El fin de semana confirmó lo que llevaba días insinuándose: la tregua que en junio parecía haber puesto fin al enfrentamiento entre Washington y Teherán está rota. Este domingo, EE UU llevó a cabo su octava madrugada consecutiva de bombardeos sobre Irán, mientras Teherán respondía, como en jornadas anteriores, golpeando a varios de sus vecinos del Golfo y a Jordania, en la escalada más intensa desde que se reanudaron las hostilidades.El nuevo ciclo de violencia se aceleró tras la muerte el viernes de dos militares estadounidenses -un tercer efectivo permanece desaparecido y varios más resultaron heridos- en un ataque iraní, según confirmó el Comando Central de EE UU (Centcom), que prometía «castigar con rapidez» al régimen iraní por esas muertes.Y es que Jordania se ha convertido en los últimos días en uno de los principales blancos de las fuerzas del régimen iraní. Tras la recomendación de la Embajada de EE UU en Amán a sus ciudadanos de que eviten el aeropuerto y el puerto de la turística ciudad de Aqaba, en el mar Rojo, además de recomendar evitar cualquier desplazamiento a bases militares jordanas y los rumores de evacuación, las autoridades jordanas informaban de la intercepción de al menos tres proyectiles en la zona.La infraestructura civil, en el punto de miraKuwait está siendo otro de los países más castigados de la última escalada. La estatal Kuwait Petroleum Corporation denunciaba el sábado que una de sus instalaciones petroleras clave sufrió «ataques iraníes brutales y repetidos», con pérdidas materiales severas y heridos. Además, las fuerzas armadas del emirato informaron de haber detectado e interceptado misiles balísticos y drones hostiles procedentes de Irán tanto el sábado. Bahréin informó también de que había interceptado y destruido múltiples ataques aéreos iraníes en su territorio en los dos últimos días.Según medios estatales iraníes, los últimos bombardeos alcanzaron varios puentes en el sur del país y una torre de control marítimo. Esto continúa un patrón de las últimas noches: la destrucción sistemática de puentes, líneas eléctricas y nudos ferroviarios que conectan las ciudades costeras del sur de Irán, en lo que varios análisis interpretan como un intento de Washington de debilitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz.Por su parte, las autoridades iraníes reportaban este domingo el ataque sufrido por una central nuclear en construcción, la de Darkhovin, situada en la provincia de Juzestán, en el suroeste del país, y los incendios sufridos por buques mercantes tras el estallido de minas navales. Un alto mando del Ejército iraní, el general de división y comandante del Cuartel General Khatam al-Anbiya -el máximo mando militar conjunto de Irán- Ali Abdollahi, aseveró que «cualquier agresión o barbarie será recibida con una respuesta decisiva y devastadora».Jamenei vuelve a entrar en escenaTras varios días de ausencia, el líder supremo iran
El fin de semana confirmó lo que llevaba días insinuándose: la tregua que en junio parecía haber puesto fin al enfrentamiento entre Washington y Teherán está rota. Este domingo, EE UU llevó a cabo su octava madrugada consecutiva de bombardeos sobre Irán, mientras Teherán respondía, como en jornadas anteriores, golpeando a varios de sus vecinos del Golfo y a Jordania, en la escalada más intensa desde que se reanudaron las hostilidades. El nuevo ciclo de violencia se aceleró tras la muerte el viernes de dos militares estadounidenses -un tercer efectivo permanece desaparecido y varios más resultaron heridos- en un ataque iraní, según confirmó el Comando Central de EE UU (Centcom), que prometía «castigar con rapidez» al régimen iraní por esas muertes. Y es que Jordania se ha convertido en los últimos días en uno de los principales blancos de las fuerzas del régimen iraní. Tras la recomendación de la Embajada de EE UU en Amán a sus ciudadanos de que eviten el aeropuerto y el puerto de la turística ciudad de Aqaba, en el mar Rojo, además de recomendar evitar cualquier desplazamiento a bases militares jordanas y los rumores de evacuación, las autoridades jordanas informaban de la intercepción de al menos tres proyectiles en la zona. La infraestructura civil, en el punto de mira Kuwait está siendo otro de los países más castigados de la última escalada. La estatal Kuwait Petroleum Corporation denunciaba el sábado que una de sus instalaciones petroleras clave sufrió «ataques iraníes brutales y repetidos», con pérdidas materiales severas y heridos. Además, las fuerzas armadas del emirato informaron de haber detectado e interceptado misiles balísticos y drones hostiles procedentes de Irán tanto el sábado. Bahréin informó también de que había interceptado y destruido múltiples ataques aéreos iraníes en su territorio en los dos últimos días. Según medios estatales iraníes, los últimos bombardeos alcanzaron varios puentes en el sur del país y una torre de control marítimo. Esto continúa un patrón de las últimas noches: la destrucción sistemática de puentes, líneas eléctricas y nudos ferroviarios que conectan las ciudades costeras del sur de Irán, en lo que varios análisis interpretan como un intento de Washington de debilitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz. Por su parte, las autoridades iraníes reportaban este domingo el ataque sufrido por una central nuclear en construcción, la de Darkhovin, situada en la provincia de Juzestán, en el suroeste del país, y los incendios sufridos por buques mercantes tras el estallido de minas navales. Un alto mando del Ejército iraní, el general de división y comandante del Cuartel General Khatam al-Anbiya -el máximo mando militar conjunto de Irán- Ali Abdollahi, aseveró que «cualquier agresión o barbarie será recibida con una respuesta decisiva y devastadora». Jamenei vuelve a entrar en escena Tras varios días de ausencia, el líder supr
Las autoridades iraníes advierten a EE UU de que «cualquier agresión o barbarie será recibida con una respuesta decisiva y devastadora»
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