Las patronales catalanas Foment y Pimec promueven entre las empresas una gestión preventiva de los riesgos en el trabajo asociados a las olas de calor como las que se han sucedido en Catalunya este mes de julio, y también apuntan que estos episodios son cada vez más previsibles, según responsables de ambas entidades. El director de prevención de riesgos laborales de Foment, Cèsar Sánchez, ha explicado en declaraciones a Europa Press que, a diferencia de otros fenómenos más puntuales como los vendavales y las lluvias, el calor «ha venido para quedarse, con cada año más olas, y más largas e intensas». «En lo que más insistimos es en dejar claro que el calor no puede gestionarse a golpe de improvisación, sino evaluando y actuando ante de que sea crítico. No debemos esperar a que llegue, sino hacer una gestión previa», ha afirmado Sánchez. La directora del área de Treball de Pimec, Sílvia Miró, ha dicho que el calor «ya no es una situación excepcional, sino que se da de manera cada vez más frecuente», aunque apunta que las empresas no parten de cero porque muchas empresas ya incorporan evaluaciones de riesgo y protocolos concretos. Protocolo colaborativo El Govern de la Generalitat impulsó a finales de abril un protocolo para prevenir y actuar contra los efectos del calor en el trabajo, y que se elaboró y rubricó con sindicatos, patronales y diferentes administraciones locales. Miro cree que este nuevo texto ayuda a dar «claridad operativa» y un marco práctico a las empresas, y Sánchez ha asegurado que les ayuda a interiorizar la necesidad de abordar este riesgo. El texto incluye desde medidas que reducen la exposición al calor en origen, a través de horarios, rotaciones y vestimenta adaptados, además de formación para empresas y trabajadores. Adaptación y sectorización Ambos coinciden en que estas evaluaciones y protocolos deberán adaptarse más adelante a los diferentes sectores, el tipo de trabajo que se desempeña y las características del momento. Según Sánchez, «no se puede hacer una evaluación solo por la temperatura», aunque conviene que esta sirve para hacer saltar la alerta, y propone que la evaluación tenga en cuenta también factores como la humedad y el tipo de actividad. En relación a los sectores más expuestos, Sánchez y Miró han coincidido en que se debe incrementar la prevención en aquellos trabajos al aire libre, como la construcción, la restauración y la agricultura. «Estas medidas, al final, siempre se han ido implementando de una u otra manera, pero ahora sí que están más protocalizadas y la clave está siempre en encontrar el equilibrio entre el desarrollo del servicio y la seguridad de las personas trabajadoras», ha concluido Miró.
También piden adaptar los protocolos a cada momento y sector
Las patronales catalanas Foment y Pimec promueven entre las empresas una gestión preventiva de los riesgos en el trabajo asociados a las olas de calor como las que se han sucedido en Catalunya este mes de julio, y también apuntan que estos episodios son cada vez más previsibles, según responsables de ambas entidades.El director de prevención de riesgos laborales de Foment, Cèsar Sánchez, ha explicado en declaraciones a Europa Press que, a diferencia de otros fenómenos más puntuales como los vendavales y las lluvias, el calor «ha venido para quedarse, con cada año más olas, y más largas e intensas».»En lo que más insistimos es en dejar claro que el calor no puede gestionarse a golpe de improvisación, sino evaluando y actuando ante de que sea crítico. No debemos esperar a que llegue, sino hacer una gestión previa», ha afirmado Sánchez.La directora del área de Treball de Pimec, Sílvia Miró, ha dicho que el calor «ya no es una situación excepcional, sino que se da de manera cada vez más frecuente», aunque apunta que las empresas no parten de cero porque muchas empresas ya incorporan evaluaciones de riesgo y protocolos concretos.Protocolo colaborativoEl Govern de la Generalitat impulsó a finales de abril un protocolo para prevenir y actuar contra los efectos del calor en el trabajo, y que se elaboró y rubricó con sindicatos, patronales y diferentes administraciones locales.Miro cree que este nuevo texto ayuda a dar «claridad operativa» y un marco práctico a las empresas, y Sánchez ha asegurado que les ayuda a interiorizar la necesidad de abordar este riesgo.El texto incluye desde medidas que reducen la exposición al calor en origen, a través de horarios, rotaciones y vestimenta adaptados, además de formación para empresas y trabajadores.Adaptación y sectorizaciónAmbos coinciden en que estas evaluaciones y protocolos deberán adaptarse más adelante a los diferentes sectores, el tipo de trabajo que se desempeña y las características del momento.Según Sánchez, «no se puede hacer una evaluación solo por la temperatura», aunque conviene que esta sirve para hacer saltar la alerta, y propone que la evaluación tenga en cuenta también factores como la humedad y el tipo de actividad.En relación a los sectores más expuestos, Sánchez y Miró han coincidido en que se debe incrementar la prevención en aquellos trabajos al aire libre, como la construcción, la restauración y la agricultura.»Estas medidas, al final, siempre se han ido implementando de una u otra manera, pero ahora sí que están más protocalizadas y la clave está siempre en encontrar el equilibrio entre el desarrollo del servicio y la seguridad de las personas trabajadoras», ha concluido Miró.
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