La dirección del museo ha llegado a un entendimiento con el sindicato, terminando así con una huelga que se extiende desde el pasado diciembre
Desde el robo producido el 19 de octubre de 2025, que costó la sustracción de [[LINK:TAG|||tag|||6336178d87d98e3342b26fd8|||piezas históricas]] de las Joyas de la Corona de Francia, el Museo del Louvre no ha conocido el descanso. Durante este año se han producido detenciones de sospechosos, cambios en la directiva y se han implementado medidas para reforzar la seguridad. Pero no sólo se han buscado soluciones, también se han enfrentado a múltiples cierres y protestas por parte del personal, las cuales han culminado esta semana tras llegar a un acuerdo. Un entendimiento que, al menos, se puede traducir en un suspiro de alivio a nivel interno para la dirección del museo. Este jueves en el Louvre se ha firmado un pacto entre el museo y el sindicato CGT-CFDT-SUD, el cual convocó una huelga en diciembre de 2025 que se ha mantenido vigente hasta la fecha, exigiendo mejores condiciones laborales, contratación de personal y un compromiso con la conservación del museo.. Según informa AFP, la firma de este acuerdo «es un paso positivo para el Louvre», pues finaliza con una huelga que ha supuesto uno de los conflictos sociales más largos en la historia del museo, provocando ocho días de interrupción desde el pasado diciembre. Entre las medidas acordadas, figura la contratación de unos 100 guardias de seguridad para 2028, así como ajustes salariales para los sectores de recepción, seguridad y almacenamiento. Asimismo, se incluye la creación de un grupo de trabajo sobre la carga laboral del personal. «Cuantos más seamos los que desempeñemos nuestras funciones de seguridad, más disuadiremos a los delincuentes de atacar nuestra institución», aseguran desde el sindicato.. El pasado enero, el presidente de Francia Emmanuel Macron lanzó un proyecto de modernización para el Louvre, que cuenta con un coste de al menos mil jmillones de euros, incluyendo una nueva entrada de acceso al museo y una nueva sala para la «Mona Lisa», principal atracción turística del espacio parisino. Un proyecto que, no obstante, informa «Le Figaro» que no cuenta con el apoyo de todo el sindicato, pues no lo consideran una prioridad y temen «un aumento insostenible del número de visitantes».
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Desde el robo producido el 19 de octubre de 2025, que costó la sustracción de piezas históricas de las Joyas de la Corona de Francia, el Museo del Louvre no ha conocido el descanso. Durante este año se han producido detenciones de sospechosos, cambios en la directiva y se han implementado medidas para reforzar la seguridad. Pero no sólo se han buscado soluciones, también se han enfrentado a múltiples cierres y protestas por parte del personal, las cuales han culminado esta semana tras llegar a un acuerdo. Un entendimiento que, al menos, se puede traducir en un suspiro de alivio a nivel interno para la dirección del museo. Este jueves en el Louvre se ha firmado un pacto entre el museo y el sindicato CGT-CFDT-SUD, el cual convocó una huelga en diciembre de 2025 que se ha mantenido vigente hasta la fecha, exigiendo mejores condiciones laborales, contratación de personal y un compromiso con la conservación del museo.. Según informa AFP, la firma de este acuerdo «es un paso positivo para el Louvre», pues finaliza con una huelga que ha supuesto uno de los conflictos sociales más largos en la historia del museo, provocando ocho días de interrupción desde el pasado diciembre. Entre las medidas acordadas, figura la contratación de unos 100 guardias de seguridad para 2028, así como ajustes salariales para los sectores de recepción, seguridad y almacenamiento. Asimismo, se incluye la creación de un grupo de trabajo sobre la carga laboral del personal. «Cuantos más seamos los que desempeñemos nuestras funciones de seguridad, más disuadiremos a los delincuentes de atacar nuestra institución», aseguran desde el sindicato.. El pasado enero, el presidente de Francia Emmanuel Macron lanzó un proyecto de modernización para el Louvre, que cuenta con un coste de al menos mil jmillones de euros, incluyendo una nueva entrada de acceso al museo y una nueva sala para la «Mona Lisa», principal atracción turística del espacio parisino. Un proyecto que, no obstante, informa «Le Figaro» que no cuenta con el apoyo de todo el sindicato, pues no lo consideran una prioridad y temen «un aumento insostenible del número de visitantes».
