«Papito de mi vida, no sé si cuando escuches esto me querrás responder o me querrás matar, no sé…». Así arranca la madre del niño brutalmente asesinado en Almería en unos audios remitidos al abuelo de la víctima, a los que accedió LA RAZÓN. El abuelo de Lucca, la víctima de cuatro años del crimen de Garrucha, ha pedido al juzgado poder incinerar el cadáver de su nieto. La madre -Bárbara Ysmar- continúa teniendo la patria potestad a pesar de estar en prisión, al igual que su pareja, acusados del maltrato y la muerte del pequeño. De momento, se niega a firmar para autorizar su entierro o incineración. El abogado de la familia, José Luis Martínez, informó de que se han iniciado los trámites para poder dar descanso al cuerpo del pequeño Lucca. También se han iniciado los trámites para conseguir la patria potestad de su otro nieto no nato, ya que la presunta asesina está embarazada de cinco meses. Según la investigación de la Guardia Civil, la pareja de la madre habría violado y golpeado hasta matar al niño. Los agentes no descartan incluso que la madre fuese testigo de una parte de la agresión.. «Yo me desperté tranquila porque Juan trabajó hoy por mí, allí abajo, en el kiosco, porque yo no me sentía bien y se fue», continúa la mujer en el audio en el que da su primera versión de los hechos. La mujer explica que su pareja «mañana sale a Madrid por un trabajo que gracias a Dios le salió». «Yo me quedé en casa con el bebé y Lucas estuvo bien, comimos», señala, antes de comentar que estaba «con los dientes» pero «estaba bien, estaba tranquilo, estábamos jugando». «A eso de la tarde se puso un poco mal», comenta la madre, «y le pregunté si quería salir un rato conmigo, para distraerse». «Y salimos a caminar un rato por aquí por la playa», señala para comentar entre lágrimas que «no sé, papá, el niño se empezó a poner mal, nos paramos y traté que me hablara», señala. «No sé qué pasó, intenté moverlo, hablar con él», señala. «Entré en pánico, papi», comenta. «Empecé a caminar como loca y no sé dónde estuve», señala. «El niño no me reacciona», sigue con llanto continúo. «No sé qué hacer. Intenté ayudarlo, papá, pero nada», prosigue. «No sé qué pasó, papá. No sé qué hacer», clama. «Me voy a ir con mi hijo», continúa. «Por favor, no me odie», señala también. «Juan David también estaba llamándome pero entré en pánico», explica en el audio. «Estoy mal de la cabeza, no sé qué me pasa», añade. «Estoy como loca. Aparte, estoy mal, no quiero vivir así. Yo sólo quería el bien para mi hijo, papito», dice. «Estaba intentando hacer lo mejor para él».. Según el auto de ingreso en prisión, sobre las 11:00 horas del pasado 3 de diciembre la madre del menor se fue a preparar comidas al quiosco en el que trabajaba, dejando solos en la vivienda a su pareja y al niño. Juan David habría aprovechado para violar al menor y golpearlo “de forma reiterada” en el abdomen y otras partes del cuerpo.. Una agresión que, según el informe preliminar de la autopsia, al que ha tenido acceso EFE, habría provocado la muerte de la víctima a causa de un shock hipovolémico, desgarro hepático y un politraumatismo abdominal con derrame intestinal.. «Yo no sé qué hacer ahora», continúa la madre. «No sé, papá. Yo no voy a aguantar todo esto», sigue. «Voy a llamar ahorita a la Policía ya, no me importa. Me entrego, porque en realidad yo no lo hice nada, yo sólo sé que se empezó a sentir mal», argumenta. «Entré en pánico, empecé a caminar como loca, ni siquiera sé dónde estoy», añade. «Estoy perdida, tengo la cabeza hecha un mocho». «Me quitaron lo más preciado, me quitaron a mi vida», prosigue la madre. «Dios… la puta brujería que nos están echando», señala. «Veía cosas, estaba mal». La mujer alude de nuevo a su pareja, Juan David y a que empieza «a ver cosas de repente, me estoy volviendo loca». La mujer habla de forma