María Patiño está preocupada. Ha visto a una candidata a miss Universo caer al vacío mientras desfilaba en este anacrónico certamen de belleza, donde se disfraza la cosificación de ensueño de felicidad.. La accidentada es Gabrielle Henry, miss Jamaica. La angustia por su salud se acrecentó con la imagen que vendría tras el batacazo: salió del escenario inmovilizada en una camilla. De hecho, acabó en la UCI. Los días pasan y la presentadora de No somos nadie ha mandado a un reportero a la embajada correspondiente para intentar saber cómo se encuentra. Sin demasiada suerte. Nadie da respuestas.. “¿A alguien le importa Miss Jamaica?”. María Patiño empieza a hablar a cámara como si Gabrielle Henri estuviera viendo Ten desde el otro lado del globo terráqueo: “No estás sola”, afirma la periodista del corazón. Que, desde luego, pone corazón. Y sarcasmo, también.. Patiño es capaz de crear un skeche surrealista de un accidente que nos interesa especialmente porque reúne vicisitudes que nunca fallan en el morbillo nacional: la pomposidad del mundo miss, las caídas que alguna vez protagonizamos todos y el exotismo con el que miramos Tailandia, lugar en el que se desarrolló el sarao. Por suerte, la historia cuenta con el aliciente de un final feliz: la vida de la miss no corre peligro.. La comicidad con la que María Patiño ha conquistado el cariño del público, hasta dando la vuelta a lo inquietante, también esconde una realidad de nuestro tiempo: están los hechos que trascienden a noticia a la que se sigue la pista desde los medios de comunicación y están los hechos que se quedan para siempre fagocitados por un meme. Y nunca conocemos qué sucedió después.. Patiño no quiere que Gabrielle Henry sea reducida a las risas del meme de miss engullida por la pasarela. Directamente, María prefiere ser ella misma el meme intentando investigar qué fue del meme. Así Patiño nos representa un poquito a cada uno de nosotros: quién no ha buscado entre los comentarios de un vídeo viral a alguien que nos constate que «no pasó nada, que solo fue un susto, que todo fue bien».
Cuando una noticia no se puede quedar en un meme.
20MINUTOS.ES – Televisión
María Patiño está preocupada. Ha visto a una candidata a miss Universo caer al vacío mientras desfilaba en este anacrónico certamen de belleza, donde se disfraza la cosificación de ensueño de felicidad.. La accidentada es Gabrielle Henry, miss Jamaica. La angustia por su salud se acrecentó con la imagen que vendría tras el batacazo: salió del escenario inmovilizada en una camilla. De hecho, acabó en la UCI. Los días pasan y la presentadora de No somos nadie ha mandado a un reportero a la embajada correspondiente para intentar saber cómo se encuentra. Sin demasiada suerte. Nadie da respuestas.. “¿A alguien le importa Miss Jamaica?”. María Patiño empieza a hablar a cámara como si Gabrielle Henri estuviera viendo Ten desde el otro lado del globo terráqueo: “No estás sola”, afirma la periodista del corazón. Que, desde luego, pone corazón. Y sarcasmo, también.. Patiño es capaz de crear un skeche surrealista de un accidente que nos interesa especialmente porque reúne vicisitudes que nunca fallan en el morbillo nacional: la pomposidad del mundo miss, las caídas que alguna vez protagonizamos todos y el exotismo con el que miramos Tailandia, lugar en el que se desarrolló el sarao. Por suerte, la historia cuenta con el aliciente de un final feliz: la vida de la miss no corre peligro.. La comicidad con la que María Patiño ha conquistado el cariño del público, hasta dando la vuelta a lo inquietante, también esconde una realidad de nuestro tiempo: están los hechos que trascienden a noticia a la que se sigue la pista desde los medios de comunicación y están los hechos que se quedan para siempre fagocitados por un meme. Y nunca conocemos qué sucedió después.. Patiño no quiere que Gabrielle Henry sea reducida a las risas del meme de miss engullida por la pasarela. Directamente, María prefiere ser ella misma el meme intentando investigar qué fue del meme. Así Patiño nos representa un poquito a cada uno de nosotros: quién no ha buscado entre los comentarios de un vídeo viral a alguien que nos constate que «no pasó nada, que solo fue un susto, que todo fue bien».
