El PP ha cargado este lunes contra la proliferación de asentamientos precarios en Barcelona durante un acto celebrado frente a la plaza del Cobi, en plena Vila Olímpica. El presidente del grupo municipal del PP en Barcelona, Daniel Sirera, y el vicesecretario de Política Autonómica del partido, Elías Bendodo, han denunciado la degradación del espacio público, la inseguridad y la proliferación de asentamientos, y han responsabilizado de esta situación tanto al Gobierno de Pedro Sánchez como al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat.. Sirera ha situado la plaza del Cobi como uno de los ejemplos más visibles del deterioro de Barcelona. «Este asentamiento no debería existir», ha afirmado, antes de defender que su presencia no responde a un problema inevitable, sino a «dos fracasos políticos»: el del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por, a su juicio, haber renunciado a controlar las fronteras, y el del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, por haber «normalizado que Barcelona conviva con asentamientos ilegales repartidos por toda la ciudad».. El dirigente popular ha comparado la situación actual con la Barcelona de los Juegos Olímpicos de 1992 y ha lamentado que espacios que entonces simbolizaron la transformación y proyección internacional de la ciudad estén ahora rodeados de tiendas de campaña, basura y construcciones precarias. «Una ciudad como Barcelona no puede aceptar que chabolas, tiendas de campaña o construcciones precarias formen parte de nuestro paisaje urbano», ha defendido.. Sirera ha calificado la situación de «barraquismo franquista en el siglo XXI» y ha aportado cifras del Ayuntamiento para dimensionar el problema. Según ha señalado, en Barcelona hay más de 2.400 personas viviendo en la calle y otras 500 en asentamientos precarios, entre ellas 97 menores. El dirigente del PP ha denunciado que estas personas conviven, según su relato, con «ratas, cucarachas y tráfico de drogas» y ha insistido en que no se trata de un fenómeno aislado, sino de un problema que afecta a distintos barrios de la ciudad y genera preocupación entre los vecinos.. El presidente del grupo municipal popular ha puesto especialmente el foco en la Vila Olímpica. Ha recordado que han pasado 34 años desde los Juegos de Barcelona y ha contrapuesto la imagen de aquella ciudad, que presentó ante el mundo una Barcelona «abierta, moderna y orgullosa de sí misma», con la situación actual de la plaza del Cobi, que ha descrito como «un poblado de tiendas de campaña y de chabolas». «Es difícil encontrar una metáfora más clara de lo que está ocurriendo en Barcelona: del orgullo olímpico, al abandono; de la Barcelona que asombró al mundo, a una Barcelona que se resigna ante la degradación del espacio público y la pasividad del gobierno municipal», ha sostenido Sirera.. El dirigente popular ha recordado además los recientes desalojos de los asentamientos de la Sagrera, Montjuïc y la Zona Franca. Según ha reivindicado, en todos estos casos fue el PP quien reclamó al Gobierno de Collboni que actuara. «Cada vez que el PP ha señalado un asentamiento ilegal, el gobierno municipal ha actuado, pero ha actuado tarde», ha afirmado, acusando al Ayuntamiento de intervenir únicamente cuando «la degradación es insoportable para los vecinos».. Por ello, Sirera ha reclamado que el Ayuntamiento abandone las actuaciones puntuales y apruebe un plan específico para acabar con los asentamientos. A su juicio, estos espacios generan «suciedad, incendios, insalubridad, ocupación del espacio público, problemas de convivencia y una enorme sensación de abandono». También ha asegurado que la policía ha detectado actividades delictivas en alguno de ellos, especialmente tráfico de drogas.. El dirigente del PP ha vinculado además la situación de los asentamientos con la política migratoria del Gobierno central. Ha acusado a Sánchez de permitir la entrada irregular de miles de personas en España y ha advertido de que, a su juicio, ciudades como Barcelona terminan soportando las consecuencias de esa política. «Barcelona no puede convertirse en el destino final del fracaso de la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez», ha sentenciado.. Sirera ha reclamado al Ejecutivo central que «recupere el control de las fronteras y haga cumplir la ley de extranjería», mientras que al Ayuntamiento de Barcelona le ha exigido un «plan de choque» para erradicar los asentamientos, impedir que vuelvan a aparecer y recuperar el espacio público. «Ayudar no significa mirar hacia otro lado mientras se consolidan asentamientos ilegales que degradan nuestros barrios y ponen en peligro la convivencia en Barcelona», ha añadido.. Elías Bendodo. Tras Sirera, Bendodo ha elevado el foco de las críticas y ha situado la situación de Barcelona como un ejemplo de lo que considera la «dejadez, el abandono y la desidia» de los gobiernos socialistas. El dirigente popular ha señalado que resulta especialmente