La actividad económica de la zona dana dos años después de la riada que asoló buena parte de la provincia de Valencia ha retomado el pulso. La Cámara de Comercio de Valencia ha presentado este miércoles un informe para evaluar su estado. Las grandes cifras dan un resultado positivo: siete de cada diez encuestados- se han hecho 300 entrevistas- han recuperado o superado su actividad. Sin embargo, la letra pequeña apunta a que la normalización es desigual por sectores y municipios. Hay 2.000 negocios urbanos que no han logrado retomar las cifras a meses anteriores de la dana.. El autor del estudio, Amadeo Aznar, ha explicado que siguen por detrás los negocios de menos de cinco trabajadores, los ubicados en municipios de menos de 20.000 habitantes o sectores como la hostelería y el comercio no alimentario. Un 27% de los negocios tiene todavía menos clientes que antes de las inundaciones. Los motivos son variados: el 25 % lo achaca a la redistribución del gasto de las familias afectadas, el 14% al traslado de clientes a otras zonas y el 11% a que se han ido a otros comercios mientras estuvieron cerrados.. El 35% de los establecimientos de uno a cinco trabajadores declara una actividad inferior a la previa de la dana, frente al 20% de los negocios de mayor tamaño.. Ocurre algo similar con los municipios. Son lo de mayor población los que perciben una recuperación más significativa de la actividad: el 72 % considera que el nivel de actividad es igual superior al de 2024, pero este porcentaje se reduce al 64 % en el caso de las localidades de menos de 20.000 habitantes.. Así, la recuperación se retrasa en algunos sectores: el 53% de los negocios de restauración y hostelería y el 46 % del comercio no alimentario presentan una actividad inferior a la que tenían antes de las inundaciones.. El informe también constata que las empresas han priorizado las inversiones necesarias para recuperar su funcionamiento, mientras que el 50% de las que tenían previsto ampliar instalaciones o desarrollar nuevas líneas de negocio ha aplazado estas actuaciones. A ello se suman cambios en los hábitos de consumo, con familias que muestran una mayor prudencia en el gasto y una creciente atención al ahorro.. La percepción de los ciudadanos. El presidente de Cámara Valencia ha advertido de que todavía persisten dificultades relacionadas con las infraestructuras, la accesibilidad, las obras pendientes y la recuperación del consumo. En este sentido, ha defendido que «el gran reto ahora es pasar de la reconstrucción a la transformación», para conseguir municipios más seguros, mejor conectados y con un tejido empresarial más competitivo.. Morata ha insistido en la necesidad de completar las infraestructuras hidráulicas, mejorar la movilidad y recuperar plenamente los espacios urbanos y la actividad comercial. “No podemos permitir que la recuperación económica avance más deprisa que las infraestructuras y las medidas de seguridad que necesitan nuestros municipios”, ha señalado. Además, ha insistido en que las actuaciones realizadas hasta el momento demuestran que cuando hay voluntad política se pueden acelerar las infraestructuras, puesto que en dos años, se han hecho más obras que en los últimos seis años.
Un total de 2.000 negocios urbanos que no han logrado retomar las cifras a meses anteriores de la dana
La actividad económica de la zona dana dos años después de la riada que asoló buena parte de la provincia de Valencia ha retomado el pulso. La Cámara de Comercio de Valencia ha presentado este miércoles un informe para evaluar su estado. Las grandes cifras dan un resultado positivo: siete de cada diez encuestados- se han hecho 300 entrevistas- han recuperado o superado su actividad. Sin embargo, la letra pequeña apunta a que la normalización es desigual por sectores y municipios. Hay 2.000 negocios urbanos que no han logrado retomar las cifras a meses anteriores de la dana.. El autor del estudio, Amadeo Aznar, ha explicado que siguen por detrás los negocios de menos de cinco trabajadores, los ubicados en municipios de menos de 20.000 habitantes o sectores como la hostelería y el comercio no alimentario. Un 27% de los negocios tiene todavía menos clientes que antes de las inundaciones. Los motivos son variados: el 25 % lo achaca a la redistribución del gasto de las familias afectadas, el 14% al traslado de clientes a otras zonas y el 11% a que se han ido a otros comercios mientras estuvieron cerrados.. El 35% de los establecimientos de uno a cinco trabajadores declara una actividad inferior a la previa de la dana, frente al 20% de los negocios de mayor tamaño.. Ocurre algo similar con los municipios. Son lo de mayor población los que perciben una recuperación más significativa de la actividad: el 72 % considera que el nivel de actividad es igual superior al de 2024, pero este porcentaje se reduce al 64 % en el caso de las localidades de menos de 20.000 habitantes.. Así, la recuperación se retrasa en algunos sectores: el 53% de los negocios de restauración y hostelería y el 46 % del comercio no alimentario presentan una actividad inferior a la que tenían antes de las inundaciones.. El informe también constata que las empresas han priorizado las inversiones necesarias para recuperar su funcionamiento, mientras que el 50% de las que tenían previsto ampliar instalaciones o desarrollar nuevas líneas de negocio ha aplazado estas actuaciones. A ello se suman cambios en los hábitos de consumo, con familias que muestran una mayor prudencia en el gasto y una creciente atención al ahorro.. La percepción de los ciudadanos. El presidente de Cámara Valencia ha advertido de que todavía persisten dificultades relacionadas con las infraestructuras, la accesibilidad, las obras pendientes y la recuperación del consumo. En este sentido, ha defendido que «el gran reto ahora es pasar de la reconstrucción a la transformación», para conseguir municipios más seguros, mejor conectados y con un tejido empresarial más competitivo.. Morata ha insistido en la necesidad de completar las infraestructuras hidráulicas, mejorar la movilidad y recuperar plenamente los espacios urbanos y la actividad comercial. “No podemos permitir que la recuperación económica avance más deprisa que las infraestructuras y las medidas de seguridad que necesitan nuestros municipios”, ha señalado. Además, ha insistido en que las actuaciones realizadas hasta el momento demuestran que cuando hay voluntad política se pueden acelerar las infraestructuras, puesto que en dos años, se han hecho más obras que en los últimos seis años.
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