medioambiental, pues impedirá que esos excedentes acaben en la basura o el desagüe.. La transición se realizará de forma progresiva durante un año y no afectará a los tratamientos ya disponibles en farmacias. La AEMPS también trabaja en actualizar los sistemas de prescripción para ajustar automáticamente los envases a la duración de los tratamientos.. Las autoridades sanitarias insisten en que el objetivo es mantener la eficacia de los tratamientos y garantizar la seguridad del paciente, al tiempo que se promueve un uso más racional de los antibióticos.
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