simbólico que estas circunstancias se produzcan precisamente en la plaza del Cobi, uno de los espacios asociados al éxito de los Juegos Olímpicos de 1992.. Bendodo ha cargado directamente contra Collboni, al que ha definido como «la Ada Colau del PSOE». En su opinión, el alcalde socialista habría cambiado «el envoltorio» y «el tono» respecto a la etapa de la exalcaldesa, pero mantendría unas políticas que, según ha denunciado, no han resuelto los problemas de la ciudad, sino que los han agravado. «Siguen las mismas políticas y los problemas no solo se reducen, sino que se agravan: inseguridad y ocupación es lo que tenemos en esta ciudad, y eso Barcelona no se lo puede permitir», ha afirmado.. El vicesecretario de Política Autonómica del PP ha defendido que Barcelona «no va a aguantar una legislatura más de izquierdas» y ha reclamado un cambio que, según ha augurado, será urgente para preservar la imagen internacional de la ciudad. Bendodo ha extendido además sus críticas a la Generalitat y al presidente catalán, Salvador Illa, al considerar que Barcelona y Cataluña afrontan un «grave problema de seguridad» derivado de la gestión de ambos gobiernos.. La vivienda ha ocupado también una parte central de su intervención. Bendodo ha asegurado que «4 de cada 10 viviendas okupadas en España están en Barcelona», lo que ha situado en el 40%, y ha denunciado que la capital catalana tiene además «el segundo alquiler más caro de España». Ante esta situación, ha cuestionado la actuación tanto del Ayuntamiento como de la Generalitat: «¿Qué hace el gobierno de Barcelona y de la Generalitat para solucionarlo? Nada».. El dirigente popular ha reivindicado las iniciativas impulsadas por su partido contra la okupación y ha asegurado que el PP ha presentado y aprobado en el Senado una ley antiokupación. Sin embargo, ha denunciado que la presidenta del Congreso ha aplazado «70 veces» la inclusión en el orden del día del debate y votación de esta norma.. Bendodo también ha puesto el foco en la evolución de los homicidios en la ciudad. «No es normal que casi se dupliquen los homicidios en Barcelona en los primeros seis meses del año», ha afirmado, antes de señalar que ya se han registrado 43 homicidios en los últimos cuatro años. Para el dirigente popular, estas cifras contradicen el discurso del Govern sobre la situación de la seguridad: «Esa no es la normalidad de la que habla Salvador Illa».
Sirera y Bendodo señalan a Sánchez, Illa y Collboni por la «degradación» de Cataluña
El PP ha cargado este lunes contra la proliferación de asentamientos precarios en Barcelona durante un acto celebrado frente a la plaza del Cobi, en plena Vila Olímpica. El presidente del grupo municipal del PP en Barcelona, Daniel Sirera, y el vicesecretario de Política Autonómica del partido, Elías Bendodo, han denunciado la degradación del espacio público, la inseguridad y la proliferación de asentamientos, y han responsabilizado de esta situación tanto al Gobierno de Pedro Sánchez como al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat.. Sirera ha situado la plaza del Cobi como uno de los ejemplos más visibles del deterioro de Barcelona. «Este asentamiento no debería existir», ha afirmado, antes de defender que su presencia no responde a un problema inevitable, sino a «dos fracasos políticos»: el del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por, a su juicio, haber renunciado a controlar las fronteras, y el del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, por haber «normalizado que Barcelona conviva con asentamientos ilegales repartidos por toda la ciudad».. El dirigente popular ha comparado la situación actual con la Barcelona de los Juegos Olímpicos de 1992 y ha lamentado que espacios que entonces simbolizaron la transformación y proyección internacional de la ciudad estén ahora rodeados de tiendas de campaña, basura y construcciones precarias. «Una ciudad como Barcelona no puede aceptar que chabolas, tiendas de campaña o construcciones precarias formen parte de nuestro paisaje urbano», ha defendido.. Sirera ha calificado la situación de «barraquismo franquista en el siglo XXI» y ha aportado cifras del Ayuntamiento para dimensionar el problema. Según ha señalado, en Barcelona hay más de 2.400 personas viviendo en la calle y otras 500 en asentamientos precarios, entre ellas 97 menores. El dirigente del PP ha denunciado que estas personas conviven, según su relato, con «ratas, cucarachas y tráfico de drogas» y ha insistido en que no se trata de un fenómeno aislado, sino de un problema que afecta a distintos barrios de la ciudad y genera preocupación entre los vecinos.. El presidente del grupo municipal popular ha puesto especialmente el foco en la Vila Olímpica. Ha recordado que han pasado 34 años desde los Juegos de Barcelona y ha contrapuesto la imagen de aquella ciudad, que presentó ante el mundo una Barcelona «abierta, moderna y orgullosa de sí misma», con la situación actual de la plaza