El PSdeG atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en materia de igualdad. La gestión del caso de José Tomé, expresidente de la Diputación de Lugo, denunciado por acoso sexual a través del canal interno del partido, ha abierto un debate profundo en el seno del feminismo socialista gallego, con consecuencias políticas que van más allá del relevo orgánico en la provincia lucense.. El último episodio se producía el pasado viernes, cuando Silvia Fraga, secretaria de Igualdad del PSdeG, presentaba su dimisión irrevocable. Una renuncia que, según trascendía después, se debió a su desacuerdo con la forma en que la dirección autonómica gestionó el caso.. Tensión interna. En este sentido, fuentes de la información del partido en Galicia, en una información recogida por la Agencia EFE, explicaban que la renuncia de Fraga se produjo después de que la dirección difundiera un primer comunicado sobre el caso Tomé sin contar con ella ni mencionarla.. Esta decisión evidencia la falta de sintonía interna en un área tan sensible para un partido que se reivindica feminista. Fraga abandonó el cargo el pasado viernes tras comunicar verbalmente su decisión en la Ejecutiva y sin participar en la reunión.. La exresponsable de Igualdad había defendido hasta el último momento la necesidad de reforzar los protocolos, proteger a las víctimas y actuar con mayor contundencia política. Su dimisión vista por muchos como un acto de coherencia y compromiso feminista, pero también como la constatación de que algo se había hecho mal.. El respaldo de las mujeres socialistas. Durante el fin de semana, el malestar cristalizó en un manifiesto abierto “por el feminismo en el PSdeG-PSOE”, impulsado inicialmente por un grupo de cargos y militantes socialistas.. Hoy ese texto suma más de 160 firmas, entre ellas las de varias alcaldesas, portavoces municipales, exdiputadas, exdelegadas del Gobierno y referentes históricos del socialismo gallego.. Las firmantes denuncian que los hechos conocidos han generado “estupor, vergüenza y desafección” en un partido que “lleva el feminismo grabado en su alma” y subrayan que no pueden permanecer impasibles ante la dimisión de Fraga tras lo que consideran un “trabajo ejemplar”.. Asimismo, reivindican la tolerancia cero frente al acoso, reclaman transparencia en la resolución de las denuncias y exigen procesos rigurosos centrados en la protección de las víctimas.. El manifiesto, que sigue abierto a nuevas adhesiones, se dirige no solo a la militancia socialista, sino también a la ciudadanía, con un mensaje claro: la respuesta del partido ante este tipo de situaciones es una cuestión de credibilidad democrática.. “Se hizo lo que había que hacer”. En este marco, la secretaria de Organización, Lara Méndez, defendía este fin de semana que el partido actuó “como establecen los protocolos” y que hizo “lo que tenía que hacer” desde el momento en que tuvo conocimiento de la denuncia interna.. Méndez insistió en que la dirección no tuvo contacto directo con la víctima, que la información llegó a través de una tercera persona y que la única actuación posible era animar a denunciar formalmente, subrayando las limitaciones legales para actuar en nombre de una víctima sin su consentimiento. En cuanto el caso trascendió a los medios, defendió, la reacción fue inmediata y en menos de 24 horas Tomé presentó su dimisión como presidente de la Diputación.. Sobre la salida de Fraga, la dirección se limitó a agradecerle el trabajo realizado y a señalar que, del mismo modo que se accede voluntariamente a un cargo, también se puede dejar cuando se considere oportuno.
La renuncia de la ex secretaria de Igualdad por la gestión de la crisis suma ya el respaldo de más de 160 mujeres socialistas
El PSdeG atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en materia de igualdad. La gestión del caso de José Tomé, expresidente de la Diputación de Lugo, denunciado por acoso sexual a través del canal interno del partido, ha abierto un debate profundo en el seno del feminismo socialista gallego, con consecuencias políticas que van más allá del relevo orgánico en la provincia lucense.. El último episodio se producía el pasado viernes, cuando Silvia Fraga, secretaria de Igualdad del PSdeG, presentaba su dimisión irrevocable. Una renuncia que, según trascendía después, se debió a su desacuerdo con la forma en que la dirección autonómica gestionó el caso.. Tensión interna. En este sentido, fuentes de la información del partido en Galicia, en una información recogida por la Agencia EFE, explicaban que la renuncia de Fraga se produjo después de que la dirección difundiera un primer comunicado sobre el caso Tomé sin contar con ella ni mencionarla.. Esta decisión evidencia la falta de sintonía interna en un área tan sensible para un partido que se reivindica feminista. Fraga abandonó el cargo el pasado viernes tras comunicar verbalmente su decisión en la Ejecutiva y sin participar en la reunión.. La exresponsable de Igualdad había defendido hasta el último momento la necesidad de reforzar los protocolos, proteger a las víctimas y actuar con mayor contundencia política. Su dimisión vista por muchos como un acto de coherencia y compromiso feminista, pero también como la constatación de que algo se había hecho mal.. El respaldo de las mujeres socialistas. Durante el fin de semana, el malestar cristalizó en un manifiesto abierto “por el feminismo en el PSdeG-PSOE”, impulsado inicialmente por un grupo de cargos y militantes socialistas.. Hoy ese texto suma más de 160 firmas, entre ellas las de varias alcaldesas, portavoces municipales, exdiputadas, exdelegadas del Gobierno y referentes históricos del socialismo gallego.. Las firmantes denuncian que los hechos conocidos han generado “estupor, vergüenza y desafección” en un partido que “lleva el feminismo grabado en su alma” y subrayan que no pueden permanecer impasibles ante la dimisión de Fraga tras lo que consideran un “trabajo ejemplar”.. Asimismo, reivindican la tolerancia cero frente al acoso, reclaman transparencia en la resolución de las denuncias y exigen procesos rigurosos centrados en la protección de las víctimas.. El manifiesto, que sigue abierto a nuevas adhesiones, se dirige no solo a la militancia socialista, sino también a la ciudadanía, con un mensaje claro: la respuesta del partido ante este tipo de situaciones es una cuestión de credibilidad democrática.. “Se hizo lo que había que hacer”. En este marco, la secretaria de Organización, Lara Méndez, defendía este fin de semana que el partido actuó “como establecen los protocolos” y que hizo “lo que tenía que hacer” desde el momento en que tuvo conocimiento de la denuncia interna.. Méndez insistió en que la dirección no tuvo contacto directo con la víctima, que la información llegó a través de una tercera persona y que la única actuación posible era animar a denunciar formalmente, subrayando las limitaciones legales para actuar en nombre de una víctima sin su consentimiento. En cuanto el caso trascendió a los medios, defendió, la reacción fue inmediata y en menos de 24 horas Tomé presentó su dimisión como presidente de la Diputación.. Sobre la salida de Fraga, la dirección se limitó a agradecerle el trabajo realizado y a señalar que, del mismo modo que se accede voluntariamente a un cargo, también se puede dejar cuando se considere oportuno.
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