ininteligible sobre compartir la ubicación «para que venga a buscarme no sé si viva no sé si muerta, porque yo no aguanto». «Se llevaron mi vida, me quitaron mi vida», dice. «El puto desgraciado que me está haciendo brujería», justifica. «De repente a Lucca empezaron a salirle cosas en el cuerpo» y «yo intentando que reaccionara», señala. «Ya no quiero nada, no quiero vivir, papito. Me estoy ahogando», indica. «Sólo quiero pedirle perdón, por tanto, por ser tan mala hija, por ser tan mal agradecida con ustedes, por no saber cuidar a su nieto», dice. «Ustedes hicieron todo por mí, me dieron su amor, su apoyo, si compresión, siempre estuvieron para mí», narra entre sollozos. «Yo no pude ni siquiera cuidar del niño», se justifica. «Yo no me voy a quedar sin mi hijo, yo me voy sin mi hijo. Mi hijo no va a estar solo donde esté», señala también. «Quiero que sigan adelante, que sigan luchando por ustedes», continúa en el audio. «Yo sé que va a ser duro porque soy su única hija pero era mi bebé, mi todo», dice. «No puedo vivir sin mi hijo», añade. «Voy a hacerle saber también a Juan David, porque me ha escrito y sé que está preocupado», explica también al abuelo en el audio. «Mi hijo está mal… No respira, papito», le dice antes de volver a aludir a «la brujería» y decirle a su padre que «te amo muchísimo». En el fondo del audio se escuchan olas. El pequeño Lucca fue encontrado cerca del mar. La investigación apunta que, una vez muerto Lucca, ambos investigados habrían acudido con su cuerpo hasta un antiguo búnker ubicado en la playa de Garrucha, en el límite con el municipio vecino de Mojácar, donde abandonaron el cadáver. «Los amo mucho, los amo demasiado», concluye el primer audio remitido de 10 minutos de duración.. La Guardia Civil considera, según este auto, que Bárbara Ysmar podría haber presenciado al menos una parte de esta agresión, ya que sobre las 12:00 horas habría regresado al domicilio, después de que su compañero sentimental le trasladase que el niño se encontraba “mal”. «Papi, ese es el problema, que no estamos bien», señala la mujer en un segundo audio más breve remitido al abuelo de la víctima.. El auto de ingreso en prisión, al que accedió LA RAZÓN, señala que «Juan David de forma habitual maltrataba y golpeaba a dicho menor de edad con conocimiento de doña Bárbara, llegando en una ocasión a fracturarle un hueso del brazo».. El auto indica que «el día 3 de diciembre de 2025, sobre las 11:00 horas, doña Bárbara se habría marchado del domicilio anteriormente reseñado para ir a preparar comidas al kiosco del Malecón en el que trabajaba, dejando a su hijo menor de edad bajo el cuidado de don Juan David. Una vez que don Juan David se quedó a solas con dicho menor comenzó a agredirle nuevamente, golpeando al mismo en el abdomen y en otras partes del cuerpo de forma reiterada. Asimismo, en ese periodo de tiempo, don Juan David habría agredido sexualmente al menor, ocasionándole una dilatación y fisura anal e incluso llegando a eyacular sobre el cuerpo del menor. Como consecuencia de la agresión física por parte de don Juan David, el menor de edad habría sufrido un derrame intestinal que posteriormente le produjo la muerte. Con carácter previo al fallecimiento del menor, y sobre las 12.00 horas de ese día, don Juan David habría advertido a doña Bárbara que el menor se encontraba mal, habiendo acudido inmediatamente al domicilio, investigada que incluso podría haber estado presente en parte de esa agresión física del menor. Finalmente, el menor habría fallecido aproximadamente a las 15.30 horas de ese día 3 de diciembre de 2025».. El auto explica que «a continuación, y una vez fallecido el menor, don Juan David y doña Bárbara cogieron a dicho menor para llevarlo andando a la playa dirección Mojácar hasta un antiguo búnker, lugar en el que dejaron el cuerpo sin vida del mismo».