del Cobi, que ha descrito como «un poblado de tiendas de campaña y de chabolas». «Es difícil encontrar una metáfora más clara de lo que está ocurriendo en Barcelona: del orgullo olímpico, al abandono; de la Barcelona que asombró al mundo, a una Barcelona que se resigna ante la degradación del espacio público y la pasividad del gobierno municipal», ha sostenido Sirera.. El dirigente popular ha recordado además los recientes desalojos de los asentamientos de la Sagrera, Montjuïc y la Zona Franca. Según ha reivindicado, en todos estos casos fue el PP quien reclamó al Gobierno de Collboni que actuara. «Cada vez que el PP ha señalado un asentamiento ilegal, el gobierno municipal ha actuado, pero ha actuado tarde», ha afirmado, acusando al Ayuntamiento de intervenir únicamente cuando «la degradación es insoportable para los vecinos».. Por ello, Sirera ha reclamado que el Ayuntamiento abandone las actuaciones puntuales y apruebe un plan específico para acabar con los asentamientos. A su juicio, estos espacios generan «suciedad, incendios, insalubridad, ocupación del espacio público, problemas de convivencia y una enorme sensación de abandono». También ha asegurado que la policía ha detectado actividades delictivas en alguno de ellos, especialmente tráfico de drogas.. El dirigente del PP ha vinculado además la situación de los asentamientos con la política migratoria del Gobierno central. Ha acusado a Sánchez de permitir la entrada irregular de miles de personas en España y ha advertido de que, a su juicio, ciudades como Barcelona terminan soportando las consecuencias de esa política. «Barcelona no puede convertirse en el destino final del fracaso de la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez», ha sentenciado.. Sirera ha reclamado al Ejecutivo central que «recupere el control de las fronteras y haga cumplir la ley de extranjería», mientras que al Ayuntamiento de Barcelona le ha exigido un «plan de choque» para erradicar los asentamientos, impedir que vuelvan a aparecer y recuperar el espacio público. «Ayudar no significa mirar hacia otro lado mientras se consolidan asentamientos ilegales que degradan nuestros barrios y ponen en peligro la convivencia en Barcelona», ha añadido.. Elías Bendodo. Tras Sirera, Bendodo ha elevado el foco de las críticas y ha situado la situación de Barcelona como un ejemplo de lo que considera la «dejadez, el abandono y la desidia» de los gobiernos socialistas. El dirigente popular ha señalado que resulta especialmente simbólico que estas circunstancias se produzcan precisamente en la plaza del Cobi, uno de los espacios asociados al éxito de los Juegos Olímpicos de 1992.. Bendodo ha cargado directamente contra Collboni, al que ha definido como «la Ada Colau del PSOE». En su opinión, el alcalde socialista habría cambiado «el envoltorio» y «el tono» respecto a la etapa de la exalcaldesa, pero mantendría unas políticas que, según ha denunciado, no han resuelto los problemas de la ciudad, sino que los han agravado. «Siguen las mismas políticas y los problemas no solo se reducen, sino que se agravan: inseguridad y ocupación es lo que tenemos en esta ciudad, y eso Barcelona no se lo puede permitir», ha afirmado.. El vicesecretario de Política Autonómica del PP ha defendido que Barcelona «no va a aguantar una legislatura más de izquierdas» y ha reclamado un cambio que, según ha augurado, será urgente para preservar la imagen internacional de la ciudad. Bendodo ha extendido además sus críticas a la Generalitat y al presidente catalán, Salvador Illa, al considerar que Barcelona y Cataluña afrontan un «grave problema de seguridad» derivado de la gestión de ambos gobiernos.. La vivienda ha ocupado también una parte central de su intervención. Bendodo ha asegurado que «4 de cada 10 viviendas okupadas en España están en Barcelona», lo que ha situado en el 40%, y ha denunciado que la capital catalana tiene además «el segundo alquiler más caro de España». Ante esta situación, ha cuestionado la actuación tanto del Ayuntamiento como de la Generalitat: «¿Qué hace el gobierno de Barcelona y de la Generalitat para solucionarlo? Nada».. El dirigente popular ha reivindicado las iniciativas impulsadas por su partido contra la okupación y ha asegurado que el PP ha presentado y aprobado en el Senado una ley antiokupación. Sin embargo, ha denunciado que la presidenta del Congreso ha aplazado «70 veces» la inclusión en el orden del día del debate y votación de esta norma.. Bendodo también ha puesto el foco en la evolución de los homicidios en la ciudad. «No es normal que casi se dupliquen los homicidios en Barcelona en los primeros seis meses del año», ha afirmado, antes de señalar que ya se han registrado 43 homicidios en los últimos cuatro años. Para el dirigente popular, estas cifras contradicen el discurso del Govern sobre la situación de la seguridad: «Esa no es la normalidad de la que habla Salvador Illa».
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