Los brotes de dermatitis atópica provocan en los niños irritabilidad, mal descanso, falta de concentración, y pérdida de autoestima, por lo que suele ser necesario realizar un tratamiento adecuado de los mismos. A esto, se le suma, además, que durante los meses de invierno aumentan mucho las consultas de dermatología pediátrica, por un empeoramiento de los casos de dermatitis atópica.. “Por una parte, las bajas temperaturas reducen la producción de grasa protectora de la piel, lo que provoca la deshidratación de la misma y hace más probable la formación de eccemas”, explica María Calvo Pulido, dermatología médico-quirúrgica y venereóloga del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid y del Centro médico-quirúrgico Olympia de Madrid.. Pero es que además, según prosigue, en contra de lo que pueda parecer, en invierno nuestro entorno es más seco, lo que aumenta aún más la dificultad de la piel para hidratarse. “Es cierto que normalmente en los meses invernales llueve más y la humedad relativa del aire es mayor; pero, precisamente por esa misma razón, pasamos más tiempo en el interior de las casas, con la calefacción puesta, que reseca mucho el ambiente”, añade.. Consejos para prevenir brotes en invierno. A juicio de esta dermatóloga de Quirónsalud, la mejor prevención es mantener la piel hidratada. La especialista nos da estos seis consejos para mantener esta patología a raya en estas fechas de frío:. Aplicar una crema hidratante todos los días ya que contribuye a mantener el equilibrio lipídico de la piel y, en bebés, ha demostrado reducir el riesgo de que desarrollen la enfermedad.. Evitar el uso de detergentes agresivos para la higiene: Es más aconsejable emplear productos de limpieza sin jabón o aceites limpiadores, que mantienen el manto lipídico de la piel, y proporcionan sensación calmante del picor.. Usar tejidos naturales: Es preferible elegir prendas de lino o algodón.. Humidificar el ambiente.. Evitar el uso de suavizantes o productos con excesivo perfume.. Utilizar cremas barrera para el baño en piscina.. El agua muy caliente reseca aún más la piel, por lo que los baños deben ser breves, con agua templada.. Consejos para prevenir brotes en invierno. Así, María Calvo Pulido recuerda que la dermatitis atópica es una dolencia que afecta de forma especial a los niños, y que se ve influenciada por múltiples factores, muchos de ellos desencadenantes de los brotes, como pueden ser: infecciones virales, vacunas, periodos de estrés, o exposición al cloro, entre otras.. “Pero, al fin y al cabo, todos ellos son factores externos que pueden afectar de manera puntual o incluso pueden ser evitados. Sin embargo, se ha demostrado que también las condiciones climatológicas ejercen efecto sobre la dermatitis, especialmente la temperatura y la humedad”, advierte esta dermatóloga.. Con todo ello, esta especialista del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid, y del Centro médico-quirúrgico Olympia de Madrid, mantiene que, si pese a mantener una hidratación adecuada de la piel, la piel de los niños de pronto presenta zonas secas, rojas y con mucho picor, es necesario consultar con un dermatólogo pediátrico, ya que es muy probable que haya que realizar un tratamiento específico.. “Ante los posibles signos de empeoramiento (rojeces intensas, descamación, eccemas, o picor persistente) se recomienda iniciar el tratamiento prescrito por el dermatólogo para tratar pronto el brote de dermatitis atópica en los menores porque así lograremos reducir cuanto antes la intensidad y la duración del mismo”, añade esta doctora.. Eso sí, advierte sobre el hecho de que en invierno también aumentan otras afecciones cutáneas como las dermatitis irritativas, los sabañones, o las infecciones por rascado; de ahí que, ante la duda, siempre se consulte con un dermatólogo.
La especialista María Calvo Pulido nos da estos seis consejos para mantener esta patología a raya en estas fechas de frío
Los brotes de dermatitis atópica provocan en los niños irritabilidad, mal descanso, falta de concentración, y pérdida de autoestima, por lo que suele ser necesario realizar un tratamiento adecuado de los mismos. A esto, se le suma, además, que durante los meses de invierno aumentan mucho las consultas de dermatología pediátrica, por un empeoramiento de los casos de dermatitis atópica.. “Por una parte, las bajas temperaturas reducen la producción de grasa protectora de la piel, lo que provoca la deshidratación de la misma y hace más probable la formación de eccemas”, explica María Calvo Pulido, dermatología médico-quirúrgica y venereóloga del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid y del Centro médico-quirúrgico Olympia de Madrid.. Pero es que además, según prosigue, en contra de lo que pueda parecer, en invierno nuestro entorno es más seco, lo que aumenta aún más la dificultad de la piel para hidratarse. “Es cierto que normalmente en los meses invernales llueve más y la humedad relativa del aire es mayor; pero, precisamente por esa misma razón, pasamos más tiempo en el interior de las casas, con la calefacción puesta, que reseca mucho el ambiente”, añade.. Consejos para prevenir brotes en invierno. A juicio de esta dermatóloga de Quirónsalud, la mejor prevención es mantener la piel hidratada. La especialista nos da estos seis consejos para mantener esta patología a raya en estas fechas de frío:. Aplicar una crema hidratante todos los días ya que contribuye a mantener el equilibrio lipídico de la piel y, en bebés, ha demostrado reducir el riesgo de que desarrollen la enfermedad.. Evitar el uso de detergentes agresivos para la higiene: Es más aconsejable emplear productos de limpieza sin jabón o aceites limpiadores, que mantienen el manto lipídico de la piel, y proporcionan sensación calmante del picor.. Usar tejidos naturales: Es preferible elegir prendas de lino o algodón.. Humidificar el ambiente.. Evitar el uso de suavizantes o productos con excesivo perfume.. Utilizar cremas barrera para el baño en piscina.. El agua muy caliente reseca aún más la piel, por lo que los baños deben ser breves, con agua templada.. Consejos para prevenir brotes en invierno. Así, María Calvo Pulido recuerda que la dermatitis atópica es una dolencia que afecta de forma especial a los niños, y que se ve influenciada por múltiples factores, muchos de ellos desencadenantes de los brotes, como pueden ser: infecciones virales, vacunas, periodos de estrés, o exposición al cloro, entre otras.. “Pero, al fin y al cabo, todos ellos son factores externos que pueden afectar de manera puntual o incluso pueden ser evitados. Sin embargo, se ha demostrado que también las condiciones climatológicas ejercen efecto sobre la dermatitis, especialmente la temperatura y la humedad”, advierte esta dermatóloga.. Con todo ello, esta especialista del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid, y del Centro médico-quirúrgico Olympia de Madrid, mantiene que, si pese a mantener una hidratación adecuada de la piel, la piel de los niños de pronto presenta zonas secas, rojas y con mucho picor, es necesario consultar con un dermatólogo pediátrico, ya que es muy probable que haya que realizar un tratamiento específico.. “Ante los posibles signos de empeoramiento (rojeces intensas, descamación, eccemas, o picor persistente) se recomienda iniciar el tratamiento prescrito por el dermatólogo para tratar pronto el brote de dermatitis atópica en los menores porque así lograremos reducir cuanto antes la intensidad y la duración del mismo”, añade esta doctora.. Eso sí, advierte sobre el hecho de que en invierno también aumentan otras afecciones cutáneas como las dermatitis irritativas, los sabañones, o las infecciones por rascado; de ahí que, ante la duda, siempre se consulte con un dermatólogo.
Noticias de Sociedad en La Razón