El abuelo reclama la patria potestad de la víctima para poder incinerar el cuerpo y también del nieto no nato, ya que la arrestada junto a su pareja está embarazada de cinco meses
«Papito de mi vida, no sé si cuando escuches esto me querrás responder o me querrás matar, no sé…». Así arranca la madre del niño brutalmente asesinado en Almería en unos audios remitidos al abuelo de la víctima, a los que accedió LA RAZÓN. El abuelo de Lucca, la víctima de cuatro años del crimen de Garrucha, ha pedido al juzgado poder incinerar el cadáver de su nieto. La madre continúa teniendo la patria potestad a pesar de estar en prisión, al igual que su pareja, acusados del maltrato y la muerte del pequeño. De momento, se niega a firmar para autorizar su entierro o incineración. El abogado de la familia, José Luis Martínez, informó de que se han iniciado los trámites para poder dar descanso al cuerpo del pequeño Lucca. También se han iniciado los trámites para conseguir la patria potestad de su otro nieto no nato, ya que la presunta asesina está embarazada de cinco meses. Según la investigación de la Guardia Civil, la pareja de la madre habría violado y golpeado hasta matar al niño. Los agentes no descartan incluso que la madre fuese testigo de una parte de la agresión.. «Yo me desperté tranquila porque Juan trabajó hoy por mí, allí abajo, en el kiosco, porque yo no me sentía bien y se fue», continúa la mujer en el audio en el que da su primera versión de los hechos. La mujer explica que su pareja «mañana sale a Madrid por un trabajo que gracias a Dios le salió». «Yo me quedé en casa con el bebé y Lucas estuvo bien, comimos», señala, antes de comentar que estaba «con los dientes» pero «estaba bien, estaba tranquilo, estábamos jugando». «A eso de la tarde se puso un poco mal», comenta la madre, «y le pregunté si quería salir un rato conmigo, para distraerse». «Y salimos a caminar un rato por aquí por la playa», señala para comentar entre lágrimas que «no sé, papá, el niño se empezó a poner mal, nos paramos y traté que me hablara», señala. «No sé qué pasó, intenté moverlo, hablar con él», señala. «Entré en pánico, papi», comenta. «Empecé a caminar como loca y no sé dónde estuve», señala. «El niño no me reacciona», sigue con llanto continúo. «No sé qué hacer. Intenté ayudarlo, papá, pero nada», prosigue. «No sé qué pasó, papá. No sé qué hacer», clama. «Me voy a ir con mi hijo», continúa. «Por favor, no me odie», señala también. «Juan David también estaba llamándome pero entré en pánico», explica en el audio. «Estoy mal de la cabeza, no sé qué me pasa», añade. «Estoy como loca. Aparte, estoy mal, no quiero vivir así. Yo sólo quería el bien para mi hijo, papito», dice. «Estaba intentando hacer lo mejor para él».. Según el auto de ingreso en prisión, sobre las 11:00 horas del pasado 3 de diciembre la madre del menor se fue a preparar comidas al quiosco en el que trabajaba, dejando solos en la vivienda a su pareja y al niño. Juan David habría aprovechado para violar al menor y golpearlo “de forma reiterada” en el abdomen y otras partes del cuerpo.. Una agresión que, según el informe preliminar de la autopsia, al que ha tenido acceso EFE, habría provocado la muerte de la víctima a causa de un shock hipovolémico, desgarro hepático y un politraumatismo abdominal con derrame intestinal.. «Yo no sé qué hacer ahora», continúa la madre. «No sé, papá. Yo no voy a aguantar todo esto», sigue. «Voy a llamar ahorita a la Policía ya, no me importa. Me entrego, porque en realidad yo no lo hice nada, yo sólo sé que se empezó a sentir mal», argumenta. «Entré en pánico, empecé a caminar como loca, ni siquiera sé dónde estoy», añade. «Estoy perdida, tengo la cabeza hecha un mocho». «Me quitaron lo más preciado, me quitaron a mi vida», prosigue la madre. «Dios… la puta brujería que nos están echando», señala. «Veía cosas, estaba mal». La mujer alude de nuevo a su pareja, Juan David y a que empieza «a ver cosas de repente, me estoy volviendo loca». La mujer habla de forma ininteligible sobre compartir la ubicación «para que venga a buscarme no sé si viva no sé si muerta, porque yo no aguanto». «Se llevaron mi vida, me quitaron mi vida», dice. «El puto desgraciado que me está haciendo brujería», justifica.
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