Las negociaciones para sacar adelante los presupuestos se mantienen en un plano extremadamente discreto. Desde la Conselleria de Hacienda se trabaja desde hace meses en la elaboración de unas cuentas, pues la intención del presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, es aprobar unos presupuestos cuando los todavía vigente cumplan un año.. Con el acuerdo de Extremadura cerrado y la probabilidad de que este no sea el último, las miradas se han puesto en la Comunitat Valenciana. Sin embargo, el hermetismo es máximo y la única realidad es que, si se quieren aprobar en tiempo y forma, el anteproyecto de ley deberá presentarse en el Consell antes de que acabe este mes de abril.. El ajuste de los números nunca es fácil, pero en el contexto actual, a un año de elecciones lo hace todavía más complicado. Por poner un ejemplo, los docentes amenazan con ir a una huelga indefinida si no se les garantiza una subida de salario, y las necesidades de Sanidad y en Servicios Sociales no han dejado de aumentar. La reducción de cualquier partida en este ámbito será aprovechada por la izquierda para señalar a PP y Vox por recortar en derechos sociales y, a buen seguro, le echarán en cara que no acepte el modelo de financiación propuesto por el Gobierno de España que les permitiría sumar 3.600 millones de euros en ingresos.. El PP además sabe que tendrá que realizar alguna concesión a Vox para que le dé el visto bueno. Como ya ha ocurrido en Extremadura y como también se ha evidenciado en Les Corts, el punto de acuerdo más factible reside en la inmigración.. En la versión oficial, ni se confirma ni se desmiente que haya negociaciones, una cuestión que preocupa también a los empresarios. «Seguimos con la ambición y con el deseo de que los valencianos tengan un presupuesto a la mayor brevedad, pero sinceramente no formo parte de las conversaciones, si las hubiera», aseguró este viernes el portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Miguel Barrachina que no quiso confirmar ni siquiera que se esté hablando de esta cuestión.. Aprovechó además para recordar que el presupuesto actual entró en vigor la primera semana de junio del año pasado y señaló al Gobierno de Pedro Sánchez por sumar ya tres años sin cuentas. «Eso perjudica y daña especialmente a aquellos como la provincia de Alicante que fue la peor tratada, al ser la 52 de los 52 territorios en España; es un castigo por triplicado al haberse prorrogado en tres ocasiones ese presupuesto».. El 2 de julio, último pleno. El procedimiento que establece el Estatuto de Autonomía es claro: la Generalitat debe presentar la Ley de Presupuestos al menos con dos meses de antelación antes de finalizar el año.. Ahora, la dana del 29 de octubre de 2024 trastocó el calendario previsto y se acabaron prorrogando. Hasta el 28 de mayo no se aprobaron los que todavía siguen en vigor.. Les Corts fijó el 3 de julio como última fecha de su periodo de sesiones y hay plenos ordinarios programados para el día 1 y 2 de julio, por lo que los diputados podrían irse de vacaciones votando los Presupuestos de 2026.. Con todo, si no se presentan estos presupuestos antes de que acabe el mes, se pasará a la opción de dejarlos hasta septiembre. Pérez Llorca ya dejó entrever que, si ese fuera el caso, pasarían a negociar los de 2027 directamente para volver a la «normalidad» que fija el Estatuto de Autonomía de presentarlos antes de noviembre y aprobar los del curso siguiente antes de finalizar el año. «Poco a poco habrá que ir recuperando la normalidad y plantear Presupuestos en septiembre, que es cuando se suelen afrontar», dijo.
Las cuentas están casi listas y el acuerdo en Extremadura podría abrir una vía para presentarlos antes de que acabe el mes de abril
Las negociaciones para sacar adelante los presupuestos se mantienen en un plano extremadamente discreto. Desde la Conselleria de Hacienda se trabaja desde hace meses en la elaboración de unas cuentas, pues la intención del presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, es aprobar unos presupuestos cuando los todavía vigente cumplan un año.. Con el acuerdo de Extremadura cerrado y la probabilidad de que este no sea el último, las miradas se han puesto en la Comunitat Valenciana. Sin embargo, el hermetismo es máximo y la única realidad es que, si se quieren aprobar en tiempo y forma, el anteproyecto de ley deberá presentarse en el Consell antes de que acabe este mes de abril.. El ajuste de los números nunca es fácil, pero en el contexto actual, a un año de elecciones lo hace todavía más complicado. Por poner un ejemplo, los docentes amenazan con ir a una huelga indefinida si no se les garantiza una subida de salario, y las necesidades de Sanidad y en Servicios Sociales no han dejado de aumentar. La reducción de cualquier partida en este ámbito será aprovechada por la izquierda para señalar a PP y Vox por recortar en derechos sociales y, a buen seguro, le echarán en cara que no acepte el modelo de financiación propuesto por el Gobierno de España que les permitiría sumar 3.600 millones de euros en ingresos.. El PP además sabe que tendrá que realizar alguna concesión a Vox para que le dé el visto bueno. Como ya ha ocurrido en Extremadura y como también se ha evidenciado en Les Corts, el punto de acuerdo más factible reside en la inmigración.. En la versión oficial, ni se confirma ni se desmiente que haya negociaciones, una cuestión que preocupa también a los empresarios. «Seguimos con la ambición y con el deseo de que los valencianos tengan un presupuesto a la mayor brevedad, pero sinceramente no formo parte de las conversaciones, si las hubiera», aseguró este viernes el portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Miguel Barrachina que no quiso confirmar ni siquiera que se esté hablando de esta cuestión.. Aprovechó además para recordar que el presupuesto actual entró en vigor la primera semana de junio del año pasado y señaló al Gobierno de Pedro Sánchez por sumar ya tres años sin cuentas. «Eso perjudica y daña especialmente a aquellos como la provincia de Alicante que fue la peor tratada, al ser la 52 de los 52 territorios en España; es un castigo por triplicado al haberse prorrogado en tres ocasiones ese presupuesto».. El 2 de julio, último pleno. El procedimiento que establece el Estatuto de Autonomía es claro: la Generalitat debe presentar la Ley de Presupuestos al menos con dos meses de antelación antes de finalizar el año.. Ahora, la dana del 29 de octubre de 2024 trastocó el calendario previsto y se acabaron prorrogando. Hasta el 28 de mayo no se aprobaron los que todavía siguen en vigor.. Les Corts fijó el 3 de julio como última fecha de su periodo de sesiones y hay plenos ordinarios programados para el día 1 y 2 de julio, por lo que los diputados podrían irse de vacaciones votando los Presupuestos de 2026.. Con todo, si no se presentan estos presupuestos antes de que acabe el mes, se pasará a la opción de dejarlos hasta septiembre. Pérez Llorca ya dejó entrever que, si ese fuera el caso, pasarían a negociar los de 2027 directamente para volver a la «normalidad» que fija el Estatuto de Autonomía de presentarlos antes de noviembre y aprobar los del curso siguiente antes de finalizar el año. «Poco a poco habrá que ir recuperando la normalidad y plantear Presupuestos en septiembre, que es cuando se suelen afrontar», dijo.
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